Frases célebres de Baltasar Gracián (1601-1658)

Baltasar Gracián y Morales fue un jesuita y escritor español del Siglo de Oro que cultivó la prosa didáctica y filosófica. Entre sus obras destaca El Criticón —novela alegórica de estructura bizantina que tenía por propósito el de formar a un ser moralmente superior a los demás—, considerada una de las obras más importantes de la literatura española.

Retrato de Gracián del siglo XVII o XVIII
(hallado en Graus y restaurado)
Nació en Belmonte de Gracián, Calatayud, Zaragoza, el 8 de enero de 1601 y falleció en Tarazona, Zaragoza, el 6 de diciembre de 1658.

Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.
Aprobarlo todo suele ser ignorancia; reprobarlo todo, malicia.
Ninguno hay que no pueda ser maestro de otro en algo.
Todos los mortales andan en busca de la felicidad, señal de que ninguno la tiene. Ninguno vive contento con su suerte.

El no, el sí, son breves de decir, y piden mucho pensar.


El primer paso de la ignorancia es presumir de saber, y muchos sabrían si no pensasen que saben.
Saber y saberlo demostrar es saber dos veces.
Huye en todo de la demasía.
Eso tiene el vivir aprisa, que las tempranas mocedades ocasionan anticipadas vejeces.

Por grande que sea el puesto, ha de mostrar que es mayor la persona.