Reseña de «El detective y la ciudad», por Emilio Alberto Restrepo

RESEÑA DE «EL DETECTIVE Y LA CIUDAD»
por Emilio Alberto Restrepo
EL DETECTIVE Y LA CIUDAD. El espacio urbano en las novelas de detectives de Paco Ignacio Taibo II y Leonardo Padura Fuentes. 
Carlos Pardo.  
Ed. Universidad de Antioquia. 
Colección Literatura / Crítica 
148 p.


Los asuntos tratados 

Como se infiere del mismo título, el libro concentra su análisis en unos puntos básicos que atañen puntualmente al género negro en general, y a la literatura latinoamericana en particular: el detective privado en las letras, su relación estrecha con la ciudad, México y La Habana como entornos literarios y la forma como Paco IgnacioTabio II y Leonardo Padura, autores connotados del continente, lo trascienden.

La Ciudad como protagonista
El género negro es fundamentalmente urbano, ya que la mayoría de su acontecer transcurre en ambientes de ciudad y se preocupa de manera particular en explorar su entorno. En la propuesta más contemporánea, se hace énfasis en lo citadino y en lo que puede perturbar el de por sí ya enrarecido ambiente de la urbe: la corrupción, el odio, el racismo, la homofobia, la insolidaridad, toda clase de abusos y discriminaciones, el tráfico de drogas, la explotación sexual o laboral y un etcétera interminable y sazonado de toda clase de matices.

Desde los mismos inicios de la literatura policial, ha existido una estrecha relación con la ciudad, creciendo y desarrollándose ambas en paralelo, dando cuenta la primera de los vicios y pecados de la segunda, directamente proporcionales al desaforado aumento de su población y extensión. Aunque en sus orígenes y épocas de más esplendor solía ubicarse en recintos rurales (Agatha Christie, Conan Doyle, Georges Simenon, G. K. Chesterton), la irrupción del hard-boiled (años 20 y 30 del siglo XX) la situó en un entorno eminentemente urbano, hasta el punto de establecer una relación simbiótica entre la una y la otra, con personajes (detectives) que se movilizaban exclusivamente en ambientes duros y tensos de sus respectivas ciudades. Esta vinculación narrativa hace un especial énfasis en lo social, en los aspectos que enturbian el comportamiento de los ciudadanos, lo cual puede incluso superar a los personajes y a la trama de la novela, lo que nos permite establecer el triángulo estructural que define a la novela negra: historia, personajes y entorno. No se puede concebir una obra definitiva si alguno de los componentes no está presente. Los autores estudiados en el libro que reseñamos lo tienen muy claro, y eso les ha permitido alcanzar un sólido prestigio y un gran reconocimiento en todo el mundo.
 

En este sentido la novela de crimen (policial, negra, de intriga, de enigma) nos pinta la ciudad, nos permite conocer sus rincones más oscuros, su aspecto más pecaminoso y sus costumbres mas ocultas y abyectas. Esto es particularmente válido para autores de obra con detective y ciudad, como Dashiell Hammett, Raymon Chandler y Ross Macdonald.

De esto da cuenta Carlos Pardo en su libro, al considerar a dos narradores preponderantemente urbanos, pues tanto Taibo II como Padura ubican en sus respectivas capitales a sus personajes, aprovechando para hacer una disección social de ellas; en cuanto al espacio, insistimos, la naturaleza de la novela negra implica sitios urbanos que retratar: la calle, los antros, las oficinas, los burdeles, los estadios, las cafeterías, los edificios, los bares. Es en dicho medio en donde se encuentran con mayor vigor la gran mayoría de las contradicciones sociales del mundo actual, no solo como  decorado o marco de la acción, puesto que en este entorno hay una enorme variedad de personajes, sitios y ambientes, y se da además la mayor tasa de criminalidad con delitos constantes y de todos los pelambres, sino como determinante social, porque como forma narrativa contemporánea el relato negro no se puede sustraer a la presencia del componente urbano que es, en las sociedades modernas, la pieza básica de la organización vital y social. Y no importa que en este caso sean ciudades de países en desarrollo. Por el contrario, les agrega el “color local”.

El detective.
Así como Philip Marlowe está indisolublemente ligado a Los Ángeles, Sherlock Holmes tiene su Londres y Pepe Carvalho y Ricardo Méndez tienen su Barcelona, los autores estudiados conjugan de primera mano lo mejor y lo peor de sus respectivas capitales, y esto hace notar Pardo en su análisis, describiendo pormenorizadamente el interactuar de sus personajes en estas ciudades llenas de contrastes y desigualdades. Destaca
Pardo que los escritores referenciados, si bien comparten con los autores clásicos anglosajones los elementos básicos de los detectives de ficción, se caracterizan porque introducen algunos nuevos en los que sobresalen el desarrollo de personajes complicados, con tensiones existenciales que desbordan las tradicionales y el papel de la ciudad como escenario central de la trama que establece una nueva relación entre el personaje detective y el espacio urbano hispanoamericano, en ciudades complejas, conflictivas y de una voracidad que marca el devenir de sus habitantes. Ambos autores retoman al detective y el delito como elementos centrales del género y crean una serie en torno a un investigador, con una personalidad, unos gustos y una manera de actuar muy caracterizada y definida, que le ha dado a ambos personajes (y por ende a los dos autores), un amplio reconocimiento que va más allá de los lectores especializados del estilo y han trascendido al ámbito de la literatura local para considerarse globales y mediáticos, multi-premiados (Padura es Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015) y cuentan con un gran valoración académica y un indiscutible respeto en lo puramente literario.

