«Breves reflexiones sobre el Romanticismo», por Eduardo Montagut

No habiendo pegado los ojos en toda la noche, era su cerebro un horno, sus ideas lúgubres, de una melancolía intensa, como si en el alma se le fuera metiendo el romanticismo de la clase nocturna y sepulcral, ese que huele a tierra de osarios y a siemprevivas putrefactas.
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Os ofrecemos una nueva entrega de Historia del Siglo XIX en España escrita para CITA EN LA GLORIETA por Eduardo Montagut.
 


BREVES REFLEXIONES SOBRE EL ROMANTICISMO
Eduardo Montagut
El Romanticismo fue el movimiento cultural predominante en la Europa de la primera mitad del siglo XIX, en plena época de las revoluciones liberales-burguesas y de la Restauración posterior. El movimiento tuvo sus raíces en la cultura de fines del siglo anterior, especialmente en el ámbito alemán.

El Romanticismo abarcó todas las manifestaciones artísticas, la literatura, la música y la política, especialmente en relación con el pujante nacionalismo, al que se vincularía de forma clara. Por esta influencia en tantos ámbitos se trata de una de las transformaciones más importantes de la cultura europea en la época contemporánea y, por ello, harto difícil de definir y estudiar.

Las características del Romanticismo son diversas y hasta contradictorias entre sí. Más que una teoría o un cuerpo de pensamiento estructurado fue la expresión de sentimientos y emociones. Los escritores, músicos, artistas o historiadores románticos defendieron planteamientos, políticas o posiciones sociales muy diferentes, desde posturas conservadoras y tradicionalistas propias de la Restauración, hasta el liberalismo más progresista, llegando a impregnar al socialismo utópico. De todas las maneras, a partir de 1830, el Romanticismo adquirió, en general, una posición más conservadora, más acomodaticia, marchitándose un tanto su espíritu creador.

El Romanticismo se podría definir por su total rechazo a la ortodoxia de la razón y al clasicismo de la época ilustrada anterior. Proponía el instinto frente a la razón, las situaciones límites frente al equilibrio y la armonía, y la recuperación de la unión del hombre con la naturaleza frente al creciente impulso industrializador porque estaba distorsionando aspectos sociales y estéticos de la Europa del momento. Fue un movimiento de defensa de actitudes extremas en las que la diversidad o la particularidad eran apreciadas frente a la unidad de la Ilustración. El Romanticismo defendió la pasión creadora en música, poesía, teatro, novela y en la historia.

Ángel de Saavedra, duque de Rivas
(Autor de Don Álvaro o la fuerza del sino)
- Museo del Prado -

Los románticos establecieron una serie de nuevos valores. En primer lugar, revalorizaron la época medieval en lo artístico y religioso. También, defendieron la vuelta a la naturaleza, que se plasmó en el descubrimiento del paisaje, la valoración de las ruinas y la pasión por los viajes hacia el sur europeo: la Italia del arte o la España exótica, particularmente el sur andaluz por sus raíces musulmanas. Frente a la ciudad industrial, gris, sucia, con graves carencias higiénicas y sanitarias, con tensiones sociales evidentes, estaba el campo con su paisaje, aire salubre y con unas supuestas idílicas relaciones sociales.

Como decíamos al principio, el Romanticismo se vinculó claramente con las ideas del nacionalismo, convirtiendo en protagonistas de la historia a pueblos y naciones. El Romanticismo tendió más hacia el nacionalismo orgánico o conservador de influencia alemana, que hacia el nacionalismo voluntarista progresista. En este sentido, los pueblos y naciones se identificaban por lo que habían creado en la Historia, con su idioma, cultura y costumbres, no por la voluntad de ser una nación, con derecho a configurar un Estado.

En este sentido nacionalista, el Romanticismo abogó por la recuperación de las culturas nacionales, de sus lenguas y de sus literaturas propias. Se ensalzaron los cancioneros populares, los romanceros, los cantares de gesta y todo tipo de literatura popular, considerada para algunos, como la auténtica literatura nacional, frente a la sofisticación de la cultura cosmopolita por la que tanto había abogado el espíritu ilustrado
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«Breves reflexiones sobre el Romanticismo» ha sido escrito por Eduardo Montagut para el blog de Historia y Literatura CITA EN LA GLORIETA. Agradecemos a quien quiera reproducirlo, total o parcialmente, que cite la fuente original.

es Doctor en Historia por la UAM y profesor de Secundaria en un Instituto de Alcalá de Henares en la especialidad de Geografía e Historia. Socio de las ilustradas Reales Sociedades de Amigos del País de Madrid y Bascongada, pertenece también a la ARMH, y mantiene un constante compromiso por la memoria histórica. Pertenece al Grupo de Memoria Histórica del PSOE y tiene la responsabilidad de Educación, Cultura y Memoria Histórica en la Ejecutiva de la Agrupación Socialista de Chamartín (PSOE-M). Colabora diariamente en diversos medios digitales con artículos de Historia y Política. Tiene publicados un libro sobre los árboles y la Ilustración, y diversos artículos sobre la enseñanza de la agricultura en los siglos XVIII y XIX, así como, sobre Historia social.