El matrimonio de Isabel II

«CON PAQUITO, NO, POR FAVOR. CON PAQUITO, NO»
Javier Alonso García-Pozuelo
Isabel II la impusieron un matrimonio con su primo hermano, el infante don Francisco de Asís de Borbón, duque de Cádiz, un hombre de poco carácter, afeminado y del que la propia reina llegó a decir: 
«Qué se puede esperar de un hombre que la noche de bodas lleva sobre su cuerpo más puntillas que su esposa»
Que la joven reina se opuso en un principio al enlace («Con Paquito, no, por favor. Con Paquito, no», fue su primera reacción al recibir la noticia de quién era el elegido) es un hecho sobradamente conocido. Lo mismo que lo es el que, en medio de las largas negociaciones para encontrar candidato y de las presiones de Francia e Inglaterra, de los partidos políticos y de la camarilla palaciega, la voluntad de la reina no se tuvo en cuenta. Imperó la razón de Estado y, el 10 de octubre de 1846, el mismo día que cumplía 16 años, doña Isabel de Borbón contraía matrimonio con su primo, de quien María Cristina dijo: 
«En fin, usted lo ha visto, usted lo ha oído. Sus caderas, sus andares, su vocecita... ¿no es eso un poco intranquilizador, un poco extraño?». 
Pero claro, lo que unos veían como intranquilizador (la incapacidad de que aquel matrimonio pudiese tener descendencia), para otros no era nada intranquilizador; más bien lo contrario, ya que aquella circunstancia abría la posibilidad de que uno de los nietos del rey de Francia fuese coronado rey de España (Recordemos que el mismo día en que Isabel II se casa con Francisco de Asís, su hermana Luisa Fernanda contrae matrimonio con Antonio de Orleans, duque de Montpensier e hijo del rey Luis Felipe I de Francia, por lo que los hijos de este matrimonio podrían llegar algún día al trono de España en caso de que la desdichada Isabel no llegara a engendrar descendencia).

Si Francisco de Asís era homosexual o impotente no constituyó impedimento alguno para casarlo con la joven reina. Al lado de la primera reina constitucional de la historia de España (constitucional, aunque la Constitución redactada por los moderados le otorgaba amplias prerrogativas), la Reina Madre y el Partido Moderado debían colocar a un personaje débil y manipulable. Francisco de Asís fue el candidato elegido. Aunque todo el entorno de la Reina pensase –como se pudo leer en The Times unas semanas antes de la boda– que el esposo buscado para la joven reina era incapaz física y moralmente de hacerla feliz
.

Francisco de Asís
- Anónimo del siglo XIX -
Colección pictórica del Ayuntamiento de Valencia

Esta entrada forma parte de un artículo que lleva por título "Isabel II, Sant Joan d'Alacant y la República Dominicana" y que trata sobre el período histórico en el que está ambientada «La cajita de rapé»(años finales del reinado de Isabel II). 

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Saludos, Javier Alonso García-Pozuelo