Reseña de «La Hidra de Lerna», de Agatha Christie

RESEÑA DE «LA HIDRA DE LERNA», DE AGATHA CHRISTIE, por Miguel Izu
1. Introducción.
 

La Hidra de Lerna es tanto el segundo de los trabajos de Heracles o Hércules, el héroe mitológico griego, según su orden más tradicional, como el segundo relato de Los trabajos de Hércules de Agatha Christie, protagonizados por Hércules Poirot. En Estados Unidos el relato se publicó originalmente con el título de Invisible Enemy.

La Hidra era, según la mitología griega, un monstruo acuático con forma de serpiente policéfala y aliento venenoso. El número de cabezas varía según las fuentes, desde tres, nueve o cien, incluso diez mil, en todo caso podía regenerar dos o tres cabezas por cada una que perdía o le amputaban. Vivía en el lago de Lerna, una región situada al sur de Argos, en el Peloponeso, con muchos manantiales a los que se atribuía carácter sagrado y aguas supuestamente curativas. El lago era una de las entradas al Hades o inframundo donde moran los muertos.

Hércules se presentó en el lago con su sobrino Yolao, cubriéndose ambos las bocas y narices con una tela para protegerse del aliento mortal de la Hidra. Disparó flechas en llamas para obligarle a salir de su refugio y se enfrentó a ella con su espada, intentando cortarle sus cabezas, pero cada vez que cortaba una brotaban dos. Entonces Yolao tuvo la idea de usar una tela ardiendo para quemar el muñón del cuello tras cada decapitación, cauterizando la herida y evitando que brotasen nuevas cabezas. De ese modo Hércules pudo cortar todas las cabezas y matar a la Hidra, tras de lo cual mojó las puntas de sus flechas con su sangre para que fueran mortíferas de necesidad. Según otras versiones, Hércules mandó acumular leña alrededor de la Hidra y le prendió fuego, muriendo la bestia abrasada.

 
Hidra de Lerma
(Terracota etrusca)
 

2. Sinopsis.
 

ADVERTENCIA DEL EDITOR: Esta sinopsis contiene un spoiler completo del relato que reseñamos. Si aún no lo has leído o hace tanto tiempo que no recuerdas el argumento, te recomendamos que lo leas antes de disfrutar del excelente análisis que nos ofrece el escritor Miguel Izu.

El doctor Oldfield visita a Hércules Poirot y le pide que demuestre que no envenenó a su mujer, muerta un año antes de úlcera gástrica, para deshacer las murmuraciones en tal sentido que se han propagado en el pueblo donde trabaja como médico. El doctor tiene una joven ayudante, Jean Moncrieffe, con la que los murmuradores suponen que tenía relaciones ya durante la enfermedad de su esposa y que ha sido el motivo del crimen. “El rumor es exactamente igual que la Hidra de Lerna”, dice Poirot antes de aceptar el encargo.

Poirot viaja al pueblo del doctor con su criado, George, y se aloja en la posada. Se entrevista con Jean Moncrieffe, que reconoce que le hubiera gustado casarse con el doctor Oldfield si no fuera por la existencia de las murmuraciones, por lo cual no le ha dado ninguna esperanza, pero no ha podido evitar que se sigan extendiendo. Poirot le sugiere que pidan la exhumación y la autopsia de la esposa fallecida, pero ella se opone alegando que ni aun así se acabarían los rumores. A petición del detective le presenta a la señorita Leatheran, la mayor cotilla del pueblo, haciéndose los encontradizos en la calle. Poirot consigue ser invitado a tomar el té para sonsacarle información, fingiendo ser un enviado del Ministerio del Interior para investigar la muerte de la señora Oldfield. Identifica a la enfermera Harrison, que cuidó a la esposa del doctor, como la fuente última de los rumores. Se reúne con ella, la cual le cuenta una conversación que escuchó, poco antes del fallecimiento, entre el doctor Olfield y la señorita Moncrieffe donde él le decía que pronto acabaría todo y en un año podrían estar casados. Le dice que Beatrice, la criada, también escuchó la conversación, y esa es la siguiente entrevista de Poirot. Beatrice niega haber oído nada, pero le cuenta que, en un par de ocasiones, vio a la enfermera tirar una medicina o una infusión que la señorita Moncrieffe pretendía hacer beber a la enferma, sugiriendo que podían contener veneno.