La estructura
El libro de
Pardo tiene 3 bloques temáticos: En el primero hace una revisión general del proceso evolutivo de lo negro a través de la historia y la geografía, destacando su función social, sus atributos formales, el rol del detective y la imposición del individualismo como eje de la actividad social; también se destaca la pesquisa de una expresión propia, que hace énfasis en la  búsqueda de la historia y las raíces de cada sociedad, la creación de personajes complejos, con fuertes insatisfacciones con su entorno sociopolítico, producto del desencanto y la ciudad como escenario central del neo policiaco(categoría en que se inscriben los dos autores), en especial la cotidianidad urbana, características que retoman el sentido del género como mecanismo de relación entre el escritor y el lector. El segundo se ocupa de la literatura de Taibo II, específicamente de su personaje Belascoarán, sus métodos, su entorno social y afectivo, su relación estrecha y contradictoria con la violencia y la solidaridad de la ciudad de México. En la tercera parte se analiza la visión crítica del detective Mario Conde de Padura desde su óptica de empleado policial que recorre La Habana enfrentado a sus fantasmas, sus carencias, su pasado, sus amores y su afición por la música y la literatura, en un ambiente de crimen que se tiñe de corrupción a muchos niveles.

La sensación final
Definitivamente el libro EL DETECTIVE Y LA CIUDAD, de Carlos Pardo, hace un importante aporte al conocimiento de la novela negra hispanoamericana, pues luego de ponernos al día en el contexto de los aspectos formales del género y hacer una revisión teórica de su evolución y estructura, diseca sin complejos de inferioridad el aporte literario de dos de sus más lúcidos exponentes, Taibo II y Padura y sus personajes, Belascoarán y Conde en el marco referencial de sus dos ciudades, México y La Habana. Al terminar de leer su propuesta, quedamos con la sensación de que el autor cumple lo que promete, la exposición del marco teórico del detective y su relación conflictiva y contradictoria con la ciudad, reivindicando la naturaleza de su literatura, descriptiva, cuestionadora y testimonial, mientras establece una aproximación al lector con elementos críticos y socio-antropológicos que no dejan de lado el entretenimiento y la función de recreación de la memoria colectiva que tiene la novela, mientras asume su compromiso de ser literatura de primer orden.

En mi opinión de entusiasta cultor del noir -como lector, conferencista, espectador, ensayista y escritor de novela negra- el libro es muy recomendable, por la sana distancia académica con que acomete el estudio de los temas propuestos. Para los lectores generales no iniciados, es una interesante oportunidad de entender sus bases estructurales y su evolución a través del tiempo, permitiendo conocer la aguda forma como propone el abordaje de lo social, de lo sociológico, de lo filosófico y de la descripción de la condición humana en el marco de lo urbano, motivando a conocer a los dos autores. Para los lectores habituales de novela negra que desconocen a los autores citados, es una invitación a descubrir su universo maravilloso y la aguda inteligencia con la que hacen una aproximación a los asuntos oscuros que enrarecen la cotidianidad de nuestras metrópolis, usando la figura del detective como una disculpa para afrontar su verdadera intención: desenmascarar los pecados de unas ciudades que aman y padecen, que vibran y sufren en proporciones equilibradas. Para los que los conocen y los han disfrutado, les permite ratificar lo que al principio sospechaban: los límites se han perdido, las barreras entre los géneros son cada vez más imperceptibles y lo que antes se consideraba una “especie menor”, hoy se codea con la gran literatura, la que pretende ahondar sobre el estudio del alma humana, o en el juego de palabras, “el ánima urbana”.


Esta reseña ha sido escrita por Emilio Alberto Restrepo para la IV SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Mayo de 2018. Agradecemos a quien quiera reproducirla, total o parcialmente, que cite su fuente original. Si quieres acceder al programa de la Semana Negra PINCHA AQUÍ o en la imagen.

 
Emilio Alberto Restrepo
Médico ginecoobstetra, con especialización en Laparoscopia ginecológica avanzada. Escritor de varios libros y artículos científicos. Conferencista. Columnista de varios medios. Ha publicado: TEXTOS PARA PERVERTIR A LA JUVENTUD, LOS CIRCULOS PERPETUOS, EL PABELLON DE LA MANDRÁGORA (Novela ganadora de la III convocatoria de Becas Municipio de Medellín 2005), LA MILONGA DEL  BANDIDO, QUE ME QUEDA DE TI SINO EL OLVIDO (Ganadora del concurso de novela Talentos Ciudad de Envigado, 2008). En 2010 la Universidad CES publicó la novela CRONICA DE UN PROCESO. En 2012, Ediciones B publicó un libro con 2 novelas cortas de género negro: DESPUES DE ISABEL, EL INFIERNO y ¿ALGUIEN HA VISTO EL ENTIERRO DE UN CHINO? En 2013 el ITM lanzó la colección de cuentos sobre su detective privado, UN ASUNTO MICCIONAL Y OTROS CASOS DE JOAQUIN TORNADO,DETECTIVE.