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Reseña de «Entresuelo izquierda», de Sonia Rico

Reseña de «Entresuelo izquierda», de Sonia Rico
por Maya Velasco
Todos tenemos ciertas reservas cuando leemos el primer libro de un autor, como es el caso de Entresuelo izquierda, de Sonia Rico. Pues bien, comencé a leer la ópera prima de Sonia Rico hace unos días y me la acabé casi de un tirón.

El relato está construido en tres partes de cinco capítulos, exceptuando la última en la que el sexto capítulo es el final. Recuerda al clásico planteamiento, nudo, y desenlace.

La historia relata la vida de Alex, vigilante de seguridad que lleva una existencia bastante plana en una calle popular de Barcelona en el año 2015. Prácticamente alejado de todo el mundo salvo de su amigo Pau y dedicado a masturbarse y fumar hierba. Cuando alguien le echa en cara su soledad y le aconseja que se busque una mujer rusa, se sorprende enganchado a una página de mujeres bellísimas que se ofrecen para relaciones de pareja. Al principio juguetea con las fotos que le van mandando hasta que se queda colgado de Olga. A partir de ese momento, su obsesión por internet le hará comprarse un móvil caro y contratar una línea de datos. Su vida gris se llena de emoción:

"Una emoción inexplicable para él corría por su cuerpo como un pequeño chute de algo que no recordaba que existiera"
El ritmo de su vida empieza a acoplarse a los sonidos de su teléfono y le va pintando a Olga, un Alex que no tiene mucho que ver con él mismo. En su mente empieza a construir una vida futura con ella y aunque aún no la conoce de nada ya piensa que "Olga era una niña buena con una pincelada de Lolita". Le ofrece pagarle unos billetes para que venga a Barcelona a conocerle. El drama está servido. A partir de ese momento, tenemos que seguir leyendo para ver si ella es sincera y es que no comprendemos como Alex puede ser tan crédulo.

He leído en el blog de Sonia Rico la siguiente nota:

"Los que me conocéis sabéis que me interesan especialmente los temas psicológicos; los que me hacen pensar porqué actuamos de un modo u otro". 
Y ese es el verdadero propósito de esta novela, el hacernos preguntarnos por qué Alex actúa como un verdadero iluso, si realmente Olga terminará siendo la timadora que parece.

El lenguaje, las rápidas conversaciones, todo nos hace anticiparnos al final y querer devorar la historia. Otro elemento que hace tan dinámica Entresuelo izquierda es el humor negro que llena sus páginas. Alex a menudo "se caga en su vida", cae en situaciones ridículas, encuentra personajes extraños.

En algún momento encontramos a un Alex sicótico que tiene visiones de su antigua novia: 

"Yo siempre voy a estar, recuérdalo, sobre todo en tus malos momentos, soy tu pesadilla, no te hagas ilusiones porque ahora tengas a otra".
Pronto vemos que Alex es un hombre bueno que siente mucha tristeza cada vez que se encuentra por las calles a borrachos o personas de los bajos fondos. Siempre se pone en su lugar. Casi no habla con su madre por el daño que esta le hizo. Las esporádicas relaciones sexuales que tiene no llenan su vida. En definitiva, está solo.

Por otra parte, aunque a veces nos parezca un pusilánime, Alex tiene también fuerza para afrontar la vida: 

"Pero él había tocado fondo y comprendido que, llegado a este punto, las cosas no podían ir peor, solo podía salir a la superficie, aunque no supiera cómo".
De Olga, creemos que utilizara sus malas artes para sacarle dinero y regalos a la gente e incluso robar. Pero también vemos la otra cara de la moneda, la de una sociedad machista que maltrata a las mujeres, la de las niñas que han sufrido abusos desde pequeñas, la de mujeres luchadoras que quieren salir de la miseria a cualquier precio. Que también está sola.Sonia Rico quiere que nos preguntemos porqué actúan así los personajes y solo hay una respuesta: la soledad. La soledad de Alex, de Olga o de Otto, vecino de Alex, coleccionista de arte.
"¿Qué es lo que estaba pasando en el mundo para que hubiera tanta oferta de mujeres ofreciéndose para irse a cualquier lugar? Se preguntaba también si había tantos hombres buscando mujeres por internet".
Es recurrente la mención de cuadros y obras de arte. Concretamente, hay dos cuadros que obsesionan a nuestro protagonista. Parece que la autora quiere que los busquemos y veamos lo que el protagonista ve.Sonia Rico nos cuenta que no hay nada de autobiográfico en Entresuelo izquierda si bien creo que, el episodio en que unos perros atacan en un parque a Alex y su amigo Pau está inspirado en su infancia.

