Ejecuciones públicas en la historia de Madrid (IX), por Pablo Aguilera

Os ofrecemos un nuevo capítulo de este interesantísimo artículo sobre los métodos y lugares de ejecución pública en Madrid a lo largo de su historia. Lo ha escrito para CITA EN LA GLORIETA Pablo Aguilera, miembro fundador de LA GATERA DE LA VILLA, una iniciativa sin ánimo de lucro que publica una revista gratuita sobre historia y urbanismo de Madrid.

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Un fuerte abrazo,

Javier Alonso García-Pozuelo


Diseño: Pedro López Carcelén

EJECUCIONES PÚBLICAS EN LA HISTORIA DE MADRID (IX parte)
Pablo Jesús Aguilera Concepción
LUGARES DE EJECUCIÓN PÚBLICA

1. EL QUEMADERO
2. PLAZA MAYOR
3. PLAZA DE LA CEBADA
4. PUERTA DE TOLEDO
5. CAMPO DE GUARDIAS
6. LA CÁRCEL MODELO
7. OTROS LUGARES DE EJECUCIÓN


4. PUERTA DE TOLEDO

Entre los años 1838 y 1850 las ejecuciones pasaron a llevarse a cabo junto a la salida de la Puerta de Toledo, junto al comienzo del Paseo de Pontones.

LUIS CANDELAS

«Noviembre 6. Luis Candelas. Cárcel de Corte. Garrote vil.—Limosna 653 reales. Libro 4°,  folio 56 vuelto.» 49

«Debiendo sufrir en este dia á las once de la mañana y en el sitio de costumbre la pena de muerte en garrote vil á que ha sido sentenciado por los  señores de la audiencia territorial de esta capital, Luis Candelas, natural de Madrid, casado, carpintero, de edad de 29 años, por complicidad en varios robos ejecutados en esta corte con fractura , en cuadrilla y con malos tratamientos en las casas del presbítero D. Juan Bautista Tarraga, calle de Preciados, Cipriano Bustos, espartero , en la de Segovia , y Dª Vicenta Mormio, conocida por la modista de la Reina, en la del Carmen; los dias 28 de enero, 10 y 12 de febrero de este año: en su consecuencia y para asistir á la jurisdicion ordinaria, se hallarán con media hora de anticipo y en el sitio del patíbulo, 2 piquetes compuestos cada uno de un capitan, un subalterno y 60 hombres, uno de cazadores de la Reina Gobernadora y otro de la Milicia Nacional, y de granaderos á caballo de la Guardia Real, un capitan, dos subalternos y 40 caballos : á la propia hora y en la cárcel de corte situará la Milicia Nacional de caballería un piquete de un sarjento, un cabo y 12 nacionales para poner espedito el camino que el reo ha de llevar, y para su conduccion la de infanteria destacarà otro de un subalterno, un sarjento , dos cabos y 20 nacionales , cuyo jefe á su llegada se personará con el Sr. juéz de primera instancia D. Felipe Escovedo a recibir sus instrucciones, dejando, verificada la justicia, el piquete de cazadores de la Reina Gobernadora, un cabo y seis soldados para custodia del cadáver hasta que la Paz y Caridad lo recoja , retirándose despues á su cuartel.»50
 
Ejecución de Luis Candelas

DIEGO DE LEÓN

«Es la una del mediodía del viernes 15 de octubre de 1.841. La milicia se halla formada desde el cuartel de Santo Tomás 51 hasta la Puerta de Toledo. Unos cincuenta metros antes del lugar de destino, los milicianos forman una barrera infranqueable para la multitud congregada. Una carretela descubierta se halla situada frente a la puerta del cuartel.

