«El hombre de la caja fuerte», relato de Pedro Badrán

«EL HOMBRE DE LA CAJA FUERTE», RELATO DE PEDRO BADRÁN, por Javier Alonso García-Pozuelo

Para Amalia Leal y Pedro Badrán

Escribo estas líneas, poco meditadas, con urgencia. La urgencia que da el haberte topado, de manera inesperada, con un libro de relatos estupendo y una prosa que atrapa como pocas. Escribo esta reseña con la urgencia de saber que hoy, y no cualquier otro, ha de ser el día para hablar de Margarita entre los cerdos en La Glorieta, compartiendo programa en la Semana Negra en la Glorieta con «Cuando Poe encontró a Dupin en la Calle de Morgue. La historia del primer relato policial», de Juan Mari Barasorda, y «Desaparecida», relato de Mariola Díaz-Cano Arévalo.

De Margarita entre los cerdos, Pedro Badrán, me había hablado muy bien mi amigo Jaime Andrés Rivera, que de novela negra colombiana sabe muchísimo, y lo tenía en la larga lista de lecturas pendientes para una vez puesto el punto final a nuestra Semana Negra. Pero anoche, después de una maravillosa cena italocolombiana con un grupo de amigos bogotanos, mi amiga Amalia Leal me dio la sorpresa, no solo de regalarme Margarita entre los cerdos, sino de que el libro viniese dedicado por el autor. Así que hoy, por más embolatado que estuviese, no he podido evitar la tentación de hincarle el diente. ¡Y qué placer lo que llevo probado! 

Dejo para otra ocasión hablar del conjunto de relatos que configuran el libro y hoy me limitaré a hablaros sobre uno de ellos, el segundo, que lleva por título El hombre de la caja fuerte.

Comienza este estupendo relato con un planteamiento muy original. Secuestran a un tipo, experto en abrir cajas fuertes, retirado del oficio (de ahí que le secuestren) para que ayude a unos antiguos socios a dar un golpe. Secuestran a Nino Portaccio, el Mago de las Cerraduras, y mientras llega el momento de dar el golpe, encomiendan su custodia a un pelaíto muy pilo, a la sazón hijo de uno de los secuestradores. Sólo por el original plantemiento narrativo y la charla que entablan Portaccio y el joven Ulises merecería la pena leer este relato, pero es que El hombre de la caja fuerte es mucho más que un inspirado hallazgo argumental. En El hombre de la caja fuerte asistiremos a la noche del golpe que Badrán nos narra con magistral dosificación de suspense, diálogos, descripciones y acción.

El hombre de la caja fuerte es uno de los mejores relatos que he leído nunca, pero sí nada más terminarlo he sentido la necesidad de ponerme a escribir estas líneas no ha sido solo por su enorme calidad literaria. Hace solo un par de días le hemos dedicado la jornada de la IV Semana Negra en la Glorieta a "Los difusos límites del género negro" y este relato me ha parecido un ejemplo ideal para abundar en la idea que exponía José Manuel Cruz de que 
"el noir ha salido de sus cauces originales para acabar visitando entornos insospechados y encontrándose con otros géneros que lo han enriquecido y revitalizado hasta lograr abrir nuevos caminos de indudable valía y calidad". 
Y es que El hombre de la caja fuerte, además de un excelente relato negro, con un pulso y unos diálogos muy propios del género, es un maravilloso relato de aprendizaje en el que tan importante es el golpe y lo qué ocurrirá con la caja fuerte de marras como lo que la experiencia significará para el joven Ulises.

El otro motivo para lanzarme a la computadora nada más leer la última frase del relato ("... sentí que otra claridad, primordial y profunda, empezaba a reverberar muy dentro de mí") es personal. Ahora que mi primera novela ha cruzado el Atlántico y que puedo considerarme un privilegiado por la fortuna de haber comenzado mi carrera literaria con una editorial seria que se preocupa por sus autores, no me puedo olvidar de que los profesores que me enseñaron a escribir fueron profesores de talleres de Narrativa Breve, como tampoco puedo olvidarme de que uno de mis primeros "logros literarios" fue el que un relato mío sonara en La Rosa de los Vientos de Onda Cero, una emisora de radio española. En ese relato rindo un pequeño homenaje a Ricardo Piglia y a todo lo que aprendí de su teoría de la doble historia. Después de leer El hombre de la caja fuerte, he sentido que todo lo que yo puedo enseñar sobre Narrativa Breve a jóvenes aspirantes a escritor se resume en tres consejos: Lean, primero, la Teoría de la doble historia de Ricardo Piglia, lean después este extraordinario relato de  Pedro Badrán y, luego, pónganse a escribir.

Escribo estas líneas con la urgencia que da saber que era hoy, y no cualquier otro, el día que debían ser publicadas. Y, por qué no decirlo, con la urgencia de saber que en un par de horas todo lo que no sea Real Madrid y Liverpool no le importará un carajo a nadie.

Y a los escritores, aunque no siempre lo reconozcamos, nos gusta que nos lean.


El próximo 13 de junio Javier Alonso García-Pozuelo estará en la Librería TANGO de Bogotá conversando con Mauricio Palomo sobre La cajita de rapé, los orígenes de la novela policiaca en el siglo XIX y las similitudes y diferencias entre el siglo XIX en España y Colombia. 

Y después del conversatorio en TANGO, de polas por la Zona T. ¿Te apuntas?



es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, y diplomado en Cooperación Internacional por la Universidad Complutense de Madrid. Ha ejercido durante más de una década como profesor de salud pública además de trabajar como redactor, corrector y editor de textos científicos. Actualmente compagina su cargo como profesor y editor en la escuela de formación médica AMIR con su pasión por la literatura. En febrero de 2017 publicó con Ediciones MAEVA, La cajita de rapé, una novela policíaca ambientada en el Madrid de Isabel II de la que se han escrito decenas de reseñas -que puedes leer en Cita en la Glorieta, el blog colaborativo de historia y literatura que Javier dirige y edita- y que ha sido nominada a la mejor novela negra de autor novel en el Festival Morella Negra como la Trufa. A raíz de la publicación de su primera novela, ha participado en festivales de novela negra, en ferias del libro y en diversos clubes de lectura. En febrero de 2018 se ha publicado una edición en bolsillo de La cajita de rapé, (EmBolsillo, 2018).