«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (LXXX

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica, escritora y administradora de la página de facebook TOPmicrorrelatos.


ARTIFICIOS
Macedonio Fernández
—Mujer, ¿cuánto te ha costado esta espumadera?
—1,90.
—¿Cómo, tanto? ¡Pero es una barbaridad!
—Sí; es que los agujeros están carísimos. Con esto de la guerra se aprovechan de todo.
—¡Pues la hubieras comprado sin ellos!
—Pero entonces sería un cucharón y ya no serviría para espumar.
—No importa; no hay que pagar de más. Son artificios del mercado de agujeros
.

Cuadernos de todo y nada

CULPABLES
Miguelángel Flores
Al salir a la calle, los vecinos nos miran. O no. Y eso es peor, cuando no lo hacen. Por lo menos si te sientes observado, es un consuelo alzar la barbilla a manera de respuesta silenciosa y, rebañando algo de orgullo, pisar con fuerza tu camino. Pero si la gente te evita, si hace como si no existieras, de noche volvemos a casa huecos, con los desafíos agriándose por dentro y la vista como un haz de linterna. Y somos nosotros, entonces, los que nos esquivamos la mirada hasta que llega de nuevo el alivio de irnos a dormir.

Los pescadores de perlas

FIN DE TODA DISCUSIÓN TEOLÓGICA SOBRE JUDAS
Marco Denevi
Judas es un recurso dramático exigido por la mecánica de la Pasión, un personaje ideado por Dios para que asuma el papel individual del traidor. Lo representa un hombre en calidad de actor. Apenas la Pasión concluye, el hombre deja de ser Judas. Nunca sabremos su verdadero nombre. Su identidad humana jamás nos será revelada. Él mismo ya ha olvidado que una vez encarnó a Judas. Y lo que cuelga de la higuera es el disfraz que usó sobre el escenario.

Falsificaciones


CARTAS Y RATAS
Emilio Gavilanes
«Mi querida Frau Gerda: Otra vez vuelve a saber usted de su antigua vecina, que tanto la echa de menos. Le contaré que ahora estoy en un lugar llamado Oświęcim y que trabajo en el campo. Me tratan muy bien. Me han hecho capataz. No paro en todo el día, pero voy bien vestida y estoy bien alimentada, lo que no es poco en estos tiempos que corren. Es una vida dura, casi ascética, de la que saldré fortalecida. El trabajo con las manos me hace sentirme útil. Me acerca a mis antepasados campesinos. Todo es maravilloso. Solo encuentro una incomodidad, algo que si le soy sincera me mortifica. Hay ratas, muchas ratas. ¿No podría usted mandarme un poco de veneno?

Reciba usted todo mi agradecimento.»

Unos meses después la anciana recibe otra misiva: «Mil gracias, Frau Gerda. Perdóneme por no decirle la verdad».

La anciana no entiende nada. No volverá a tener noticias de su vecina Ruth. Nunca sabrá que nada de lo que le contaba en la penúltima carta era mentira, pero que todo está desfigurado. Por ejemplo, no era capataz. Era kapo. Por eso podía enviar y recibir cartas. La rata que quería matar era ella misma.



TEMPRANO
Natalia Greta Martínez
La amo. Eso es lo único que me importa. Nunca imaginé que en la escuela podía encontrar al amor de mi vida. Cuando entra al curso se ilumina todo. Sus gestos, su sonrisa, el movimiento de su pelo en esa cascada de rulos perfectos. Al acercarse puedo sentir su perfume que se desprende en pequeñas mariposas que entran por mi nariz y llegan no solo a mi panza, sino a todo mi cuerpo.

Me encanta cada momento en el que puedo estar a su lado. Pero en sí, lo que más disfruto, es cuando me abraza y me dice que soy su alumna preferida.

 
Resonancias

ARITMÉTICA DEL AMOR
Mª Carmen Muñoz Dávila
Era profesor de matemáticas. Juntos encontramos el máximo común múltiplo del deseo, sumamos fracciones de pasión y elevamos sueños al cuadrado. Cuando la complicidad se multiplicó de forma exponencial trazamos líneas con un conjunto infinito de besos, finalmente nuestros cuerpos hallaron el área del rectángulo del colchón dedicándonos al maravilloso ejercicio de despejar x de 69 formas distintas. Hasta aquí todo fue fácil, el problema vino con la trigonometría, donde su esposa fue seno, yo coseno y él se salió por la tangente.
Premios de micorrelato IASA Ascensores

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (2015), Hola, te quiero, ya no, adiós (2017) y Microsexo (2019) en Amargord Ediciones.


Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.


Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.