Reseña de «El dulce vuelo de las mariposas», de José Manuel Portero

RESEÑA DE «EL DULCE VUELO DE LAS MARIPOSAS», DE JOSÉ MANUEL PORTERO, por Marisa Arias
Sobre el autor.

José Manuel Portero nació en Sevilla y ha dedicado su vida a la enseñanza en diversos ámbitos educativos, el último como director de un instituto de enseñanza secundaria en Benalmádena, residiendo en la actualidad en la provincia de Málaga.
 

Tras La carta (2009) y El perfume, (2013), que merecieron en sus respectivas convocatorias el primer premio del certamen Vigía de la Costa, El ángel negro (Editorial Círculo Rojo, 2013) fue su tercera novela publicada. También tiene publicado un libro infantil de aventuras, Pichú. El dulce vuelo de las mariposas es, por tanto, la cuarta novela. En estos momentos se encuentra en puertas la siguiente edición que pronto saldrá a la luz y una siguiente nueva novela terminada a punto de salir.


Sobre la novela.



El dulce vuelo de las mariposas arranca con una bella descripción de este delicado animal:
Una chispa de luz les da la vida
y una gota al caer las ahoga,
aparecen al claro del día,
y ya muertas las halla la sombra.”
[Manuel Gutiérrez Nájera, S.XIX] 
Esta historia nos hace ir a lo más alto de Benalmádena (Málaga), más exactamente al monte de Calamorro, donde se cometerá el macabro crimen de una joven. Para ello tendremos de compañía a la cabeza pensante del inspector Lino Ortega, personaje ya conocido por el lector con su aparición en El ángel negro, junto con sus ayudantes, esta vez Carmona y Carmen Braga.
 

A esta extraña muerte le seguirán otras sin aparente conexión. Dichos sucesos atraparán al que se sumerja en su lectura ofreciendo un inquietante thriller donde todos son sospechosos y donde la investigación policial está muy bien dibujada.

En primera instancia la trama se diseña por parte del autor complicada y estructurada en dos partes. La primera parte arranca con la presencia de una familia inglesa en la atracción de aves que existe en esta localidad un día cualquiera de invierno, donde se desarrollará toda la trama e incluso se solucionará parte del caso. Hay muchos personajes en escena y el modelaje psicológico de algunos de ellos está muy bien tratado. El control narrativo es conseguido con nota merced a su buen ritmo. La segunda parte cierra, en cierto sentido, a modo de epílogo.

En la complicada trama, una parte de brazo humano encontrada por el ave rapaz formará la primera pieza de puzle para nuestro protagonista (Lino) y, sin duda, será una información de lujo servida a los periodistas en bandeja de plata. Las distintas y extrañas muertes que le seguirán serán las siguientes piezas que, junto con las mariposas, harán que todo cobre sentido para él mismo y para el lector que se sumerge en el suspense.

¿Y qué sentido tendrá este delicado y bello animal para el desarrollo de la trama? Ese es un motivador secreto por descubrir que enganchará y nos llevará a un final sorprendente, lo puedo asegurar.

En toda novela negra, y más aún en la policíaca, conviene tener muy presente por qué ocurre todo y eso mismo en  El dulce vuelo de las mariposas queda notablemente resuelto.

Respecto a otros temas fundamentales que dan forma a la novela (tales como la homosexualidad, homofobia, prostitución, trata de mujeres, aceptación de nuestras diferentes formas de vivir, relaciones padres-hijos, papel laboral de la mujer dentro del cuerpo de policía...) están bien presentes, lo que convierte El dulce vuelo de las mariposas en una perfecta crítica social con pequeñas subtramas corales. La realidad social supera la ficción, pero está muy bien retratada. La cuestión de los psicópatas se analiza con detalle desvelando hasta la última causa de ciertos pensamientos, con lo cual la novela cierra bien. Y no podemos olvidar la profesionalidad y admiración que queda reflejada hacia la función de la Policía a la sociedad.

Dentro de los personajes, el protagonista, Lino Ortega, resulta ser una persona consciente de su trabajo y de su papel en la vida. Adora a su hijo y su trabajo. Metido en los cincuenta, sabe perfectamente qué lo rodea y cómo acercarse a cada dificultad aunque siempre le acompañe una vida sentimental poco armoniosa.
 

