«Francisco Javier de Istúriz, en el primer liberalismo moderado», por Eduardo Montagut

Para ver gente buena, de esa que con un codo toca al pueblo, y con otro a la aristocracia, ningún sitio como el Estamento de Procuradores, que en aquellos días inauguraba la nueva legislatura, con Real discurso y todo el ceremonial de rúbrica. Según el famoso dicho de Larra, no se abría el Estamento; quien se abría era el Sr. D. Juan Álvarez Mendizábal, elegido por diez provincias... La política entraba en honda crisis, resuelto Palacio a cambiar de Gobierno, y siendo el Parlamento, como era, no más que una sombra de régimen, tapadera de la arbitrariedad, del capricho y de las veleidades cortesanas. Bastó, pues, que tres hombres de fama, un gran orador, un político hábil y un eximio poeta, marcasen un magistral cambiazo, y se apartaran de Mendizábal declarándose devotos ardientes del justo medio, que por entonces, como en todo el reinado siguiente, era el barro de que se echaba mano para la fabricación de ministros; bastó, digo, que aquellos tres señores se lanzaran al campo moderado, para que los liberales se vieran mandados a sus casas, y el poder pasase a los otros, a los de la suprema inteligencia y finas artes de gobierno. ¿Quiénes eran los tres? Alcalá Galiano, Istúriz, el Duque de Rivas.
Episodios nacionales III
De Oñate a la Granja (Capítulo IX
)

Benito Pérez Galdós

«De Oñate a La Granja», título de la novela de Benito Pérez Galdós de la que hemos extraído esta cita, nos viene como anillo al dedo para situar el contexto político en el que tuvo gran protagonismo Francisco Javier de Istúriz, el político español del que hoy publicamos una breve semblanza biográfica escrita para CITA EN LA GLORIETA por el profesor Eduardo Montagut.
 

En el citado episodio nacional viajamos de la mano de Galdós hasta Oñate, donde está instalada la Corte del Pretendiente Don Carlos, para acabar la novela en el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, donde en agosto de 1836 tuvo lugar el Motín de los Sargentos, que obligó a la Reina Gobernadora María Cristina a restaurar fugazmente  la Constitución de 1812.

Nos trasladamos pues, en esta novela galdosiana, a los años de la Regencia de Cristina de Borbón-Dos Sicilias y de la Primera Guerra Carlista, concretamente a un momento en el que, además del enfrentamiento armado entre liberales y carlistas, tiene gran importancia para el futuro del país la lucha entre las dos familias del bando liberal.

Los del grupo templado encuentran anárquico cuanto dicen y hacen los de enfrente, y los libres denigran a los otros, echándoles en cara el despotismo, el obscurantismo, las ideas retrógradas y otras cosas muy malas.
Episodios nacionales III.
De Oñate a la Granja (Capítulo IX
)

Benito Pérez Galdós

Mendizábal, presidente del Consejo de Ministros, apoyado por la mayoría liberal del Estamento de Procuradores, trata de afianzar su autoridad sobre el ejército destituyendo a varios altos mandos cuya determinación en la lucha contra el Carlismo había sido puesta en entredicho. La Reina Gobernadora se niega a firmar las destituciones y el enfrentamiento entre ambos acaba con la dimisión de Mendizábal, siendo sustituido por Istúriz, un liberal que ya había atemperado un buen tanto sus radicalismos juveniles, como bien nos cuenta en su artículo el profesor Montagut.

El liberalismo estaba seriamente fracturado y que mejor exponente de esta fractura que el enfrentamiento entre Mendizábal e Istúriz, que de íntimos amigos terminaron no solo como adversarios políticos, sino que llegaron a batirse en un duelo con pistola en abril de 1836, siendo Mendizábal, nada más y nada menos, Presidente del Gobierno de España.

Aquel día hubo disparos, pero, por suerte, la mala puntería, tanto del ofensor como del ofendido, permitió que ninguno de los dos resultase herido y que nuestro biografiado muriera muchos años después.

Con Istúriz y con el profesor
Montagut os dejo

Saludos, Javier Alonso Gª-Pozuelo


FRANCISCO JAVIER DE ISTÚRIZ, EN EL PRIMER LIBERALISMO MODERANO
Eduardo Montagut
Francisco Javier de Istúriz fue un importante liberal moderado español en el reinado de Isabel II. Intentemos acercarnos a su biografía.

