«Falso culpable», por Julio César Cano

«Falso culpable», por Julio César Cano
Deslizo el ratón sobre la superficie de la mesa y la pantalla del ordenador se ilumina. Vuelvo a empezar. Reanudo, mejor dicho. Llevo meses escribiendo mi próxima novela. Será la quinta protagonizada por el inspector Monfort y sus colegas. Trato de situar debidamente a los personajes en el supuesto tapete que es el guión dispuesto a priori. Los recoloco una y otra vez, reviso sus nombres, sus apellidos, sus procedencias, gustos, aspectos y formas de ser. En definitiva, los doto de vida, y a veces se la quito. La ficción es así. Intento una y otra vez cuadrar a los falsos culpables, esos personajes por los que siento predilección y con los que me propongo confundir al lector. Reviso una vez más; vuelvo a la página 73, reescribo y corrijo la 35, la 53 y la 12. Aquello que dije debo modificarlo, el lector me puede pillar y no quiero eso. No quiero eso como autor, tampoco como espectador de otros autores. En mis novelas siempre habitan falsos culpables. Sí, lo hago a propósito, me esfuerzo en ello. Me gusta. «¿Quién será el culpable?» Me preguntan algunos lectores cuando todavía no han terminado el libro. «¡Ya sé quién es!» Se aventuran otros; pero yo sé que no lo saben cuando pregunto por qué capítulo van. Me encanta escuchar: «No me lo esperaba, no lo hubiera dicho nunca» Me divierte. Soy así. Forma parte de mi bagaje como lector, y ahora también como autor. No solo trato de despistar a los lectores, también quiero confundir al inspector Monfort y a sus compañeros de trabajo. Les hago dar vueltas y vueltas, tirar de hilos que no conducen a ningún lugar, encontrar pistas que luego serán falsas, contradecirlos, hacer que tomen caminos equivocados y que no tengan más remedio que volver a empezar desde el principio.

Agatha Christie, Conan Doyle, Chandler, Simenon… siguen proporcionándome enseñanzas con cada relectura de sus obras.

«Falso culpable». Me encantó cuando Javier Alonso me invitó a escribir sobre ello. En el momento en el que leí su correo daba vida a un par de esos falsos culpables. Qué estupenda casualidad. Abrí un archivo nuevo y me puse a escribir un pensamiento sencillo sobre esos personajes imprescindibles de toda novela de intriga o suspense.

La Semana Negra en la Glorieta forma parte de mi trayectoria como escritor, también como lector de otros autores compañeros a los que admiro. «Larga vida a La Semana Negra en la Glorieta» proclamé a los cuatro vientos, y el término casi se acuñó. También larga vida a los falsos culpables de nuestras novelas, porque vivirán eternamente en nuestra memoria y en la de muchos lectores, ya sea como héroes, o como villanos.

Y ahora, si me lo permiten, continuaré con el trabajo de crear nuevos personajes para convertirlos en falsos o verdaderos, culpables o inocentes.

Vívidos en cualquier caso.

Y eternos.




© Julio César Cano
Autor de los casos del inspector Monfort:
Asesinato en la plaza de la farola (Maeva, 2015)
Mañana, si Dios y el diablo quieren (Maeva, 2015)
Ojalá estuvieras aquí (Maeva, 2017 – Galardón Letras del Mediterráneo de Novela Negra 2017).

Flores muertas (Maeva, 2019).


Puedes acceder al programa de la SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, festival virtual del género negro celebrado del 21 al 27 de noviembre en el blog de Historia y Literatura CITA EN LA GLORIETA, pinchando AQUÍ.

Julio César Cano
- Fotografía de Manuel Navarro Forcada -

Julio César Cano (1965, Capellades, Barcelona), trabajó en el negocio familiar hasta que el mundo de la música llamó a su puerta. Durante varios años ejerció como músico y mánager de grupos. Actualmente se dedica a la publicidad, actividad que compagina con la escritura.
 

Como autor, es conocido tanto por sus ensayos y artículos sobre gastronomía y viajes, como por sus novelas y relatos, entre ellos Cocina, carretera y manta y Hojas de otoño. Flores muertas es la cuarta investigación del inspector Monfort, que sigue a Ojalá estuvieras aquíMañana, si Dios y el diablo quierenAsesinato en la plaza de la Farola.
 

Reside junto a su familia en La Pobla Tornesa, provincia de Castellón, donde transcurre la serie del inspector Monfort.