La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica, escritora y administradora de la página de facebook TOPmicrorrelatos.
Había una vez un espejo de mano que cuando se quedaba solo y nadie se veía en él se sentía de lo peor, como que no existía, y quizá tenía razón; pero los otros espejos se burlaban de él, y cuando por las noches los guardaban en el mismo cajón del tocador dormían a pierna suelta satisfechos, ajenos a la preocupación del neurótico.
La oveja negra
Las comunidades de inmigrantes judíos, católicos y musulmanes habían llevado sus mutuas ofensas hasta la agresión. Para tratar el asunto, se reunieron el Rabino, el Sacerdote y el Imán. Su voluntad de tolerancia no impedía que cada uno fuera el maestro de la ley y que hasta la naturaleza obedeciera la voluntad de su altísimo. De manera que, ya exaltados, los ministros se refirieron a la divinidad de los otros como a una versión rudimentaria de la verdadera, a la cual le demandaron una muestra de poder delante de los contendores.
Pero, ante idéntico pedido, ahora cada uno suplicó al suyo neutralizar a los otros dioses.
Nunca supieron si la permanencia de la situación habitual se debió al poder invocado, o a la indiferencia de los dioses por las rivalidades de quienes, en su nombre, juegan a cotejar sus prepotencias.
Pero, ante idéntico pedido, ahora cada uno suplicó al suyo neutralizar a los otros dioses.
Nunca supieron si la permanencia de la situación habitual se debió al poder invocado, o a la indiferencia de los dioses por las rivalidades de quienes, en su nombre, juegan a cotejar sus prepotencias.
Disposiciones y virtudes
Si una hormiga resultara escritora, ¿qué podría escribir sino minificción?
La hormiga escritora
Con la certeza de que la música amansa las fieras, buscaron al músico más virtuoso, delicado y conmovedor y le colocaron delante de la horda de zombis que llegaban a la ciudad.
Lo único que consiguió apaciguar fue su hambre.
Lo único que consiguió apaciguar fue su hambre.
Esa dulce sonrisa que te dejan los gusanos
UNA ILUSIÓN CUMPLIDA
Joaquín García
Joaquín García
Abrió el neceser para retocarse el maquillaje. La defensa del encausado comenzaba en breve, así que se dio prisa y apenas estuvo unos minutos en el retrete de los juzgados de lo social. Hacía bastante calor dentro del edificio, aunque su sudor respondía más a los nervios y al miedo. Tras cinco años en el bufete como abogada, era la primera vez que iba a llevar un caso. Cuando salió al pasillo y vio el rictus airado de su jefe intuyó el temporal. «Con los aprendices, mano de hierro», solía decir. Gritos y desprecio ante todos los presentes era el trato habitual con el que el viejo abogado laboralista trataba a sus jóvenes trabajadores. Pero ella no lo escuchó, ilusionada al entrar en la sala donde iba a comenzar la vista por la que demandaba a su jefe por acoso laboral. Su primer caso al fin.
Persiguieron a la bruja que aseguraba que la Tierra era redonda. Para atraparla tuvieron que dar varias vueltas al mundo.
El hombre que cabía en la palma de su mano
Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (2015) y Hola, te quiero, ya no, adiós (2017) en Amargord Ediciones.
Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.
Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.

