La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica, escritora y administradora de la página de facebook TOPmicrorrelatos.
ATAQUE MASIVO
José Manuel Alonso Ibarrola
José Manuel Alonso Ibarrola
El enemigo estaba allí, fuertemente atrincherado y protegido por numerosas baterías, que cubrían con su fuego todo el valle. Era preciso atravesarlo con cargas furiosas de caballería. El Alto Estado Mayor calculó que serían precisas cinco oleadas, cada una de ellas con cinco mil hombres. Teniendo en cuenta que el enemigo causaría un sesenta o un setenta por ciento de bajas, era lógico suponer que la quinta oleada llegaría a su destino. Dadas las órdenes pertinentes se iniciaron las cargas. La batalla no se desarrolló según el cálculo previsto y lo cierto es que para la supuesta última y definitiva oleada sólo quedaban dos soldados. Preguntaron éstos si la carga tenían que hacerla al galope forzosamente, como las anteriores. Vistas las circunstancias, se les dio plena libertad para hacer lo que quisieran. Y los dos soldados, pie a tierra, cansadamente, arrastrando de la brida a sus respectivos caballos, se lanzaron contra el enemigo, hablando tranquilamente de sus cosas….
Dos veces cuento
Paris debió dictaminar quién era la más bella entre Juno, Minerva y Venus. Eligió a Venus, porque, en su adolescencia, había visto a Juno y a Minerva, y ahora le parecieron menos hermosas que en el recuerdo que conservaba de ambas.
Falsificaciones
LA ESFERA OLVIDADA
Marcos Alberto Lurgo
Marcos Alberto Lurgo
Creció escuchando las apasionantes historias narradas por su abuelo. Aún siendo pequeño releyó hasta el cansancio los treinta grandes tomos que durante doce generaciones escribió su ascendencia, ansiando aportar siquiera unas líneas a esa mirífica memoria familiar. Los primeros cinco libros eran sus favoritos, ya que sus páginas evocaban aquel maravilloso lugar.
La necesidad de entender esos antiguos textos forjó su vocación: a los dieciocho años se alistó como cadete de vuelos espaciales.
Debieron transcurrir cuatro décadas para presenciar lo que aquel niño sólo tuvo en sueños. Comprendió que la herencia de sus ancestros no era una mera colección de mitos y leyendas mientras contemplaba atónito, desde la ventanilla de la cosmonave, la imponente esfera azul que cientos de años atrás los hombres llamaban Tierra.
La necesidad de entender esos antiguos textos forjó su vocación: a los dieciocho años se alistó como cadete de vuelos espaciales.
Debieron transcurrir cuatro décadas para presenciar lo que aquel niño sólo tuvo en sueños. Comprendió que la herencia de sus ancestros no era una mera colección de mitos y leyendas mientras contemplaba atónito, desde la ventanilla de la cosmonave, la imponente esfera azul que cientos de años atrás los hombres llamaban Tierra.
I Concurso de Microrrelaos LdN
—No se preocupe. Todo saldrá bien —dijo el Verdugo.
—Eso es lo que preocupa —respondió el Condenado a muerte.
—Eso es lo que preocupa —respondió el Condenado a muerte.
La vida te cambia los planes
Al volver de la mina encontraron a Blancanieves desmadejada en el suelo, profundamente dormida. Con mucha delicadeza, la tumbaron en la cama.
Sabio recapacitó. Según el final del cuento, la princesa no despertaría hasta que un príncipe depositara sobre sus labios un beso de amor.
—Nada de lloros. Mientras la noticia no se extienda por el reino, tenemos tiempo de sobra.
Tiraron la manzana a la basura y se dispusieron a saborear la dulzura de la fruta prohibida.
Sabio recapacitó. Según el final del cuento, la princesa no despertaría hasta que un príncipe depositara sobre sus labios un beso de amor.
—Nada de lloros. Mientras la noticia no se extienda por el reino, tenemos tiempo de sobra.
Tiraron la manzana a la basura y se dispusieron a saborear la dulzura de la fruta prohibida.
EL FIN DEL ROMANTICISMO
Sara Barberá Sánchez
Sara Barberá Sánchez
Ni subido a una escalera conseguiría besarte. Llevo días dándole vueltas al tema y no se me ocurre nada. Yo no puedo saltar tanto y la escalada nunca fue mi fuerte. He pensado en llamar a los bomberos para que me presten la escala, pero dudo que consideren lo mío una emergencia. También pensé en comprar cien globos e hincharlos de helio pero creo que eso sólo funcionaría si yo fuese un dibujo animado. Al final no voy a tener más remedio que bajarte del pedestal. Tanto romanticismo no es práctico.
Relatos en Cadena 2009-2010
Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (Amargord Ediciones, 2015). Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.
