Reseña de «Sherlock & Dragon», por Manu López Marañón

RESEÑA DE «SHERLOCK & DRAGON», DE VARIOS AUTORES (Dracmaycat Edicions, 2017), por
Manu López Marañón
Las únicas sectas a las que miro con cariño son las literarias. Aún sin pertenecer a ninguna, mis simpatías hacia, por ejemplo, el Círculo Holmes, son grandes. 20 años llevan ya los miembros de este grupo fomentando el intercambio y la relación entre aficionados y coleccionistas de todo lo relacionado con Sherlock Holmes. De esta amable e inocua «secta» proceden algunos de los autores de «Sherlock & Dragon», estupendo libro de relatos con el que tengo el honor de contribuir a la III Semana Negra en la Glorieta, organizada con el acierto y tesón que acredita el director de Cita en la Glorieta, el también autor Javier Alonso García-Pozuelo.

Escribe en su relato Lluís Subirà: «Los dragones, dependiendo de las culturas en las que nos basemos, no se han tenido siempre como animales peligrosos o malvados. En ese aspecto los occidentales nos hemos dedicado a fondo y esmerado en su imagen negativa, y con bastante éxito, debo añadir. Pero aquí, en Oriente, el Dragón es un símbolo primigenio, es el animal más poderoso de todos, tanto por sabiduría, como por ser el aglutinador de todos los elementos: el agua, el viento, la tierra y el fuego. Son los protectores del conocimiento infinito y se les otorga el don de la protección de ciudades y territorios.»
 

Basándome en la dicotomía dragónica que decretan estas grandes civilizaciones mundiales, diferenciaré los ocho relatos que conforman el libro «Sherlock & Dragon».

Empiezo con aquellos que muestran Dragones pasados por el tamiz oriental, y, por lo tanto, de benéfico rango.

En El gran protector Lluís Subirà presenta a Charles Bell, embajador de Su Majestad en el Tibet, donde también presta funciones de consejero y asesor del XIII Lama. Instalado en palacio Charles es testigo de cómo Su Santidad aloja a otro extranjero. Este inquilino, vecino del embajador, que se muestra escandaloso y gritón, resulta ser Sherlock Holmes. Y sus estruendosos delirios resultan debidos a no poder «absorber el aroma de la amapola» (una metáfora para –suponemos– decir que se está desenganchando de la cocaína). Recuperado de su adicción el mejor detective consultor del mundo es contratado por el Gran Lama (cuya sabiduría y protección le ha llevado a ser identificado por los tibetanos con el Dragón) para crear una policía moderna que le permita centrarse solo en lo espiritual.

Las extrañas desapariciones de un Dragón de marfil (Hakuryo), cuyos benéficos efectos son fundamentales para la deteriorada salud del Emperador de Japón, motivan el viaje a Tokio de Sherlock Holmes y John Watson. En Doragon Pilar Mª Esteras Casanova recurre a una ciega llamada Howaito Doragon (White Dragon) para que ayude a Sherlock a encontrar la salvadora estatuilla. La minuciosa investigación en el palacio Koyko y las entrevistas a los miembros de la familia del emperador desembocan en un desenlace en el que la magia excede por completo al célebre método de Sherlock Holmes, acérrimo defensor –como sabemos– de la razón pura para desentrañar cualquier enigma.

Los restantes relatos revelan ya a unos dragones de cariz sectario y asesino, destructivo, homicida, criminal, vengativo y usurero. Occidente los hizo así.
 

Elige Fernando Gómez La orden del dragón púrpura para mostrar una poderosa secta de asesinos dirigida por el coronel Spengler cuyo próximo objetivo se desconoce. A través del análisis de un cuadro, Sherlock Holmes, hipnotizando a su propietaria y con el concurso del pintor barcelonés Ramón Casas, llega a la conclusión de que el rey inglés va a ser asesinado. En un concierto musical al aire libre en el que se han juntado varios monarcas europeos –entre ellos Alfonso XIII y Eduardo VII– y al que asisten asimismo el presidente de la república francesa y el sultán de Marruecos, Holmes actúa de forma eficiente consiguiendo que Europa respire (de momento…).

En El dragón galés la gaditana Carmen Moreno hace viajar a Sherlock Holmes y Watson a Gales, en donde gracias al profesor Challenger y su dirigible, pueden enfrentarse a un mortífero dragón. Con la única ayuda de un arpón tratarán de que cesen sus tropelías de rebaños muertos, aldeas quemadas y hombres enloquecidos por su demoníaco gruñido.

