Aforismos de Jesús Alonso Ovejero

Jesús Alonso Ovejero (Salamanca, 1960) es poeta visual, guionista y director de series documentales, escritor de microrrelatos y aforismos y autor del blog El bolsillo del albornoz lleno de notas. Ha publicado en las antologías de relatos breves Quince líneas (Tusquets), Galería de hiperbreves (Tusquets) y Relatos de humor (Vicens Vives). Piensa donar su cuerpo a las letras.


AFORISMOS DE JESÚS ALONSO OVEJERO
 
A veces me fijo en algo, un paisaje, un hecho, un gesto, una arquitectura, un trazo de luz, un sentimiento y pienso: cómo me gustaría a mí esto sí yo fuera otra persona.
Que el poema sea el navegante que se orienta con brújulas estropeadas para llegar vete a saber dónde.
Qué bueno sería ser ubicuo para estar contigo y al mismo tiempo estar en otro lugar con esa alegría que me entra cuando sé que te voy a ver enseguida.
Es como una caja de sorpresas, pero sin ninguna sorpresa.

Tiene tanto miedo a hablar en privado que siempre anda por ahí dando conferencias.


La pobreza es la raspa de una pescadilla que se muerde la cola.
El gobierno está preocupado por el elevado número de optimistas que ven la botella medio vacía.
Algún día la Dirección General de Tráfico descubrirá que las conversaciones sobre arte conceptual mientras se conduce son la causa principal del repunte de accidentes en lo que llevamos de año.
Si yo fuera pescado desconfiaría de quienes sólo hablan de la resurrección de la carne.

Todo depende del color del cristal con que te cieguen.



Es un hombre hecho a sí mismo, menos por la espalda que, como no llegaba, se la hizo un vecino más mañoso. No soporta a quienes dicen que por delante pierde mucho.
Es un hombre hecho a sí mismo efecto mariposa; aquí es un tipo irrelevante pero su pestañeo causa estragos en el otro lado del mundo.
Diga lo que diga es un hombre hecho a sí mismo, lo que pasa es que le gusta tan poco el resultado que no quiere reconocer su autoría.
El alto concepto que tiene de sí mismo sólo es comparable a su generosidad. Le gustaría despedazarse y repartirse entre el vecindario para que todos sus vecinos tuvieran un pedazo de su satisfacción.

Cuando invento un yo poético me convierto en otro hombre y ese otro hombre quiere otro yo poético.


Hay gente con demasiada tendencia a caer en el trópico, sobre todo en los viajes de luna de miel.
Cuando había decidido ser radicalmente moderno hizo esa cosa tan antigua que es morirse.
Es de esos tipos que tienen una forma diferente de no hacer las cosas.
Es una persona que va siempre al grano, pero nunca llega.

El tiempo es omnívoro.