En la comisaria la aparición de una mujer para la resolución de este caso (Carmen Braga), codo con codo con Lino Ortega, no pasará inadvertida en ningún sentido, pero siempre su inteligencia prevalecerá. Por lo tanto, puedo afirmar que su autor construye muy bien desde dentro los diferentes personajes, ya sean asesinos o detectives.



Mi experiencia.


Hablaría horas de lo que significa para una lectora como yo una novela que me ha encantado, máxime cuando he tenido la oportunidad de hacer la emocionante ruta o recorrido donde se desarrolla toda la trama, incluso con el propio autor, que nos describía detalles y curiosidades.

Empezaré por el principio de este 28 de abril.

Si hay un sitio que conecta en el mismo Benalmádena con el insecto más presente en el relato, ese es el Mariposario de Benalmádena. Un sitio en un enclave maravilloso y que encierra desde el ciclo biológico hasta la convivencia en el mismo lugar de unos con otros. Allí pude comprobar también,  junto a los lectores que habíamos disfrutado de esta novela, que este frágil y a veces misterioso ser vivo es todo un símbolo del que uno se llega a enamorar indiscutiblemente. Extraños colores, formas y orígenes en una extensa categoría de tipos que componen esta delicada raza de insecto.




De la siguiente parada en la misma localidad, apenas puede uno articular palabra: tomar la telecabina que nos sube al monte de Calamorro y en un pequeño habitáculo donde sólo pueden entrar cuatro personas y en el que uno se encuentra durante 15 minutos a algo más de 800 metros de altura suspendido de un cable.



Ese era el paso obligatorio para llegar a la atracción de las aves rapaces y al punto que nos ocupa en la novela El valle de las águilas, que se cita al comienzo de El dulce vuelo de las mariposas. Un lugar increíble con vistas panorámicas desde el que se divisa toda la provincia por la costa. Paisajes y sensaciones para no olvidar y donde se disfruta del espectáculo como el vivido por la familia Gillmore de Mánchester un día de febrero. La impresionante buena cetreria deja al espectador boquiabierto. Como lectora de El dulce vuelo de las mariposa sólo falta la parte del brazo citada en la novela para que la incursión en la novela sea completa...

Nota al lector.


“Recuerde, futuro lector, que, pese a lo bien inventado que está todo y que bien podría encasillarse en ciertos perfiles o nombres existentes, los protagonistas de El dulce vuelo de las mariposas no existen. Todo es producto de la imaginación de su autor”.


Esta reseña ha sido escrita por Marisa Arias para la IV SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Mayo de 2018. Agradecemos a quien quiera reproducirla, total o parcialmente, que cite su fuente original. Si quieres acceder al programa de la Semana Negra PINCHA AQUÍ o en la imagen.


MARISA  ARIAS (nombre real y no seudónimo con el que firmo en reseñas)
NACÍ EN RONDA (MÁLAGA) un  caluroso 13 de Julio de 1965.
MIS ESTUDIOS SE RESUMEN EN DOS: Magisterio (Universidad de Málaga)  e Idiomas (EOI) con experiencia en clases particulares, academias, sustituciones... dentro de la enseñanza.
Actualmente resido en  ALHAURIN DE LA TORRE (Málaga)
Mis colaboraciones  actuales de crítica literaria  con otras webs son: CULTURAMAS (a la que me uní desde hace algunos años), en SNN  colaborando en reseñas  de género negro y  en una revista filial  del grupo Púnica Granatum como es ZUBYAH  (recientemente) También en MOON MAGAZINE y reciente  la nueva etapa en ABRIR UN LIBRO que abrí en navidad. Muy ocasionalmente  escribo en EL COTIDIANO (Culturamas)  comentando series de TV cuando el tiempo me lo permite, aunque para ser exactos, por ahí fueron mis comienzos en este mundo de opinar sobre lo que uno lee o ve.
DE MI:
Me defino como positiva, alegre como un arco iris, amiga de mis amigos y malagueña por dentro y por fuera.
En casa  me faltarán siempre libros  aunque me conformo con tener  un poco de tiempo para leer al día, autores de ahora y de siempre. En verdad:
 ‘’Me  succiona  la lectura y me ata el género novela negra’’. Con parada y fondo en  ‘autores españoles’.
‘’Me ronronea’’ la idea, humildemente, de escribir una novela sobre un crimen con  los buenos elementos  de un  puzle  literario 'a lo Agatha Christie’ o Conan Doyle por lo mucho que me fascina su narrativa.  ¡Espero llevarlo a cabo algún día aunque resulte solo como inspiración!.”