«La pistola», relato de José Luis Muñoz

«LA PISTOLA», relato de José Luis Muñoz
El frío. La débil lluvia. El hombre contra el árbol. Nadie le ve. El hombre se acerca a la puerta. El interfono. La lluvia sobre la gabardina, moteándola. El dedo pulsando el botón. La espera. La lluvia. El frío que hace que se remueva dentro de sus zapatos, que dé saltos, que se suba las solapas de la gabardina hasta casi cubrirse las orejas. ¿Quién? Soy yo. La estridencia de la puerta de la calle abriéndose. El portal oscuro. Los ojos que casi enseguida se habitúan a la penumbra. La ascensión. Contando los escalones. El primer rellano. El segundo. Se detiene. Boquea. ¿Por qué no vivirá en un piso más bajo? El tercer rellano. La puerta está abierta. Entra. La cierra con suavidad. Con suavidad avanza por el oscuro pasillo hacia la luz del fondo. El dormitorio. Una lámpara roja sobre la cómoda. Desorden en el suelo, ropa interior, faldas, blusas amontonadas caprichosamente. Ella en la cama, medio dormida, envuelta en las sábanas, que entreabre los ojos. ¿Qué vienes a hacer a estas horas? Mañana trabajo. Tengo sueño. No habla, se desnuda. Piernas extrañamente peludas. No se desanuda el nudo de la corbata, simplemente lo afloja. La camisa sobre el respaldo, como la gabardina húmeda, y luego la camiseta y los calzoncillos. La pistola en su funda, colgando de la silla. El hombre se acerca. La mujer se vuelve, gruñe algo parecido a un maullido. La sábana discurriendo hacia los pies de la cama. La mujer desnuda, rolliza, envuelta en cálido olor animal. La toca. Las nalgas, los senos, la vulva, hasta despertarla. La lame. La boca, las nalgas, los senos, la vulva, hasta excitarla. Ven, idiota, ven. Entra. La luz rojiza casi no los ilumina. Dos sombras haciendo el amor bajo un techo estrellado de planetas artificiales. Jadean sordamente. La penetra. Se deja penetrar cerrando los muslos con fuerza sobre su pene, lamiéndole mientras tanto la nariz, las comisuras de los labios, los párpados, pellizcándole las tetillas. Vamos, llega. Y llega. Se convulsiona en su interior, se tensa todo él, se concentra en la punta de su miembro que derrama su cálido néctar en la hospitalaria vulva. ¿Qué tienes en la espalda? No es nada, un cardenal. ¿Ella? No, un tipo peligroso al que iba a detener, un senegalés; me rozó con un cuchillo. Se desacoplan. Él siempre con cuidado de no manchar las sábanas, tomando el camino del cuarto de baño que tan bien conoce. Los pies descalzos sobre el suelo. El agua del lavabo corriendo sobre su miembro. Orina, siempre va bien orinar después de hacer el amor, te limpia por dentro. ¿Y el whisky? En su sitio. La botella. El vaso en la mano. La habitación de la luz rojiza. El whisky borboteando en el interior del vaso. El vaso vaciándose entre sus labios. La funda de la pistola vacía. La pistola allí, entre las piernas, entrando en su vulva. Ella mirándole con expresión de placer, hundiéndosela hasta la culata, removiéndose, acariciándose los senos con la mano  libre, mordiéndose los labios. La mira, desde el arco de la puerta. ¡Estás loca! Se llena otro vaso de whisky. Ella comienza a gritar mientras la pistola entra y sale de su vulva con gran violencia. Eso, eso es lo que yo siempre he querido. Me estoy muriendo de gusto. Se está muriendo de gusto. El estampido. La habitación se llena de humo. Huele a pólvora y sangre. Sangre entre sus piernas, empapando las sábanas que él tan cuidadosamente ha evitado manchar. Huele a carne quemada. Y la pistola permanece en el interior del cuerpo, como proporcionándole el último placer en su estertor. Deja el whisky, deja el vaso. No se acerca, no la toca. Entra en silencio en sus slips, en sus pantalones, se pone rápidamente los calcetines y los zapatos, introduce su corbata en un bolsillo de la americana. El pasillo en penumbras. La puerta abriéndose suavemente. Descender. Un rellano, dos rellanos, tres rellanos. La calle. La calle vacía, nadie le ve. Él es un fantasma corriendo a refugiarse en la noche. Llueve.


Este relato ha sido escrito por José Luis Muñoz para la III SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Noviembre de 2017. Agradecemos a quien quiera reproducirlo, total o parcialmente, que cite su fuente original. Si quieres acceder al programa de la Semana Negra PINCHA AQUÍ o en la imagen.

 
José Luis Muñoz (Salamanca, 1951)
Vive en la actualidad en la Val d’Aran y en Barcelona. Articulista de opinión, crítico literario y cinematográfico, viajero y escritor con 46 libros publicados entre novelas y libros de relatos. Tiene, entre otros premios, el Azorín, Tigre Juan, Café Gijón, Camilo José Cela, Sonrisa Vertical e Ignacio Aldecoa y es uno de los históricos de la novela negra española presente en la primera Semana Negra de Gijón. Preside la asociación cultural Lee o Muere, que fomenta el género negro y está detrás de diversos festivales literarios, es el comisario del Black Mountain Bossòst y el director de la colección La Orilla Negra de Ediciones del Serbal. Sus últimas novelas publicadas son El hijo del diablo, Ascenso y caída de Humberto da Silva, Mala hierba, Cazadores en la nieve y El rastro del lobo sobre el criminal de guerra nazi Aribert Ferdinand Heim. En breve publicará La manzana helada.