A la una y cuarto, el apuesto general vestido de húsar de gala se abraza al oficial que manda la guardia, que se le cuadra con los ojos llenos de lágrimas. La comitiva inicia su marcha y los tambores anuncian su paso lúgubre por las calles de Madrid. La calle Concepción Jerónima está atestada de un gentío silencioso, que casi hace imposible el paso cuando enfila la calle de la Lechuga para acceder a la calle Toledo. Es en esta encrucijada donde se deja oir algún grito de protesta que sale de la multitud, pero ante la mirada atenta de los milicianos que cubren todo el trayecto, apenas es contestado.
Se sienta junto a Diego de León su inseparable Roncaly
52 y enfrente, su confesor el padre Carasa. El condenado observa en silencio esa muchedumbre también silenciosa y ese mudo diálogo parece ser un mutuo reconocimiento de admiración y respeto. […]
 

La comitiva fatal ha llegado ya a la Puerta de Toledo […]  Toda la zona se encuentra acordonada por la Milicia Nacional, que únicamente ha permitido el acceso a la misma a González Bravo, en calidad de defensor ayudante del condenado, pero que guarda una prudente distancia de donde se estaciona el vehículo […] 53 el pueblo, al cual no se permitió presenciar la ejecucion de la sentencia, vió salir por ella a la víctima para encontrarse á corta distancia dentro del cuadro.
 

Descendió del coche nuestro héroe con la misma firmeza que si se hallara en una gran parada , y mientras con la mano en el chacó oia delante de la bandera la lectura de la sentencia, interrumpida por las lágrimas del oficial encargado de tan triste formalidad , le decía; con la mayor indiferencia: «no hay motivo para tanto; si es posible yo mismo la leeré».
 

El pueblo lleno de ansiedad fijaba en el ínterin sus ojos en direccion contraria, y al menor ruido, al mas imperceptible rumor , creia escuchar el galope del caballo que se apresuraba á traer la conmutacion de la sentencia.
 

El Conde de Belascoain, terminada la lectura, dió dos vueltas por el cuadro , abrazó á uno de los soldados del piquete, á su confesor y al defensor Roncali , á quien dijo: «Los valientes se ven en el cielo».
 

Pidió después permiso al oficial del piquete para mandarle, y habiéndole alcanzado, colocó bien, la tropa y mirando al sitio donde debia caer, dijo en voz alta: «no muero como traidor.» Un Miliciano no pudiendo reprimir su emocion, esclamó: «No, el general Leon es un valiente.» «¿Qué es eso?» dijo nuestro héroe. «Nada, repuso su defensor, ya no, es tiempo mas que de morir.»
 

Leon volvió á abrazar al general Roncali y le abrazó por dos veces diciéndole: este abrazo para mi familia, y este para V. Abrazó tambien de nuevo al sacerdote que lo habia auxiliado, y dirigiéndose al piquete y tomando una aptitud majestuosa, dijo á los granaderos: «No tembleis, al corazon», dió las tres voces de mando, y cayó.
 

Una descarga anunció al pueblo consternado que la sentencia habia sido ejecutada.
 

Pocos momentos despues el hermano de Roncali desnudaba un cadáver , el cual fué luego conducido en un carro fúnebre por la ronda al cementerio de la Puerta de Fuencarral» 54

Fusilamiento de Diego de León
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49.Registro del catálogo de reos asistidos de los Hermanos de la Caridad y Paz. Citado en “El Liberal, 13 de abril de 1885. 
50. “Diario de Madrid”, 6 noviembre 1837”.

51. Antiguo convento de Santo Tomás.
52. Se trata del general el general Federico Roncali, que había sido su abogado en el juicio.
53. “Diego de León, la Primera Lanza Del Reino”, por Ignacio Danvila Carbonell.
54. “Biografia de Don Diego de Leon: Primer conde de Belascoain”, por Manuel Ovilo y Otero. 

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es aficionado a la música y a la historia, socio fundador de la desaparecida asociación "Amigos del Foro Cultural de Madrid" y de la revista cultural "La Gatera de la Villa". 

Además de diversos artículos sobre la historia de Madrid, es autor del libro El levantamiento del 2 de mayo de 1808.