El detective consigue que las autoridades ordenen la exhumación y la autopsia, que revela un envenenamiento por arsénico. La enfermera Harrison acude a hablar con el detective y reconoce no haberle contado anteriormente que vio a la señorita Moncrieffe manejando unos polvos sospechosos. Tras una llamada de Poirot, la policía trae un estuche esmaltado que contiene arsénico, descubierto entre las pertenencias de la señorita Moncrieffe, y que la enfermera reconoce sin lugar a dudas como el que le vio manipulando con el veneno. Seguidamente Poirot llama a George, que identifica el estuche como el que había comprado la propia enfermera unos días antes en unos almacenes y escondido en la habitación de la señorita Moncrieffe, según había observado él mismo siguiendo sus movimientos por encargo de Poirot. La enfermera confiesa ser la asesina.

Poirot resume el caso para el doctor Oldfield y la señorita Moncrieffe. Sospechó de la enfermera porque la conversación que aseguró haber oído era inverosímil. Puso a George a vigilarla y ella cayó en la trampa. Había matado a la señora Oldfield pensando que el doctor le pediría que se casase con él, pero cuando descubrió que en realidad estaba enamorado de su ayudante decidió vengarse de ambos.

   
3. Poirot y el amor.

No se le conocen relaciones sentimentales a Hércules Poirot, a lo largo de todas sus aventuras se muestra como un contumaz solterón cuyo interés por las mujeres es puramente profesional, trata de comprender su psicología, o estético, admira a distancia la belleza femenina.

Sin embargo,
Poirot siempre tiene bien presente el factor sentimental que mueve a las personas que investiga y, con frecuencia, manifiesta su simpatía por las parejas enamoradas y procura ayudarles a afrontar los obstáculos que se les presentan. En Asesinato en el campo del golf  ha de proteger a su amigo el capitán Hastings de sí mismo, que se ha enamorado de Dulce Duveen, sospechosa de un crimen y, pese a creerla culpable, quiere ayudarle a escapar de la justicia. Poirot probará que ella es inocente y despejará el camino de una historia de amor que acaba en matrimonio. Pero, además, actuará como casamentero para unir a la hermana gemela de Dulce, Bella Duveen, y al joven Jack Renauld, animando a este a que se declare. Ambas parejas se irán a vivir a Argentina, de donde Hastings volverá de cuando en cuando a visitar a Hércules Poirot (por cierto, que la confusión entre las dos hermanas gemelas con la que juega Agatha Christie en Asesinato en el campo del golf  le acaba contagiando, ya que en Peligro inminente Hastings se refiere a su esposa como Bella, en lugar de como Dulce).

Esta faceta sentimental de Poirot se explica perfectamente si tenemos en cuenta que su creadora, Agatha Christie, además de sus novelas sobre crímenes, también escribió novelas románticas bajo el seudónimo de Mary Westmacott.



En La Hidra de Lerna Poirot, después de oir la historia del doctor Oldfield sobre las murmuraciones contra él, le pregunta directamente: “¿Quién es ella?”. El médico, que ha ocultado la existencia de Jean Moncrieffe, primero niega que haya otra mujer y luego se indigna por las insinuaciones del detective, amenazando con irse. Poirot se mantiene firme: “Las murmuraciones de los pueblos se basan siempre en las relaciones entre un hombre y una mujer. Si un hombre envenena a su esposa con el fin de poder hacer un viaje al Polo Norte, o para disfrutar de la paz que depara la vida de soltero... no hay cuidado de que sus convecinos se tomen el menor interés por él. Pero cuando están convencidos de que el asesinato se cometió con el fin de que el hombre pudiera casarse con otra mujer, las habladurías crecen y circulan. Eso es psicología elemental
.

