Microrrelatos de autores colombianos (III)

Los microrrelatos de esta segunda entrega de «Microrrelatos de autores colombianos» han sido escogidos por el escritor madrileño Javier Alonso García-Pozuelo, director de Cita en la Glorieta y de la Semana negra en la Glorieta, co-administrador de TOPmicrorrelatos y autor de La cajita de rapé, una novela policíaca ambientada en el Madrid de Isabel II, de la que puedes leer una reseña escrita por el escritor colombiano Mauricio Palomo pinchando AQUÍ.

@JavierAlonsoGP
en Onda Madrid
(pincha en la imagen para
oír la entrevista)

 

Microrrelatos de autores colombianos (III)


LOS TIEMPOS CAMBIAN
Carmen Cecilia Suárez
Cuando tenía quince años y estaba locamente enamorada, consiguió un hechizo garantizado -un ligue, como dicen- para que su hombre no la abandonara nunca. Sí, era el hombre de su vida, no había ningún otro hombre como él.

Hoy, 30 años después, está buscando en vano, con desesperación, alguien que deshaga el embrujo.


Cuento de Amor en Cinco Actos

CAPERUCITA Y EL LOBO
Jairo Aníbal Niño
Todo se imaginó Superman, menos que caería derrotado en aquella playa caliente y que su cuerpo fundido, serviría después para hacer tres docenas de tornillos de acero, de regular calidad.

Toda la vida

FABULA DEL MAR EN LOS OJOS
Marco Tulio Aguilera
Un hombre que era extranjero hasta de sí mismo se enamoró de una mujer extraña. Y se lo dijo. Pero ella era una mujer muy solitaria, indiferente, con pájaros en la cabeza. Si me quieres, le dijo, yo no sé si pueda quererte. Y, ¿cómo podré convencerte de que me quieras?, preguntó el hombre. Yo no conozco el mar, dijo la mujer, no conozco el bosque ni la selva. Sueño con orquídeas desde que las oí mencionar. He vivido en mi casa desde que nací. No he ido más allá de los límites de mi jardín.

En los ojos de la mujer había algo semejante a una tristeza serena, a un aburrimiento domesticado, a una desesperanza ya vieja y sin solución. Y, sin embargo, como quien trata de pescar ballenas en el manantial del traspatio, se atrevió a pedir: Llévame a ver el mar.

De acuerdo, dijo el hombre. Empaca y nos vamos.
Pero quiero ir a pie, desnuda y con una venda sobre los ojos.
No verás el camino.
Tú me guiarás.
Entonces no podrás ver el bosque y las selvas, no conocerás las orquídeas. No gozarás al contemplar por primera vez el mar.
Quizás sí pueda verlos y conocerlos a través de tus ojos.
Y entonces, ¿me amarás?
Antes de quitarme la venda me describirás el mar. Luego, cuando yo lo vea con mis propios ojos, sabré si puedo amarte o no
.

La minificción en Colombia: antología



PEQUEÑO MÍO
Triunfo Arciniegas
Al afeitarse esa mañana descubrió que tenía cara de gato: se erizó. La espantosa imagen lo persiguió durante el día, en cada pausa del trabajo: los ojos claros de dilatadas pupilas, los bigotes enhiestos, las orejas puntiagudas, y su grito, su propio grito, que le descubrió un par de pequeños y finos colmillos. En la noche, sobre el cuerpo jadeante de la mujer, maulló: tuvo sueños horribles con ratas y perros y otras bestias. Al despertar se deslizó entre las sábanas, lamió los tobillos blancos y dulces y luego, perezoso, mientras los dedos de sangrientas uñas le recorrían el lomo, bebió la leche que la mujer le trajo en el platito.
 
Noticias de la niebla

EXTRACTO CHIRIMOYIL
José Aristóbulo Ramírez Barrero
Además de saber de dónde le viene la sarna al perro, mi madre sabía también cómo extraer y aprovechar el extracto de semilla de chirimoya, todo lo cual le servía para adornar su cabeza por dentro y lucubrar quimeras de ejércitos de mujeres con la jeta más suave que el culo de un bebé, sin celulitis ni mondongo ni gordana en tronco y extremidades gracias al uso de su extracto chirimoyil. Pero el tiempo pasó y la muérgana y caprichosa divina providencia jamás le ayudó a juntar los doscientos patacones que requería para echar a rodar su microempresa, así que un día gris se dejó de sofismas, renunció al porvenir, se dedicó a tener hijos y más hijos y me legó su secreto fabril con la esperanza de que yo tuviera mejor suerte. Y vaya que la tuve. En 2003 llegaron al barrio los empleados de la “Fundación de la Mujer” y a cuenta de la idea materna que yo les relaté adornando y mochando aquí y allá, sin más respaldo pecuniario que mi caspa, mis pulgas y mis sabañones, me prestaron el capital requerido para montar el negocio brindándome además asesoría en contabilidad, mercadeo y demás zarandajas. No fue en vano el apoyo. Seis años después, con algo de suerte y mucho de enjundia e imaginación, haciendo de tripas corazón ante algunas adversidades, hice realidad el sueño de mi madre. Actualmente nuestros productos a base de extracto chirimoyil son muy apetecidos a lo largo y ancho del país, doy empleo a ocho muchachas de la zona y ayudo a financiar, a través de la fundación, algunas ideas que llevaban mucho tiempo guardadas en el baúl de los imposibles. A propósito de imposibles, Aydé, mi gerente de innovaciones, se graduará en una semana de bacterióloga. Será la primera vez en estas montañas olvidadas por dios y por el gobierno que esos bichos microscópicos y asquerosos sirvan para generar otra cosa que no sea disentería, tuberculosis y mal de Chagas. Como dice mi hija, las posibilidades flotan a marejadas por ahí, sólo hace falta que alguien ayude a financiarlas.
 
III Premio de la tercera edición del Concurso de microrrelatos "Valladolid Internacional"

RUTINA
Daniel Castillo
Harto de su rutinaria ocupación, el descuartizador de Londres se ha inscrito a un curso rápido de corte y confección.
 
Inédito

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El próximo 13 de junio Javier Alonso García-Pozuelo estará en la Librería TANGO de Bogotá conversando con Mauricio Palomo sobre La cajita de rapé, los orígenes de la novela policiaca en el siglo XIX y las similitudes y diferencias entre el siglo XIX en España y Colombia. 

Y después del conversatorio en TANGO, de polas por la Zona T. ¿Te apuntas?



es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, y diplomado en Cooperación Internacional por la Universidad Complutense de Madrid. Ha ejercido durante más de una década como profesor de salud pública además de trabajar como redactor, corrector y editor de textos científicos. Actualmente compagina su cargo como profesor y editor en la escuela de formación médica AMIR con su pasión por la literatura. En febrero de 2017 publicó con Ediciones MAEVA, La cajita de rapé, una novela policíaca ambientada en el Madrid de Isabel II de la que se han escrito decenas de reseñas -que puedes leer en Cita en la Glorieta, el blog colaborativo de historia y literatura que Javier dirige y edita- y que ha sido nominada a la mejor novela negra de autor novel en el Festival Morella Negra como la Trufa. A raíz de la publicación de su primera novela, ha participado en festivales de novela negra, en ferias del libro y en diversos clubes de lectura. En febrero de 2018 se ha publicado una edición en bolsillo de La cajita de rapé, (EmBolsillo, 2018).