«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (LXXVI)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica, escritora y administradora de la página de facebook TOPmicrorrelatos.


SUEÑO AL DESNUDO
Asmara Gay
Rara vez sueño, pero cuando lo hago, la misma terrible imagen se me presenta; no puedo mantener la calma ni despertar, a pesar de que lo intento.

Estoy desnuda en medio de una plaza comercial. Todos me miran y comienzan a reírse. Yo me hago la desentendida. Miro escaparates con la ropa que podría quedarme y sigo caminando en busca de una salida que nunca hallo.

Le conté este sueño a un amigo y él me recomendó a su psicóloga, quien me aseguró que me curaría. Así que luego de varias sesiones, la psicóloga me dijo que estaba sublimando alguna acción de mi pasado sexual, seguramente de mi infancia (era freudiana) y que la única salida que le veía a mi problema era que hiciera aquello que temía.

Es así como llegué a esta plaza comercial y por eso es por lo que estoy desnuda mientras todos se ríen, como seguramente estará riéndose la psicóloga que me envió y a la que a lo mejor le resolví algún problema sexual de su infancia freudiana
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Resonancias

FEMME FATALE
Juan Pedro Aparicio
El número seis se repetía acaso demasiado en su teléfono como para que no tuviera algún vínculo con el Diablo.

Me mostró lo que yo más deseaba ver. Me dejó tocarlo. Me dejó acariciarlo. En la entrada había como una mariposita muy delicada y tierna: la besé.

Me dejó entrar. Nunca jamás pude salir de aquel infierno
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Los pescadores de perlas

ANTE LA PUESTA DE SOL
Fernando Pessoa
Ayer por la tarde, un hombre de ciudad hablaba ante la puerta de la posada. También hablaba conmigo. Hablaba de la justicia y de la lucha por la justicia, y de los obreros que sufren, y del trabajo constante, y de los que pasan hambre, y de los ricos, que tienen anchas las espaldas por eso.

Y al mirarme vio lágrimas en mis ojos y sonrió complacido, creyendo que sentía el odio que él sentía y la compasión que él decía que sentía.

Pero yo apenas lo escuchaba. ¿A mí qué me importan los hombres y lo que sufren, o suponen que sufren? Que sean como yo, y no sufrirán. Todo el mal del mundo viene de que a unos les importen los otros, sea para hacer el bien, sea para hacer el mal. Nuestra alma y el cielo y la tierra nos bastan. Querer más es perderlos y ser desgraciados.

Lo que estaba pensando mientras el amigo de los hombres hablaba (y eso me había conmovido hasta las lágrimas) era en cómo el murmullo lejano de los cencerros, aquel atardecer, no parecía las campanas de una ermita donde fueran a misa las flores y los regatos y las almas sencillas como la mía.

Alabado sea Dios, que no soy bueno y tengo el egoísmo natural de las flores y de los ríos que siguen su camino preocupados sin saberlo tan sólo por florecer e ir discurriendo. Es ésta la única misión que hay en el mundo, ésta: existir claramente y saber hacerlo sin pensar en ello.

El hombre había callado, y miraba la puesta del sol. Pero ¿qué tiene que ver con la puesta del sol quien odia y ama?


El guardador de rebaños


EL PARAGUAS
Sara Nieto
De lo poco que me dejaste rescaté este paraguas. Bajo él me cobijo del sol radiante de tu recuerdo pero me mojo cuando llueven lágrimas.

Paraguas de colores para días tristes

LA CARPA (CIRCO I)
Nuria Barrios
Mi corazón es una carpa de circo con los colores devorados por el tiempo. De la antigua y próspera compañía solo quedan el domador y una fiera. Su fiera. Cada día ambos se adentran en la pista para representar un clásico: la vieja lucha entre el amo y el esclavo.

Bajo la luz polvorienta de los focos restalla el látigo. Al sentir el chasquido contra su lomo enflaquecido, la fiera retrocede entre roncos gruñidos mientras muestra los colmillos al ajado domador. El látigo restalla tres, cuatro, cinco veces más. Cuando el animal, fiel al rito, se humilla, estallan las ovaciones.

Domador y fiera abandonan el escenario y, juntos, se dirigen a la jaula que comparten. En el silencio de la noche insomne escuchan los latidos de la vida, cada vez más débiles y espaciados. A ellos que tanto se han odiado, lo único que ya les asusta es que la muerte se lleve a uno y dejo al otro solo, tan solo en la pista.

 
Esas que también soy yo

EL HUECO
Salvador Galán Moreu
Desde el momento en que Houdini pasó bajo aquella escalera, la peritonitis que le mataría comenzó a gestarse en su interior. Jamás sospechó ser víctima secreta del ocultismo supersticioso y tampoco puso en duda la consistencia de su inflamado apéndice, parte ínfima —pero parte al fin y al cabo— del férreo organismo sobre el que había forjado su leyenda.

—Me he caído al hueco desde donde elevamos sueños —susurró a su mujer en el lecho de muerte con la tardía perspicacia de los agonizantes—, luego subo.

Por primera vez no pudo escapar. Alguien retiró aquella escalera
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Premios de micorrelato IASA Ascensores

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (2015), Hola, te quiero, ya no, adiós (2017) y Microsexo (2019) en Amargord Ediciones.


Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.


Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.