Luis Figuerola-Ferretti Gil (1946-2015)

Luis Figuerola-Ferretti Gil nació el 17 de enero de 1946 en Madrid, siendo el quinto de una familia de seis hermanos y un gato negro; se dedicó al amor, al humor y al periodismo y, en palabras de José Gómez-Acebo, se embarcó en una nueva aventura, a las 2:25 am de un 25 de noviembre soleado y otoñal, de luna llena rasgada en Madrid.

Luis Figuerola-Ferretti Gil

Desde aquí queremos rendirle un pequeño homenaje, incluyendo varios fragmentos de una entrada de su magnífica bitácora “El duende la radio”. En el post del que extraemos los fragmentos, Figuerola-Ferretti le dedicaba un homenaje a otro gran periodista, Fernando Argenta, que acababa de fallecer. Seguro que allá donde se hayan reunido, Fernando habrá dado un fuerte abrazo a su amigo para agradecerle las hermosas palabras que de él escribió en aquella ocasión.

FERNANDO ARGENTA AL FINAL DE LA ESCALERA (fragmentos)
Luis Figuerola-Ferretti

  Los que conocisteis más o menos profundamente a Fernando Argenta podíais pensar de él que era un tipo cercano, simpático, ingenioso, inquieto, divertido, entrañable, sanamente gamberro, tenaz en la defensa de sus valores, reivindicador de la gloria de su padre, el insigne Ataúlfo Argenta. Un hombre sencillo, machadianamente bueno. Para Toñi, la admirable mujer con la que compartió medio siglo de su vida, era además tan genial como Einstein y más guapo que Paul Newman en sus mejores momentos.
   El de Toñi sí que es un amor ejemplar, caramba.

   Fernando Argenta tuvo la inmensa suerte de hacer de su pasión su trabajo. Y, aún más, el privilegio de descubrir la música clásica a muchos que hasta su aparición la consideraban aburrida o incomprensible. Conducidos por él  probablemente aprendieron a gozarla y a subir, peldaño a peldaño, por esas melodías  sublimes que elevan el espíritu y le redimen a uno de la condición humana.

   Te lo imaginas al final de la escalera, presentándose a San Pedro o al que haga el papel de guardián del paraíso.

   –No es que haya hecho muchos méritos –le dirá- Es que la música me traía aquí y me he dejado llevar…

   Qué grande el hijo de Ataúlfo Argenta, derramando cultura con la misma naturalidad y desparpajo con que tocaba rock con su grupo de Los Tonys.  Qué justo premio el suyo, al final de la escalera y haciendo cosquillas a las estrellas...

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