Reseña de «Homenaje a Cataluña», de George Orwell

Esta reseña forma parte de la serie «La Guerra Civil Española en la Literatura», escrita por José María Velasco. Puedes acceder a la relación de libros seleccionados pinchando AQUÍ.

«HOMENAJE A CATALUÑA», DE GEORGE ORWELL
José María Velasco
Al igual que Chaves Nogales (véase la segunda entrada de la serie «La Guerra Civil Española en la Literatura»), George Orwell se nutre de la realidad. En 1938, mientras las batallas continuaban, escribió Homenaje a Cataluña, donde cuenta en primera persona los hechos de los que había sido protagonista. No utiliza el presente, un tiempo verbal que podría ofrecerle mayor credibilidad para unos acontecimientos tan próximos. A través del pasado, despliega una historia que puede parecer muy remota, pero que apenas había vivido unos meses antes. Desde esa distancia, encuentra un punto de vista magnífico desde el que narrar la intensidad de los sentimientos vividos, la amargura previa a las sucesivas derrotas que se estaban produciendo y acerca al lector el poso de desengaño que destila el texto.

A través de sus palabras el idealismo de los primeros días, la euforia revolucionaria de los que pensaban que no sólo iban a ganar la guerra y detener el avance del fascismo sino que aspiraban a cambiar el mundo, se acaban rindiendo a una realidad muy diferente. Pocos meses más tarde, eran muchos de ellos los que habían cambiado para siempre.

La llegada al frente de Aragón coincidió con el frío del invierno. Sobre aquel terreno árido, áspero, le esperaba una guerra absurda de trincheras, tan parecida a los magníficos monólogos que el humorista Gila mantenía con sus enemigos por teléfono.

«A menudo solía contemplar el paisaje invernal y me maravillaba de la futilidad de todo. ¡Qué absurda era una guerra así! Un poco antes, por Octubre, se había producido una lucha salvaje en esas colinas; luego, debido a la falta de hombres y de armas, en particular de artillería, las operaciones a gran escala se tornaron imposibles y ambos ejércitos se establecieron y enterraron en las cimas ganadas».

Tras participar en los fracasados avances republicanos que pretendían conquistar la ciudad de Huesca, herido en el combate, regresa con un permiso a Barcelona. También la ciudad había cambiado. La alegría revolucionaria de los primeros meses había dado paso a las divisiones, la lucha por el poder, el presagio de la derrota. Allí, en mayo de 1937 vive con igual intensidad otra guerra, la interna que está desangrando la Republica. Los comunistas y anarquistas se enfrentan en las calles tratando de imponer su visión del conflicto. El POUM, el pequeño partido en el que militaba George Orwell, fue el primero que pagó los platos rotos de esas disputas. Fue ilegalizado y sus milicias disueltas. Viéndose obligado a huir de un país al que había llegado como un apasionado antifascista y del que marchaba con el desengaño del antiestalinismo.

En 1938 vio la luz Homenaje a Cataluña, un libro que no sería publicado en nuestro país hasta 1963, cuando la fama de su autor era ya incuestionable. Su ritmo narrativo es indiscutible:

«Ya estaba aclarando. A lo largo de la línea todavía resonaba un fuego sin sentido, como la llovizna que sigue cayendo después de una tormenta. Recuerdo que todo tenía un aspecto desolador: las ciénagas, los sauces llorones, el agua amarilla en el fondo de las trincheras y los rostros agotados de los hombres cubiertos por el barro y ennegrecidos por el humo».

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José María Velasco (Málaga, 1968)
Escribir poemas solo era un juego de la adolescencia y la primera juventud. Vivo en Barcelona desde hace más de 30 años. En 2008 tras décadas sin escribir (nunca ha sido mi oficio), decidí tomarme un año sabático para investigar la historia más hermosa que me habían contado: la de mi abuela, que purgó en una cárcel franquista el pecado de estar casada con uno de los primeros maquis que hubo en nuestro país, perteneciente al único grupo que le preocupó a Franco. Ocho años más tarde aún me peleo con una novela que cuenta su historia y con un blog DORMIDAS EN EL CAJON  DEL OLVIDO.