«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (IV)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

AHORCADOS
Alberto García-Teresa
Se pasó media infancia ahorcando las muñecas de su hermana. Adoraba ver su cara de espanto cuando la niña entraba en su habitación y las encontraba colgando del techo. Ella le odiaba, pero él aullaba de placer, embriagado de poder.
    De adulto, ahora cada mañana él se levanta con una quemazón palpitante en el cuello.
    Puede que, lejos, alguien esté jugando nuevamente con muñecos
.


Esa dulce sonrisa que te dejan los gusanos

PROGRESO Y RETROCESO 
Julio Cortázar
Inventaron un cristal que dejaba pasar las moscas. La mosca venía, empujaba un poco con la cabeza y pop ya estaba del otro lado. Alegría enormísima de la mosca.
    Todo lo arruinó un sabio húngaro al descubrir que la mosca podía entrar pero no salir, o viceversa, a causa de no se sabe qué macana en la flexibilidad de las fibras de este cristal que era muy fibroso. En seguida inventaron el cazamoscas con un terrón de azúcar dentro, y muchas moscas morían desesperadas. Así acabó toda posible confraternidad con estos animales dignos de mejor suerte
.


Historias de cronopios y de famas

SOMBRAS 
Luis Bernardo Pérez
Maestro consumado en el arte de las sombras, Shen Tsu era capaz de formar prodigiosas siluetas utilizando sus manos como único instrumento. Le bastaba juntar las palmas y entreverar los dedos para que, sobre una pantalla de papel de arroz, se reflejara un dragón, una mariposa, un caballo con las crines agitadas por el viento o el tordo de los presagios posado sobre una rama de cerezo. Según la leyenda, realizó la mayor de sus proezas poco antes de morir, cuando se acercaba ya a los ochenta años. En aquella ocasión, ante un grupo de aristócratas y miembros de la corte, recogió las mangas de su túnica, levantó los brazos y creó una pequeña figura humana cuyo contorno proyectado en la pared reproducía, hasta en los más mínimos detalles, al propio Shen Tsu. Los espectadors vieron entonces como aquella efiguie recogía también las mangas de su traje y levantaba los brazos para crear una pequeña figura humana cuyo contorno reproducía, hasta en los más mínimos detalles, al propio Shen Tsu. 
Retablo de quimeras

TABÚ 
Enrique Anderson Imbert
El ángel de la guarda le susurra al oído:
   —¡Cuidado, Fabián!, morirás apenas pronuncies la palabra zangolotino.
   —¿Zangolotino?—pregunta azorado. Y muere.


Las pruebas del caos

VIDA DE ESCRITOR
José Ángel Sillero
La autobiografía me fue revelando que había dedicado cada minuto de mi existencia a escribir sobre mi propia vida. La crisis existencial que por entonces venía experimentando se fue acrecentando al intuir que aquellas eran las últimas líneas...

Mi vida en 100 palabras

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación «Los orígenes de la vida» (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), «El comportamiento altruista» (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e «Inteligencia emocional infantil y juvenil» (Linda Lantieri, Santillana, 2009).

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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