Istúriz nació en Cádiz en el año 1790. Siendo muy joven participó activamente en la Guerra de la Independencia. Posteriormente, se implicó en los preparativos del pronunciamiento de Riego de 1820, que llevaría al restablecimiento de la Constitución de 1812 y al período del Trienio Liberal. En las Cortes perteneció al grupo de los exaltados. En las mismas se destacó en el asunto de la supresión de los mayorazgos. En el final del Trienio llegó a presidir las Cortes en Sevilla y Cádiz, en las que se votó la incapacidad del rey.

Al restaurarse el absolutismo nuestro biografiado marchó al exilio inglés, retornando a España en 1833. Mendizábal le propuso para ocupar la presidencia del Estamento de Procuradores de las Cortes, una de las dos cámaras que había creado el Estatuto Real. Pero Istúriz ya se estaba decantando hacia el más pleno moderantismo, olvidando su radicalismo de juventud. Comenzó a encabezar a los moderados en el parlamento, desde donde criticó la desamortización de Mendizábal. Cuando cayeron los progresistas la Reina Gobernadora le hizo presidente del Consejo de Ministros, sin lugar a dudas por su significación política. Estamos en mayo de 1836. Nada más subir al poder disolvió las Cortes. Al parecer, era partidario de una nueva convocatoria para revisar el Estatuto Real, demasiado conservador, pero los progresistas provocaron la sublevación de La Granja en el mes de agosto, que provocó la caída de su gobierno y la reposición de la Constitución de 1812. Istúriz decidió marcharse a Inglaterra.

Cuando entró en vigor la Constitución de 1837 regresó a España. En dos ocasiones presidió las Cortes. Aunque era marcadamente moderado no dudó en enfrentarse a Narváez cuando el general decidió que había que reformar la Constitución de 1837 en un sentido plenamente conservador. En Istúriz pesó el carácter transaccional del texto de 1837 que aunaba aspectos progresistas y moderados, por lo que podía valer para las dos familias liberales, ya que no convenía hacer un nuevo texto que solamente fuera válido para un solo partido, aunque fuera el moderado. En esta postura le apoyaron los moderados conocidos como “puritanos”.

Presidió el Consejo de Ministros en 1846-1847. Durante esta responsabilidad política se decidió el matrimonio de la reina Isabel II, además de promulgarse una amnistía política con el fin de recuperar a los progresistas para el juego político para evitar el riesgo de que el sistema político fuera monopolizado por uno de los dos partidos, algo que está en la misma línea de lo que apuntábamos para el caso de la Constitución de 1837. Istúriz fue un moderado evidente, pero no intransigente y con cierta visión general de los peligros que podían acechar si no se aceptaba a la oposición política. La realidad inglesa le pudo hacer moderado, pero también le enseñó las virtudes de la alternancia política.

Francisco Javier de Istúriz
- Antonio Gisbert -

Entre 1857 y 1858 presidió el Senado, y tuvo responsabilidades de gobierno en 1858. Su caída marcó el inicio de la etapa de la Unión Liberal de O’Donnell. Istúriz fue retirándose de la política, siendo enviado como ministro plenipotenciario a varios países. Murió en 1871
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«Francisco Javier de Istúriz, en el primer liberalismo moderado» ha sido escrito por Eduardo Montagut para el blog de Historia y Literatura CITA EN LA GLORIETA. Agradecemos a quien quiera reproducirlo, total o parcialmente, que cite la fuente original.

es Doctor en Historia por la UAM y profesor de Secundaria en un Instituto de Alcalá de Henares en la especialidad de Geografía e Historia. Socio de las ilustradas Reales Sociedades de Amigos del País de Madrid y Bascongada, pertenece también a la ARMH, y mantiene un constante compromiso por la memoria histórica. Pertenece al Grupo de Memoria Histórica del PSOE y tiene la responsabilidad de Educación, Cultura y Memoria Histórica en la Ejecutiva de la Agrupación Socialista de Chamartín (PSOE-M). Colabora diariamente en diversos medios digitales con artículos de Historia y Política. Tiene publicados un libro sobre los árboles y la Ilustración, y diversos artículos sobre la enseñanza de la agricultura en los siglos XVIII y XIX, así como, sobre Historia social.