Novela quinqui

NOVELA QUINQUI, por Cita en la Glorieta
La novela quinqui o «Kinki thriller» pasa, en España, por momentos de indudable esplendor. A estos felices tiempos no se llega por generación espontánea: vienen precedidos por una tradición literaria muy nuestra y que, partiendo de la picaresca del Siglo de Oro, bebiendo del naturalismo del siglo XIX, y revitalizándose gracias a los hitos de grandes novelistas realistas del XX –como Cela, Aldecoa, Ferlosio, Martín Santos o Marsé–, engordan el talento de los escritores actuales.

Teniendo como antecedente literario a «La otra orilla de la droga», aquel injustamente olvidado Premio Nadal de 1984 ganado por el inspector de policía José Luis de Tomás García (que reflejaba el vivir cotidiano de unos jóvenes en Valencia necesitados de inyectarse heroína como el respirar), la estremecedora obra de Tomás García llegó a las librerías (por entonces abundantes) escoltada por un puñado de películas españolas que –desde finales de los setenta y ofreciendo una desigual calidad fílmica– tenían como denominador común reflejar la dura realidad en las afueras de Madrid y Barcelona, en aquellos barrios poblados por una juventud desencantada que solo encontraba en la droga –y en el dinero para conseguirla– algún horizonte existencial. Obras maestras como «Deprisa, deprisa» de Carlos Saura o «Maravillas» de Manuel Gutiérrez Aragón deben ser recordadas por la influencia que tuvieron, y siguen teniendo, en la literatura y cine quinqui de nuestro país.
  
Jon Arretxe, con su impagable saga protagonizada por el adivinador burkinés Touré, radiografía con inspiradísima mano al complicado pero colorista barrio bilbaíno de San Francisco, con ese don que el narrador de Basauri tiene a la hora de captar el palpitante pulso que a «La pequeña África» da su habitual confluencia de subsaharianos, magrebíes y gitanos. Igualmente insuperable resulta Paco Gómez Escribano cuando retrata, a través de diversas décadas, episodios vivos y escalofriantes acontecidos en Canillejas, su barrio madrileño. Así, en esa grandísima novela que es «Manguis» su inolvidable protagonista –el Torre– «trabaja» pasando droga –y lo que haga falta– apoyado por un nutrido grupo de desquiciados (compuesta por yonquis, chorizos de toda ralea y retrasados mentales) hasta que un furgón blindado cargado de dinero les modificará el horizonte. Gómez Escribano sigue explotando con grandísimos recursos y aciertos a esa fauna tan peculiar (y hasta cierto punto entrañable) de Canillejas. Prueba de ello es su última novela, «Cuando gritan los muertos». Manu López Marañón en su primera novela, «Alcohol de 99º», nos lleva a visitar zonas muy duras y violentas de aquel Bilbao de finales de los 70 y principios de los 80 (una época de pesadilla –«los años de plomo»– en la que, especialmente al País Vasco, lo azotaban las lacras del terrorismo y el desempleo). De los barrios de Irala y La Peña proceden sus protagonistas, jóvenes que, buscando salir adelante en una vida que no se lo pone fácil, terminan entrando en una dinámica de delincuencia cada vez más encrespada.
  
Pero Cataluña es, sin duda, la que actualmente aporta un mayor número de obras que reflejan tanto la vida suburbana un tanto «naif» de los 80 –en obras tan dispares como «Tigres de Cristal» de Toni Hill, o en «Antes del huracán» (donde el gran Kiko Amat narra, de forma tragicómica, la vida de una familia a la que azota la locura)–, como las que vendrían protagonizadas por peligrosísimos delincuentes nacionales y extranjeros de hoy: lo mejor de cada casa. Unos salvajes con los que, ciertamente, resulta imposible cualquier ejercicio de empatía. Asi «Ful» de Rafa Melero, publicada en 2016, resulta ser un ejercicio tarantiniano por el que desfilan capos de la droga colombiana y solventes máquinas serbias de matar. Los lectores asistimos a meticulosos asesinatos insufriblemente dolorosos y a descacharrantes asaltos bancarios que acaban desenmascarando a honestos e inflexibles policías… que se corrompen a la primera oportunidad. Nada que ver, por tanto, con aquella violencia un tanto ingenua –y motivada casi siempre por la necesidad de conseguir droga– que se cometía en tiempos pasados. Terminamos con otra obra 100% quinqui y de barrio actual, la excepcional «Tiempo de ratas» cuya versión en castellano ha publicado este año Marc Moreno y que describe al típico grupo de marginales de barrio, procedentes de familias desestructuradas, sin trabajo ni estudios –el No future de hoy–, y que echan el día en parques y bares, entre porros y cubatas, y cuya máxima aspiración es bajar de cuando en cuando al Raval a la busca de «patrocinadores» para pillar unos gramos de cocaína que les alegre el día.

Podríamos citar más títulos, pero consideramos que con estos hay suficiente para armar interesantes y entretenidos coloquios sobre la novela de quinquis y de barrio, como el que tendrá lugar el viernes 23 de noviembre en la librería madrileña Libros de Arena, protagonizado por los escritores Paco Gómez Escribano y Manu López Marañón
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Viernes 23/11/2018 - La novela quinqui

Coloquio sobre la novela quinqui entre los novelistas Paco Gómez Escribano y Manu López Marañón ---> INFO

Libros de Arena (Madrid)
Calle Capri nº 15, Madrid (Junto al C.C. Las Rosas)

19:30 h