«Los ángeles de hielo», novela de Toni Hill

Os ofrecemos, con permiso de su autor, un fragmento de «Los ángeles de hielo», novela de Toni Hill, traductor y escritor español (Barcelona, 1966), autor de tres novelas policíacas protagonizadas por el inspector Héctor Salgado, de los Mozos de Escuadra de Barcelona: El verano de los juguetes muertos, Los buenos suicidas y Los amantes de Hiroshima.



LOS ÁNGELES DE HIELO (fragmento)
Toni Hill
»Esa noche, cuando desperté aterido de frío, vi que Anton estaba a mi lado. Sabíamos que el siguiente combate no tardaría mucho en producirse, los italianos habían logrado escasos avances y estaban decididos a seguir atacando. Nosotros empezábamos a temer que no seríamos suficientes, y nuestra única esperanza era una ayuda alemana que ni tan siquiera se había pedido oficialmente. Por extraño que parezca, el frío era un enemigo y al mismo tiempo un aliado, ya que debilitaba a los otros por igual, o incluso más. Anton estaba tumbado a mi lado y me preguntó, en susurros, si estaba despierto. Al ver que sí, rebuscó en el bolsillo y me dio su reloj. No comprendí por qué lo hacía, y entonces acercó la boca a mi oído y murmuró: “Ya no voy a necesitarlo. Quiero que tú lo tengas. Mañana moriré”.
   
»No quise coger el reloj y él lo metió en mi bolsillo. Supongo que volví a dormirme. Al día siguiente, las tropas italianas retomaron su ofensiva contra nosotros, en el monte San Michele. Iban mejor preparados, ya lo habíamos notado antes: sus cañones disparaban sin cesar. Tuve a Anton cerca durante el combate, en el que conseguimos mantener nuestra posición, una vez más. Era 11 de noviembre…   

Se interrumpió, consciente de que todos esperaban el final. De que lo intuían pero deseaban oírlo. Y él no se sentía con fuerzas para contarlo. No con detalle: la explosión que llenó de humo su visión durante unos segundos, el cuerpo que cayó sobre él, la cara de Anton, aquel rostro hermoso, muerto y sonriente.  

—¿Y tu amigo? —preguntó su padre, en voz baja.   

—No sobrevivió —dijo él—. Ignoro cómo lo sabía, o si fue tan sólo una maldita coincidencia. Éste es su reloj —añadió, sacando del bolsillo un objeto redondo del que colgaba una cadena—. A veces cierro los ojos e intento recordar su cara, y no lo consigo. Es extraño, ¿no creen? En cambio, no puedo olvidar su voz, esas últimas palabras que me dijo: «Mañana moriré». Mañana moriré… Desde luego no hace falta ninguna médium para comunicarte con ellos porque no se van del todo. Si cierras los ojos, sobre todo de noche, puedes verlos. Oírlos. Escuchar esa última frase que dijeron antes de que la granada les hiciera estallar la garganta, su última respiración. —Se volvió hacia el anciano Torrent—. Antes me ha preguntado si la guerra duraría mucho. Sigo sin tener la respuesta. Lo que sé es que ya ha durado demasiado


Los ángeles de hielo
Toni Hill
(GRIJALBO, 2016)

TONI HILL estará hoy (11 de noviembre de 2016) en MADRID de 19:30 a 21:00 en: 

la librería ESTUDIO EN ESCARLATA