4. El imperturbable George.
 

George, de quien desconocemos el apellido y casi todo sobre su vida, es el personaje secundario que durante más tiempo acompaña a Hércules Poirot, prácticamente durante toda su vida literaria, aunque su papel sea siempre muy breve. Aparece ya en El misterio del tren azul, de 1928, la quinta novela de las treinta y tres protagonizadas por el detective belga, y sigue figurando intermitentemente hasta las últimas, Los elefantes pueden recordar, de 1972, y Telón, publicada en 1975 aunque escrita en 1940. En esta última es sustituido temporalmente por un nuevo sirviente, Curtiss, por necesidades del caso que lleva entre manos Poirot, aunque sigue cobrando un sueldo mientras vive en su casa de Eastbourne con su anciano padre. Su última aparición es cuando Hastings, después de la muerte de Poirot, acude a visitarle para preguntarle sobre los hechos de la última época de la vida de su patrón.

Sabemos que antes de trabajar para Poirot sirvió a lord Edward Frampton. En El misterio del tren azul Poirot le pregunta si ha estado anteriormente en la Riviera y George responde que estuvo dos años antes, cuando trabajaba para dicho caballero. En teoría es solo el valet, el criado o ayuda de cámara de Poirot, pero también cocina y a menudo actúa como investigador, como hace en La Hidra de Lerna. Este perfecto sirviente, digno de toda confianza, es descrito como “intensamente inglés”, flemático, alto, cadavérico, inexpresivo. Poirot consulta a menudo su opinión. George es un experto en cuanto a la aristocracia británica y al protocolo social, un hombre práctico e inteligente aunque con poca imaginación que toma todo en su sentido literal, un buen observador capaz de describir las personas y los hechos con toda precisión. Carece de curiosidad y nunca cuestiona las órdenes ni las excentricidades de su jefe.


Puedes leer las colaboraciones de Miguel Izu para la III SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Noviembre de 2017, PINCHANDO AQUÍ o en la imagen.

 
es doctor en Derecho y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología. Funcionario del Gobierno de Navarra, vocal del Tribunal Administrativo de Navarra. Ha ejercido como abogado y como profesor asociado de Derecho Administrativo en la Universidad de Navarra y en la Universidad Pública de Navarra. Ha colaborado con la Escuela de Policía de Cataluña y colabora regularmente con la Escuela de Seguridad de Navarra. Ha sido concejal del Ayuntamiento de Pamplona, presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y miembro del Parlamento de Navarra. Colabora asiduamente en diversos medios de comunicación (principalmente, en Diario de Noticias y Solo Novela Negra) y revistas profesionales. Secretario de la Asociación Navarra de Escritores/as-Nafar Idazleen Elkartea. Obras: Novela: El asesinato de Caravinagre (2014); El crimen del sistema métrico decimal (2017). Relato: “Un asunto privado”, en 24. Relatos navarros (2016); “Una cuenta pendiente”, en Solo Novela Negra (2016); “El vino del francés”, en El alma del vino (2017); “Un móvil para un crimen”, en la III Semana Negra en la glorieta (2017). Ensayo: La Policía Foral de Navarra (1991), Navarra como problema. Nación y nacionalismo en Navarra (2001), El Tribunal Administrativo de Navarra (2004), Derecho Parlamentario de Navarra (2009), El régimen jurídico de los símbolos de Navarra (2011, VII Premio Martín de Azpilicueta), El régimen lingüístico de la Comunidad Foral de Navarra (2013). Recopilación de artículos de prensa: Sexo en sanfermines y otros mitos festivos (2007), Crisis en sanfermines y otros temas festivos (2015). Página web: http://webs.ono.com/mizubel/