«Microrrelatos escogidos» por Christian Solano (XI) - «Señoritas imposibles»

Os ofrecermos seis microrrelatos escogidos por el escritor peruano de microficción Christian Solano. Todos ellos pertenecen al libro «Señoritas imposibles», obra colectiva de microrrelatos publicada por Ediciones Sherezade.
 

Las integrantes del Colectivo «Señoritas imposibles» se definen a sí mismas como: «Escritoras dedicadas al cuento y microcuento negro. Somos las Señoritas Imposibles: las que se juntan a tomar el té para discutir de la muerte».


LAS BRUJAS NO DICEN ABRACADABRA
Gabriela Aguilera
No era una bruja, aunque le gustaba que los niños lo creyeran. Se les acercaba entrecerrando los ojos y moviendo las manos como si fuera a echarles encima un hechizo.

  Algunas veces los niños huían. Otras, se paralizaban, aterrados. Si no había nadie cerca, era fácil tomarlos y desaparecer con ellos. Lo difícil era descuartizarlos; pero después de tantos años de experiencia, la tarea se había simplificado. A fin de cuentas, el cuerpo de un niño se parece al de un pollo.
 

    Claro, sin plumas.

Señoritas imposibles

PRÁCTICA PROFESIONAL
Lorena Díaz
Iba a hacerlo tal como salía en el manual: un corte limpio que no implicara mucho dolor, que fuera rápido y que, por sobre todo, no hiciera salir la sangre a borbotones para no ensuciar el sillón ni la sala. Pero ella, por un acto reflejo al contacto con el filo helado del cuchillo, se movió, lo que le llevó a él a errar la clavada y, por supuesto, fallar en la línea demarcada con lápiz tinta en el cuello de su víctima. Ahora, la mujer se desangra sobre el sofá. Le dice que se vaya, que así ya no le sirve y que si va a morir, por favor, lo haga fuera de su departamento, que en el clóset ya no le caben más intentos fallidos y que agradezca que no la obliga a limpiar el desaguisado.
   Tendrá que seguir practicando. Para poder investigar casos de ese tipo, deben ponerse en el lugar del asesino, así les dijo el comisario, así les enseñaron en la Escuela de Investigaciones.

Señoritas imposibles

INDEMNIZACIÓN DE PERJUICIOS 
Fernanda Cavada
Te escribo esta carta para que sepas que me fui. No creo que te interese pero me tomé la libertad de hacer algunas cosas por ti. Pagué las cuentas y hablé con el conserje: las cartas a mi nombre serán reenviadas a la casa de mi padre. Vacié tu cuenta de ahorros y vendí el departamento, te desalojan el viernes.
 

   Espero que disfrutes tu vida de soltero.
 

   No, mejor quédate con tu asistente… a ver cuánto te quiere ahora.
 

   P.D.: Muchas gracias por enseñarme a hacer tu firma.

Señoritas imposibles


TENEMOS QUE HABLAR
Claudia Farah
Mejor decirlo ahora. En algún momento me enfrentaré a tu semblante y a tu sonrisa, aunque sea en el inframundo. Traje tus flores favoritas y me puse el perfume que me regalaste. Es así como te gusto, ¿cierto?
    La tierra que nos separa me protege y puedo sentarme en este pasto perfecto a juntar las palabras precisas para explicártelo todo. Podría haberlo escrito en una tarjeta junto a las flores pero no quería enfurecerte aún más.
   No es fácil, miro la lápida nuevecita y reluciente con tu nombre. Imagino tu cara de odio y lo admito de una vez: «Ya, sí, fui yo la que le pago el tipo raro de la esquina para que te diera un par de balazos y sacara el dinero de la botillería, para disimular. Nos fuimos a medias. En mi defensa, no digas que no te lo advertí»
.


Señoritas imposibles

HUERTO FAMILIAR II
Francisca Rodríguez
Con mi balde y mi pala, esos que llevaba a la playa en el verano cuando salía con mi papá, cavo un agujero en el patio. Estoy en el huerto de mi mamá, donde crecen las acelgas, al lado de los tomates. Al meterme, la tierra ya me llega a las rodillas. Me duelen los brazos, pero sigo sacando paladas.
   Me asusto al escuchar el grito furioso de mi madre. Con dos zancadas llega a mi lado y, mientras me regaña, me levanta en vilo y me zamarrea. Prometo que nunca más. Lo juro. Prometo que nunca más intentaré desenterrar a papá.

Señoritas imposibles

NOSOTRAS
Karla Zuñiga
Estábamos muriendo. Nuestros esposos descubrieron el juego. Infidelidad. Ninguna pensó que reaccionarían así, que nos secuestrarían y torturarían.
  No lo sabíamos. Sacaron nuestras uñas. La carne duele. Siguieron con los dientes.
    Dolor. Gritos. Dolor. Gritos.
    Risas.
    Ayuda.
  Ubicadas en algún lugar abandonado, lejos. No seremos escuchadas.
    Morimos.
    Morimos
.


Señoritas imposibles

Christian Solano (Lima, 1976) estudió Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Graduado de la Escuela de Escritura Creativa del Centro Cultural PUCP de Alonso Cueto e Iván Thays. Fue incluido en la Antología de Minificción Peruana «Circo de Pulgas» de Rony Vásquez y en la Antología de Latinoamericana de Minificción «Ballenas en Hormigueros» de la editorial mexicana Ojo de pez, y seleccionado para la Antología Trinacional de Minificción «Borrando Fronteras - Ergo Sum 2014» (Argentina-Chile-Perú). Ha publicado «Almanaque» (Editorial Micrópolis. Lima, 2014) y «Motivos de fuerza mayor» (Ediciones Sherezade, Santiago de Chile, 2015).

Puedes leer una selección de microrrelatos de «Motivos de fuerza mayor», pinchando en la imagen.


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