El final nos sorprende con una estructura circular ya que volvemos al principio: 

"Ojalá él pudiera volver a encontrar aquella paz y satisfacción que antes sentía en la isla particular que era su entresuelo".
Os recomiendo esta rápida y bien escrita novela que nos hará reír, llorar, meditar sobre las injusticias de la vida y el porqué de nuestras actuaciones y a recorrer bares, restaurantes, playas y calles de la hermosa Barcelona.


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Maya Velasco
Nací en Madrid (1962) y crecí rodeada de libros. Estudié Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid. Al terminar la carrera, impartí clases de literatura española a través de una ONG realizando dos de mis sueños que son compaginar mi pasión por la literatura con la enseñanza, compartiendo lo que esta me aportaba con ellos. En este periodo también organizaba obras de teatro en las que actuaban sus alumnos. Actualmente trabajo en un Despacho de Abogados de Madrid y escribo reseñas literarias para el blog colaborativo de Historia y Literatura  Cita en la Glorieta.

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Reseña de «A telephone rings», de Sonia Rico, por Maya Velasco

Reseña de «A telephone rings», de Sonia Rico, por Maya Velasco
Los matrimonios que aparecen en A telephone rings son turbulentos, destrozados inevitablemente desde su comienzo. Las relaciones que describe, rollos de una noche, sexo desesperado, no muestran más que el ansia de... ” (Maya Velasco, Cita en la Glorieta)
Después de su novela Entresuelo izquierda (puedes leer la reseña AQUÍ), Sonia Rico nos regala una serie de relatos bajo el título A telephone rings inspirados en sus recuerdos de su estancia en Irlanda en 2017. Probablemente por ello los títulos están en inglés.

El libro comienza con una reflexión sobre el momento y las circunstancias de la muerte de Marilyn Monroe que es verdaderamente delicioso no solo por estar escrito de forma muy bella, casi poética, sino por la evocación que nos produce, la tristeza, la certeza de que al final, todos estamos solos en este mundo de locos.

Consta de 33 relatos con el título en inglés salvo el último, Lugares de tránsito. En este epílogo, la autora nos cuenta el origen de sus relatos, su paso por Irlanda con una evocación triste. Todos estamos en tránsito quizás hacia ninguna parte.

Aparentemente, se nos cuentan historias inconexas sobre distintos personajes, pero según avanzamos en la lectura vemos que todas las personas están relacionadas entre sí de forma dolorosa en la mayoría de los casos: Jacqui busca trabajo y mantiene una relación con John, que a su vez estuvo casado con Bernie; Karen está con Keneth después de que Kieran se largara.

Sonia Rico en estos relatos intenta mostrarnos la soledad que impera en nuestras vidas. Todos sus personajes están rotos por el desamor, la falta de futuro, los problemas del día a día. Los matrimonios que aparecen en A telephone rings son turbulentos, destrozados inevitablemente desde su comienzo. Las relaciones que describe, rollos de una noche, sexo desesperado, no muestran más que el ansia de los personajes por encontrar algo que merezca la pena y que les saque de su insoportable vida.

Las únicas relaciones alegres son las que encuentran Diana, Hanah o Bernie en los picnics de fin de semana. Nada que ver con barbacoas sino con sexo anónimo, refinado y placentero. Un verdadero oasis en medio del desierto.

La autora intenta transmitirnos una sensación de vacuidad, los personajes no saben por qué actúan como lo hacen, nada parece tener una finalidad lógica. Un claro ejemplo es el ataque de Kieran y Kenneth a uno que pasa a su lado: 

“Un tipo con un gorro rojo salió, los miró y echó a correr. Instintivamente, ellos le siguieron y le dieron caza, sin saber por qué. Kieran cuando tuvo a la presa en el suelo, observó que era un hombre de rasgos orientales. A los pocos segundos le lanzó unas cuantas patadas. Kenneth lo imitó, sin tampoco saber por qué.”
Otra historia desgarradora es la de Seamus que volvió de Sudáfrica después de que violaran a su mujer y ella le dejara. Ahora vive con sus padres sin saber hacia dónde va.

Otro problema muy patente en el libro es el alcoholismo. Los personajes masculinos pasan la vida en el pub emborrachándose hasta no recordar o no poder ni andar.

