Corrupción. Jamás pensé en escribir esta palabra. Por desgracia jueces, policías, políticos, abogados y un sinfín de delincuentes de guante fino, están metidos hasta el cuello en casos de blanqueo de dinero, mafias escritas en el valor de una vida a cambio de unos gramos de droga y asesinatos en intentos banales y absurdos de cerrar bocas ante los tribunales.
Confesión. Tiempo de desnudar mi alma. Aceptar en plenas facultades mentales que también he matado.
No se asusten, por favor. No pretendo evitar la cárcel, tampoco la pena de muerte. El placer de arrancar la vida de cuajo a esos bastardos y contemplar el líquido rojo, caliente y pegajoso recorrer mis manos ha sido para mí un deleite de satisfacción suprema.
El problema aflora cuando una vez se superan los días en trance. Rememoras cada milímetro del cuerpo de tu víctima antes de exhalar su última bocanada de aire, sus ojos voltearse en un viaje hacia el infinito y tachas de tu lista el nombre de otro cabrón sumado en dinero sucio. Entonces un frío gélido te recorre la espina dorsal en locura psicópata de necesitar volver a asesinar y sabes que será imposible dominar el impulso de buscar el siguiente cadáver.
Estoy seguro que el Padre Matías, detrás de la cortinilla del confesionario, se ha quedado mudo.
Hace más de diez minutos que escucha mi historia y todavía no le he hablado de pederastas. Decenas de escándalos en el seno de la iglesia católica, bajo la piel de sacerdotes hijos de puta. Robar la infancia de niños y marcarlos como reses de satisfacción sexual, no tiene perdón de Dios. Me importa una mierda sus influencias, cargos de poder o protección Papal. Delante tengo a otro bastardo violador y no dudaré en menos de tres segundos de rajarle la yugular y enviarlo al cráter de Davaza, directo al infierno.
Confesión. Tiempo de desnudar mi alma. Aceptar en plenas facultades mentales que también he matado.
No se asusten, por favor. No pretendo evitar la cárcel, tampoco la pena de muerte. El placer de arrancar la vida de cuajo a esos bastardos y contemplar el líquido rojo, caliente y pegajoso recorrer mis manos ha sido para mí un deleite de satisfacción suprema.
El problema aflora cuando una vez se superan los días en trance. Rememoras cada milímetro del cuerpo de tu víctima antes de exhalar su última bocanada de aire, sus ojos voltearse en un viaje hacia el infinito y tachas de tu lista el nombre de otro cabrón sumado en dinero sucio. Entonces un frío gélido te recorre la espina dorsal en locura psicópata de necesitar volver a asesinar y sabes que será imposible dominar el impulso de buscar el siguiente cadáver.
Estoy seguro que el Padre Matías, detrás de la cortinilla del confesionario, se ha quedado mudo.
Hace más de diez minutos que escucha mi historia y todavía no le he hablado de pederastas. Decenas de escándalos en el seno de la iglesia católica, bajo la piel de sacerdotes hijos de puta. Robar la infancia de niños y marcarlos como reses de satisfacción sexual, no tiene perdón de Dios. Me importa una mierda sus influencias, cargos de poder o protección Papal. Delante tengo a otro bastardo violador y no dudaré en menos de tres segundos de rajarle la yugular y enviarlo al cráter de Davaza, directo al infierno.
Puedes acceder al programa de la SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, festival virtual del género negro celebrado del 21 al 27 de noviembre en el blog de Historia y Literatura CITA EN LA GLORIETA, pinchando AQUÍ.
es directora del programa de tv en News Cat televisión on line «Lee o muere. La Orilla Negra», comisaria del Festival Lloret Negre y miembro de la junta de varios festivales literarios: Matarranya Negra, Bellvei Negre, Madrid Negro y Black Mountain Bossòst. Escribe para la revista «Noir. Revista Cultural» y ha publicado las novelas COMPULSIVA OBSESIÓN (Serial Ediciones (Reed), 2012): Premio mejor novela de género negro en el certamen de literatura «Isla de las Letras» 2012 y ELDHA. CASO CERRADO. (Serial Ediciones, 2015), la antología de relatos BIG BANG 13 (Serial Ediciones, 2016). En 2018 publicó su novela «LOS NIÑOS DEL ÉXODO» (editorial Parnass), el viaje de los refugiados desde Grecia y por toda Europa. Miles de voces anónimas, fiel reflejo de realidad.


