«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (XXXIX)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica, escritora y administradora de la página de facebook TOPmicrorrelatos.
 

BREVE ENSAYO SOBRE LA LUCIDEZ
Rosana Alonso
—¿Por qué me mira tan fijamente, Gómez? —le gritó su jefe.

El hombre se disculpó, agachó la cabeza y siguió trabajando. Era una pregunta que escuchaba a menudo las últimas semanas. Esa tarde tenía cita con el oftalmólogo. El especialista no encontró ninguna anomalía en sus ojos, y tampoco consideró necesarias unas gafas. En vez de alegrarse, comenzó a llorar.

—Algo va mal, seguro que estoy enfermo. Lo veo todo, ¿entiende?, todo.


Los otros mundos

DOBLE NATURALEZA
Cecila Eudave
Se pensó durante muchos siglos que los lascivos centauros habían sido erradicados del planeta. Y en verdad sucedió así, en cierto sentido, pues dejaron de existir en el movimiento y se vieron condenados a ser tristes representaciones en cuadros, grabados y esculturas. Los que fueron perpetuados de esta forma, y son guardados celosamente en libros, ilustraciones o museos, no resultaron tan astutos como los que optaron por una vida más nómada para seguir satisfaciendo sus apetitos. Me refiero a los centauros que decidieron ser figuras de feria para burlar a sus acusadores. Así, hicieron del subir y bajar en los carruseles un arte, y dando vueltas literalmente por el mundo, acechar con sus robustos ojos a las doncellas de diferentes latitudes. En ese vaivén aparente, esperaban con paciencia a que la jovencita más dulce, casta y buena subiera sobre su lomo biforme para seducirla sin que ella se diera cuenta. Y en la locura del círculo, cada vez más veloz, del carrusel, ante la vista de todos, las hacían suyas. Quizá por eso nunca entendieron los padres por qué sus niñas bajaban con el rubor en las mejillas y pidiendo dar otra vuelta en el carrusel….

Sirenas de mercurio

QUERIDOS REYES MAGOS
Ana Vidal Pérez de la Ossa
Para él os voy a pedir bandejas de gusanos, una para cada día. Que pueda tenerlos siempre en su menú y se le conviertan en mariposas al llegar al estómago. Que siempre le revoloteen, que no deje de sentirse enamorado.

Pero no de mí, por favor, de mí ya no
.

Érase de una vez

EL EXPERIMENTO
John Peaches
«El favor del Señor Jesús esté con todos nosotros. Amén». El ser, que debía medir unos tres metros de alto, soltó el instrumento de escritura y cerró el libro. «Biblia» leyó al compañero que estaba junto a él. Después llevó el libro hasta el otro extremo de la nave donde lo introdujo en una cápsula metálica. Abrió una escotilla y lanzó la cápsula al espacio. Ambos seres se dirigieron al panel visual para comprobar cómo la cápsula flotaba hacia el planeta azul.

El segundo ser preguntó al primero:

—¿De verdad crees que esto que has escrito servirá para mejorar las relaciones entre los humanos?
—No —respondió— pero ¿y lo que nos vamos a reír los próximos dos mil años?

 
I Concurso de Microrrelaos LdN

EL DISCÍPULO
Oscar Wilde
Cuando murió Narciso, el remanso de su placer se trocó de una copa de aguas dulces en una copa de lágrimas saladas, y llegaron llorando a través de los bosques las ninfas de las montañas, las oréades, para consolar al remanso con su canto.

Y cuando vieron que el remanso se había trocado de una copa de aguas dulces en una copa de lágrimas saladas, soltaron las verdes trenzas de sus cabellos y gritando al remanso le dijeron:

—No nos sorprende que hagas un duelo tal por Narciso, tan hermoso como era.
—¿Era hermoso Narciso? —dijo el remanso.
—¿Quién había se saberlo mejor que tú? —respondieron las ninfas—. A nosotras siempre nos desdeñaba, pero a ti te cortejaba, y solía recostarse en tus orillas e inclinarse a mirarte, y en el espejo de tus aguas reflejaba gustoso su belleza.

Y el remanso respondió:

—Pero yo amaba a Narciso porque, cuando recostado en mis orillas se inclinaba a mirarme, en el espejo de sus ojos veía mi propia belleza reflejada
. 

Cuentos completos

VERITAS ODIUM PARIT
Marco Denevi
—Traedme el caballo más veloz —pidió el hombre honrado—. Acabo de decirle la verdad al rey.

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (Amargord Ediciones, 2015). Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.


Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.