La prosa de Sonia Rico es dulce, delicada nos hace evocar recuerdos que no son nuestros, terrores ajenos, dolores comunes. El tono es triste, melancólico pero su objetivo probablemente sea hacernos reflexionar sobre lo importante que puede ser la ayuda de los demás en momentos duros de nuestras vidas, la importancia de coger el teléfono a alguien que te llama en mitad de la noche.


Maya Velasco
Nací en Madrid (1962) y crecí rodeada de libros. Estudié Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid. Al terminar la carrera, impartí clases de literatura española a través de una ONG realizando dos de mis sueños que son compaginar mi pasión por la literatura con la enseñanza, compartiendo lo que esta me aportaba con ellos. En este periodo también organizaba obras de teatro en las que actuaban sus alumnos. Actualmente trabajo en un Despacho de Abogados de Madrid y escribo reseñas literarias para el blog colaborativo de Historia y Literatura  Cita en la Glorieta.

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«El café de Emma», relato de Sonia Rico Trujillo

Os ofrecemos el siguiente relato por cortesía de su autora, la psicóloga y escritora Sonia Rico Trujillo, quien a finales de este año publicará su primera novela: Entresuelo izquierda.


EL CAFÉ DE EMMA
Sonia Rico Trujillo
Comenzó desanudándose la corbata. Pensó que, definitivamente, las de color azul le sentaban mejor. Su combinación perfecta, la que le hacía sentirse atractivo y seguro de sí mismo, era camisa blanca y corbata azul.
  
Andrés tenía claro que para aquella reunión iba a necesitar seguridad y una pizca de buena suerte. Se jugaba una importante alianza con unos clientes japoneses. No era que su puesto de trabajo peligrase si no lo conseguía, pero si era importante para él mantener su prestigio ante Emma.

¿Por qué algunas mujeres son tan exigentes?, se preguntaba Andrés mientras escogía otra corbata. Esta vez,  entre las azules.

Tenía la sensación de que su amante se había vuelto más y más demandante. Necesitaba más pasión, más llamadas de teléfono, más regalos… era una petición constante pero él la adoraba y había llegado a un punto en que se sentía dominado y conformándose con las migajas de amor y tiempo que ella le daba. A esas alturas no se imaginaba perderla.

La primera vez que la vio le pareció una mujer preciosa.

La segunda vez alguien le advirtió, al percatarse de cómo Andrés la miraba, de que Emma era la mujer del Director y no sólo su secretaria.

Ahora habían pasado seis meses y él estaba totalmente absorto en aquella relación. Deseaba verla cada mañana en la oficina. Y disfrutaba rememorando alguna de sus intensas noches compartidas, mientras ella les servía el café en la sala de juntas.

Definitivamente se llevaría una corbata azul con una finísima raya gris.



Sonia Rico Trujillo: Soy psicóloga y compagino esta profesión, que me da acceso a tantas personas, con la lectura, escritura y participación en clubes de lectura de diferentes bibliotecas. He seguido el itinerario de 3 años para escritores de la Escuela de escritura del Ateneu Barcelonès teniendo excelentes profesores como Rosa Prats, Enrique de Hériz y Mercedes Abad. Actualmente, coordino un club de lectura que, con tiempo y esfuerzo, hemos logrado que salga adelante. He ganado el concurso de relatos  “Palabras contadas” de la editorial La fragua del trovador en 2015, cuyo premio consistía en la publicación del mismo en una recopilación. Además colaboro semanalmente en la revista digital Culturamas con publicaciones sobre literatura. He escrito una novela que publicaré a finales de 2017: Entresuelo izquierda. Actualmente, estoy inmersa en la creación de un libro de relatos que tendrán como tema central los tabúes y documentándome para mi segunda novela.

«A vuelapluma», relato de Sonia Rico Trujillo

Os ofrecemos el siguiente relato por cortesía de su autora, la psicóloga y escritora Sonia Rico Trujillo, quien a finales de este año publicará su primera novela: Entresuelo izquierda.


A VUELAPLUMA
Sonia Rico Trujillo
Él esperaba sentado. Ya no ansioso como al principio cuando todo era eterno y todos los segundos eran minutos y todos los minutos eran horas y todas las horas eran días. Sin ocupación. Sin nada en qué gastar su tiempo.