Irene Adler, la mujer que para Sherlock Holmes siempre será la mujer (como se lee en «Escándalo en Bohemia»), la bellísima señorita que puso en serio peligro su soltería y a quien siempre lleva en su corazón, es citada en varios de los cuentos de este libro, en lo que –sin duda– supone algo más que un simple homenaje. Así, Cristina García Ferry inicia su Barcelona en escarlata con el protagonista del relato –Scott Norton– visitando la tumba de su madre, que no es otra que la simpar Irene. Sobre la lápida Scott encuentra una rosa fresca y distingue a un hombre huyendo precipitadamente del cementerio. Paseando por las Ramblas en esa radiante mañana de domingo Scott salva de morir atropellada a una joven, Virginia Amat, a quien acompaña su hermano Ricardo. Ambos son dueños de una importante empresa textil. El romántico flechazo de Norton por Virginia tiene como fondo la crispada situación laboral que se vive en la Barcelona anterior a la Primera Guerra Mundial. Tras un intento de violación a Virginia, la providencial aparición de Sherlock ayudará a Scott a comprender el embrollo en el que se había metido. Una gárgola en forma de dragón pone el toque providencial a esta afligida historia de desamor narrada con inigualable brío.

En Los seis dragones de jade, de Miquel Giménez Gómez, Mycroft, hermano mayor de Sherlock Holmes, regala a éste una caja china decorada con escenas homosexuales. En una época de grandes revueltas en China (patrocinadas por la emperatriz Cixí) y en la que se suceden los atentados contra las embajadas occidentales, cinco cajas, iguales a la que ahora tiene Sherlock en sus manos, han sido enviadas a importantes personalidades del Imperio británico. Al principio Holmes es reacio a aceptar el caso y a forzar su caja, pero saber que Irene Adler pueda tener algo que ver es suficiente. La caja contiene un dragón de jade, el símbolo de otra peligrosísima organización criminal de ámbito mundial. El fin de este relato tiene lugar en Limehouse, el sórdido barrio chino londinense adonde acude Sherlock disfrazado de mujer árabe. Desencantadísimo ante el doloroso desenlace, Sherlock deja el mundo de la investigación y se retira a una granja para estudiar la vida de las abejas.

Recurre también a la capital catalana J.R. Armadàs para iniciar Operación Aillen, concretamente a un desvencijado piso del Borne, donde el protagonista –Roc García– lee una carta de su abuelo por la que es informado de cómo desciende, nada más y nada menos, del mismísimo Sherlock Holmes. Al salir Roces acuchillado por una mujer. Se descubre que todos los descendientes de Sherlock Holmes han sufrido, sin excepción, las venganzas de Moriarty. Ya en su casa Roc recibe la visita de Eulalia Watson, quien lo convence para viajar juntos a Londres. Allí, y con la colaboración de un chofer, tratarán de abortar la «Operación Aillen»– Aillen es el dragón irlandés– que la familia Moriarty ha puesto en marcha para terminar con el último descendiente de Sherlock Holmes. El cuento «acaba» con Roc y Lali camino de Irlanda.

Con La aventura de los tres leales camaradas recrea Jaime Gabaldà el primer caso de Sherlock Holmes como detective consultor, en aquel Londres de 1878. Un asesinato en el club militar Los Leales Camaradas –donde todos sus miembros guardan un secreto– no parece cosa complicada para Sherlock. Exigiendo al inspector de policía Gabriel Lestrade que le suministre la información del caso, Sherlock descubre cómo la usura dominaba al asesinado, conocido como «el dragón de Germania». Crimen de «habitación cerrada», tres resultan ser los sospechosos y tres bruñidos sables las armas de donde saldrá la única letal.
 

«Sherlock & Dragon» resulta ser un conjunto de relatos que satisfará enteramente tanto a especialistas en la figura de Sherlock Holmes como a aquellos que, por vez primera, se inician en uno de los ciclos narrativos más significativos de la literatura universal. Para estos neófitos, me atrevo a recomendarles también «Las aventuras de Sherlock Holmes», libro este escrito ya por el maestro Arthur Conan Doyle y espléndidamente vertido al castellano por don Amando Lázaro Ros.


Esta reseña ha sido escrita por Manu López Marañón para la III SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Noviembre de 2017. Agradecemos a quien quiera reproducirla, total o parcialmente, que cite su fuente original. Si quieres acceder al programa de la Semana Negra PINCHA AQUÍ o en la imagen.


nació en Bilbao en 1966 y es diplomado en Relaciones Laborales y máster en Prevención (especialidad Seguridad e Higiene en el Trabajo). Residió un año en Buenos Aires tras ser becado por el Gobierno Vasco para llevar a cabo un trabajo sobre la legislación laboral argentina. En la actualidad se dedica en exclusiva a escribir guiones cinematográficos y a la literatura. En 2015 ha editado con Ediciones Oblicuas su primera novela, “Alcohol de 99º”. Recientemente ha terminado “Prosas para eunucos”, un libro de relatos en busca de editorial. Además de para Cita en la Glorieta, también reseña para las revistas Calibre. 38 y Moon Magazine.


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Javier Alonso García-Pozuelo