Microrrelatos negros escogidos (IV), por Fernando Gómez Lamadrid

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Fernando Gómez Lamadrid, fundador de la página de facebook TOPmicrorrelatos.  


TRIÁNGULO CRIMINAL
Raúl Brasca
Vayamos por partes, comisario: de los tres que estábamos en el boliche, usted, yo y el "occiso", como gusta llamarlo -todos muy borrachos, para qué lo vamos a negar- yo no soy el que escapó con el cuchillo chorreando sangre. Mi puñal está limpito como puede apreciar; y además estoy aquí sin que nadie haya tenido que traerme, ya que nunca me fui. El que huyó fue el "occiso" que, por la forma como corría, de muerto tiene bien poco. Y como él está vivo, queda claro que yo no lo maté. Al revés, si me atengo al ardor que siento aquí abajo, fue él quien me mató. Ahora bien, puesto que usted me está interrogando y yo, muerto como estoy, puedo responderle, tendrá que reconocer que el "occiso" no sólo me mató a mí, también lo mató a usted.

PÁGINA EN BLANCO
Julio Cortázar
En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde, muere.

NOVELA POLICIACA
Paul M. Viejo
Lo que más me molestó, irritó, por lo que me juré no volver a hacerlo más, por muy motivado que estuviera, por mucha fama que estuviese esperándome, fue que, tras ordenar de una forma coherente toda la historia en mi cabeza, dar los antecedentes de lo ocurrido, explicar la importancia de la mujer rubia en todo esto, atar cuanto cabo permaneciera suelto y procurar no dejarme ningún cadáver sin mencionar, todo narrado despacito y con buena letra, hora tras hora, al final del interrogatorio al policía sólo se le ocurrió decir que quién era yo, que después de tantas preguntas como hizo ya se le había olvidado incluso de qué se me acusaba.

SIN TÍTULO
Hernando Urrutia Vásquez
Aquel hombre sí anhelaba un poco de tierra, pero no la que le estaban echando encima.

GAJES DEL OFICIO
Ana Grandal
Desde que empecé en este trabajo, a menudo no puedo dormir. Y esto no guarda ninguna relación con la primera fase, de planificación milimétrica, una rutina tediosa que requiere de repaso una y otra vez. Tampoco tiene nada que ver con la brutal tensión de la propia abducción —uno nunca sabe si la cosa se torcerá por un imprevisto de última hora—. Ni siquiera me afectan las sesiones de obtención de información; admito que son un trámite desagradable y sucio, pero puedo presumir de desempeñar mi labor con absoluta profesionalidad. Y, por supuesto, la razón no se encuentra en la remuneración: el dinero no es precisamente un problema, se me recompensa con creces mi dedicación a este afán. El problema aparece cuando se me va la mano y mato al sujeto en el transcurso del interrogatorio: es entonces cuando sobrevienen las noches de insomnio y vueltas y más vueltas en la cama. Y es que no puedo soportar quedarme con la duda de saber qué hostias debía de haber cantado el individuo en cuestión.


Estos microrrelatos han sido escogidos por Fernando Gómez Lamadrid para la II SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Mayo de 2017