Lo único que podía hacer por las tardes era esperar sentado a Marina. A  que ella volviera del trabajo, se le acercara y le diera un beso en la mejilla. Él se sentía desfallecer cuando notaba el tenue aroma de su perfume. El rastro que quedaba desde la mañana cuando ella se perfumaba para salir. Hacía tantos años que olía así. La veía tan guapa. Sin duda, aparentaba menos edad y tenía una figura estupenda. A veces la deseaba en secreto. La recordaba desnuda y ya casi se le estaba olvidando su cuerpo, el olor de su piel después de un orgasmo y la excitación en su rostro. Desde su accidente no habían vuelto a hablar de sexo. Era un tabú que ambos aceptaban sin haber pactado. Un sobreentendido. Pero siempre revoloteaba por su cabeza la posibilidad de que ella tuviera un amante. A vuelapluma. Esa sensación se apoderaba de él. De hecho, pondría la mano en el fuego a que sí. Apostaría a que debía de tener algún amigo que le hacía los favores que ella precisaba. Marina era una mujer apasionada y él sabía que no podría haber renunciado a eso. Pero no se lo iba a reprochar. Lo entendía y aceptaba. Bastante era con que estuviera todavía a su lado.

No iba  a pedirle más. Algunas noches, después de cenar ambos ante la televisión encendida con cualquier programa absurdo, la sorprendía riendo disimuladamente mientras chateaba con alguien desde su teléfono. Seguro que era él. O ellos. O algunos de ellos. El hacía como que no veía nada y seguía mirando la tele fingiendo que estaba absorto en el programa. Sin embargo, su mente viajaba. Era incapaz de estar indiferente a esa situación. No era ser mal pensado. Marina debía de tener alguien y seguro que podía elegir.

Cuando llevaba un rato metida en su mundo exterior contenido en el móvil, le pasaba la mano por la pierna y le dedicaba una débil sonrisa que lograba tranquilizarle. Pedía tan poco realmente. Solo con aquel pequeño gesto él notaba su calor y sabía que ella, su mujer, seguía a su lado.

Él esperaba sentado. Ese sería su estado permanente. Sin solución, sin cura, sin ilusión. Pero por lo menos esperaba su vuelta, su beso en la mejilla, el roce de sus labios, el rastro de perfume, la caricia velada, la sonrisa fugaz, la mirada tierna, su plato de comida…



Sonia Rico Trujillo: Soy psicóloga y compagino esta profesión, que me da acceso a tantas personas, con la lectura, escritura y participación en clubes de lectura de diferentes bibliotecas. He seguido el itinerario de 3 años para escritores de la Escuela de escritura del Ateneu Barcelonès teniendo excelentes profesores como Rosa Prats, Enrique de Hériz y Mercedes Abad. Actualmente, coordino un club de lectura que, con tiempo y esfuerzo, hemos logrado que salga adelante. He ganado el concurso de relatos  “Palabras contadas” de la editorial La fragua del trovador en 2015, cuyo premio consistía en la publicación del mismo en una recopilación. Además colaboro semanalmente en la revista digital Culturamas con publicaciones sobre literatura. He escrito una novela que publicaré a finales de 2017: Entresuelo izquierda. Actualmente, estoy inmersa en la creación de un libro de relatos que tendrán como tema central los tabúes y documentándome para mi segunda novela.

Reseña de «Heridas abiertas», de Begoña Méndez

Reseña de «Heridas abiertas», de Begoña Méndez  
Maya Velasco
En estos días de confinamiento tuve la suerte de que me invitaran al Club de Lectura de Heridas abiertas de Begoña Méndez, aunque no lo había leído. Rápidamente me atrapó la pasión con que Begoña nos habló de todas estas mujeres sobre las que trata en su libro. Es este un ensayo sobre los diarios íntimos de algunas escritoras que llamaron especialmente la atención de la autora.

Estos días también asistí a una sesión en la que Sonia Rico, escritora y coach, explicaba la acción terapéutica de los diarios íntimos. Esta charla me hizo comprender mejor el por qué todas estas escritoras iniciaron en su día un diálogo con sus cuadernos, con su ser más íntimo.

Ya tenía todos los elementos para bucear en la vida y la escritura de estos diarios, a veces poéticos, a veces terroríficos, a veces tristes y siempre valientes.
 

Estos diarios nacen a menudo en épocas pre feministas y tienen su raíz en el intento de control de la sociedad del momento a través de padres, superiores, maridos o de la Iglesia. Los diarios son una lucha por transcender a las imposiciones que cada una de ellas encontró en su vida, un grito desesperado por salir de su propio confinamiento interior.
“En los diarios, la intimidad se gesta en el tuétano de la experiencia cotidiana y emerge en la soledad de la habitación o de la casa.”
Uno de los problemas éticos que a menudo se plantea Begoña Méndez es la preocupación por leer estos diarios que casi siempre fueron escritos sin la finalidad de ser publicados. A menudo se encontraron muchos años después en el fondo de un cajón, y fueron otros los que decidieron publicarlos. Sin embargo, detrás de esas letras vivía una escritora que abre su alma derramando sus sentimientos y ese paso, es un paso hacia el hecho de ser leídas.



Quisiera reproducir aquí una cita de cada una de ellas, entre las seleccionadas por
Begoña Méndez. Las palabras hablan por sí mismas.

Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada, Santa Teresa de Jesús tuvo su primera experiencia mística hacia los 39 años. En la Iglesia por supuesto sonaron todas las alarmas y Teresa escribió un diario para explicar estos sucesos y que sus confesores pusieran decidir sobre estos arrebatos. Le da la vuelta a esta investigación haciendo que todos los futuros lectores comprendieran su interior y además las normas y reglas que ordenan su vida.

“El alma alguna vez sale de sí misma, a la manera de un fuego que está ardiendo y hecho llama, y algunas veces crece este fuego con ímpetu”.
La intención de la madre de Lily Íñiguez Matte (1902-1926) perteneciente a una familia acomodada de Chile. Su madre la animó a escribir su diario como principio de una carrera literaria que empieza a despegar:
“La nieve amortaja al mundo con un sudario helado. El cielo está cubierto de nubes grises. Es de noche. Ha llegado el fin de 1921”.
Soledad Acosta (1833-1913) de familia burguesa y culta, fue escritora, ensayista, académica de la Historia… Este podría ser un diario terapéutico, ella escribe sus inquietudes para entenderse y entender el mundo. Pero sobre todo para manifestar sus inquietudes políticas y su lucha por ser una mujer independiente y dejar de ser controlada por sus padres o su marido:
“¡Y decimos que en el mundo hay libertad! Adónde está la libertad si siempre nos hallamos esclavas de la sociedad, sin esperanza de poder huir de ella jamás.”
Los personajes de Teresa Wilms (1893-1921) y Marga Gil Roësset (1908-1932) tienen en común una familia acomodada y autoritaria, una amplia y cuidada educación y un final trágico.
“Me siento pequeña porque me aplasta la vida y los hombres entre los que nací. Quiero infinidad porque me ahoga lo finito. En estos sublimes delirios mi alma se arranca de su esfera, y cuando vuelve a ella ¡qué tortura, qué ansia de libertad!” (Teresa Wilms)
Marga fue escultora, escritora e ilustradora. Tenía un gran deseo de vivir, pero constantemente su insatisfacción ante su vida le lleva a desear el suicidio. Quizás la excusa o la realidad es su amor desesperado por Juan Ramón Jiménez.
“…PADRES, Zenobia…, Consuelo… ¡y todos!... Creen, juzgan, piensan… ¡estoy cansada!, y me importa tan poco todo eso a mí…Ya tú ves…No me sirves, vida…podría ser inmensa… y eres tan pequeñita… Que mira… ¡no te quiero!” (Marga Gil Roësset)
No quiero olvidarme de Zenobia Camprubí, Idea Vilariño, Alejandra Pizarnik, Susan Sontag y Mariana Eva. Sus diarios son fragmentos de vidas llenas de heridas que intentan remedar.

Os invito a que busquéis sus imágenes y buceéis en el fondo de sus ojos y dejéis volar vuestra imaginación. Son personas especiales.

Maya Velasco participará en nuestra VII Semana Negra en la Glorieta. Puedes consultar el programa pinchando AQUÍ.

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Maya Velasco
Nací en Madrid (1962) y crecí rodeada de libros. Estudié Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid. Al terminar la carrera, impartí clases de literatura española a través de una ONG realizando dos de mis sueños que son compaginar mi pasión por la literatura con la enseñanza, compartiendo lo que esta me aportaba con ellos. En este periodo también organizaba obras de teatro en las que actuaban sus alumnos. Actualmente trabajo en un Despacho de Abogados de Madrid y escribo reseñas literarias para el blog colaborativo de Historia y Literatura  Cita en la Glorieta.

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Javier Alonso García-Pozuelo