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«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (XIX)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

ÁGRAFA MUSULMANA EN PAPIRO DE OXYRRINCO
Juan José Arreola
Estabas a ras de tierra y no te vi. Tuve que cavar hasta el fondo de mí para encontrarte.

Obras de Juan José Arreola

BEST SELLER
Fátima Beltrán Curto
Diógenes Craso sabía que el libro que había escrito podía cambiar los designios de la humanidad, era un ejemplar de autoayuda tan perfecto que se convertiría en adictivo, una biblia del siglo XXI. Su poder de convicción era tal que lograría hipnotizar a cualquier mente que lo degustara, sus frases se insuflaban directamente al cerebro y ya era imposible arrancarlas de él. Tan seguro estaba del éxito de su obra que hasta se resistía a sacarla a la venta. Su ambicioso editor, tras leerlo, hizo caso omiso a las advertencias del autor. En unas semanas ya era líder indiscutible de ventas; y en unos meses el mundo, un planeta de clones.
Antología. I Concurso de Microrrelatos LdN

COSAS DE NIÑOS
Xavier Blanco
No he sido capaz de olvidar aquella imagen de Papa Noel agonizando en el salón; ni la mirada de mi hermana observando impasible la escena. Sus ojos ardían y en esas llamas resplandecía humeante la pistola que aferraba entre sus manos. Su voz cándida todavía martillea en mi cerebro: «ese gordo existe, pero yo no he pedido una muñeca». Para no disgustarla, lo enterramos con el disfraz, el relleno y la barba de algodón; hasta el cura se reía. Ella, ingenua, espera que los Reyes Magos le traigan la bicicleta, pero sigue preguntando insistentemente donde está papá. 

Breve Antología de Relatos Antinavideños


EL CIGARRILLO
Enrique Anderson Imbert
El nuevo cigarrero del zaguán —flaco, astuto— lo miró burlonamente al venderle el atado.

Juan entró en su cuarto, se tendió en la cama para descansar en la oscuridad y encendió en la boca un cigarrillo.

Se sintió furiosamente chupado. No pudo resistir. El cigarro lo fue fumando con violencia; y lanzaba espantosas bocanadas de pedazos de hombre convertidos en humo.

Encima de la cama el cuerpo se le fue desmoronando en ceniza, desde los pies, mientras la habitación se llenaba de nubes violáceas
.


Las pruebas del caos

LA ÚLTIMA CENA
Nana Rodríguez
Al comprobar que su destino había sido marcado por sortilegios que le negaban la posibilidad del amor, se arrancó el corazón y lo devoró con vino.

La casa ciega y otras ficciones

HORA DE VISITA
Luis Bernardo Pérez
Los fines de semana me reúno con mamá en el solario. Ella es siempre la primera en llegar. Sentada en uno de los sillones de mimbre, medio oculta tras unos raquíticos helechos, finge leer una novela para que nadie la importune. En ocasiones, vencida por el sueño, su rostro adquiere una dulzura infinita, conmovedora. Cuando al fin abre los ojos y me ve frente a ella, acostumbra reprenderme por no haberla despertado. Permanecemos uno al lado del otro o damos un largo paseo por el jardín. Conversamos. Ella se acuerda bien de mi primera comunión, del viaje a Acapulco y del perro que me regalaron cuando cumplí doce años. En cambio, nunca menciona mi accidente. Tal vez ya lo borró de su memoria. Procuro despedirme antes de que llegue la enfermera y me voy disolviendo hasta desaparecer con la última luz de la tarde.

Fin de fiesta y otras celebraciones

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (Amargord Ediciones, 2015). Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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TE AMO, DESTRÚYEME
«Afrodita», «Cobardía», «El hombre cebolla», «La felicidad» y «Para acordarme siempre», cinco microrrelatos incluidos en Te amo, destrúyeme, de Ana Grandal. 
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«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (XIV)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

EL RELOJ DE ARENA
Ángel Fabregat
Hubo un hombre que amaba tanto a su mujer que el día que murió hizo incinerarla y luego puso sus cenizas en un reloj de arena. Todos sus allegados le preguntaban el porqué de tal locura, a lo que él siempre respondía:

—Quiero seguir pasando las horas con ella
.


El Cielo en Ruinas

LOS CONDENADOS
J.V. Barcia Magaz
No lo entendía. No sabía por qué en todos los periódicos aparecía su rostro y la palabra «Asesino». Tampoco comprendía por qué se lo llevaban de casa. Mucho más le había sorprendido ver a su madre desmayándose, bañada en lágrimas.

¿Por qué no estarían contentos, si había hecho lo que en infinidad de ocasiones salía en la televisión y era aplaudido por todos?

¿Qué extraña diferencia existía entre su padre y él? Su padre, que por la misma causa había sido condecorado
.
Campo de estrellas

NIÑA
Luis Bernardo Pérez
Se aburría terriblemente. Arrojó su muñeca a un rincón y vagabundeó por la casa solitaria. En una de las alcobas encontró un par de elegantes zapatos de tacón alto. Metió sus pequeños pies en ellos y dio algunos pasos, teniendo cuidado de no perder el equilibrio. “Qué distinto luce todo desde aquí arriba”, pensó mientras miraba a su alrededor. Caminó con lentitud por la habitación. Entonces tuvo deseos de pintarse los labios. Fue hasta el tocador y, con mano torpe, se aplicó un poco de carmín. Al mirarse al espejo sonrió complacida. Después ya no pudo detenerse: pintó sombras alrededor de sus ojos, se maquilló, se puso un par de aretes, sacó un vestido gris perla del armario, buscó esmalte para sus uñas, eligió un anillo de compromiso, aprendió a cocinar, seleccionó muebles y un nuevo papel tapiz, contrajo matrimonio, tuvo cuatro hijos, amó intensamente, toleró infidelidades, lloró abandonos, superó desengaños, soñó con países lejanos, zurció calcetines y cultivó rosas. En cierta ocasión, al volver con su marido de una fiesta, sintió una enorme fatiga. Fue hasta su habitación y se quitó los zapatos de tacón alto. Casi al mismo tiempo, escuchó que sus padres regresaban a casa y, sin pensarlo dos veces, la niña salió a recibirlos. 

Fin de fiesta y otras celebraciones


ROSAS
Alejandra Basualto
Soñabas con rosas envueltas en papel de seda para tus aniversarios de boda, pero él jamás te las dio. Ahora te las lleva todos los domingos al panteón.

La mujer de yeso

Y AL FIN SUCEDIÓ
Juanjo Ramírez
Y al fin sucedió.

Una computadora logró escribir un libro. De principio a fin. Y en contra de lo que cabía esperar, el resultado era precioso. Redactado con una pasión que cosquilleaba las entrañas. Una novela razonablemente imperfecta, como todo lo que apetece amar.

La clase de obra que sólo puede brotar de alguien que conoce a las personas mucho mejor de lo que ellas se conocen a sí mismas.

“He aquí la demostración de que jamás ha existido el alma humana”, dictaminó un científico. Y así lo confirmaron otros dos, otros veinte, otros doscientos.

Cuando aquella sentencia llegó al conocimiento de la computadora, ésta procesó la información. Y tras un llanto de ceros y unos, se quitó la vida
.


Antología. I Concurso de Microrrelatos LdN

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación «Los orígenes de la vida» (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), «El comportamiento altruista» (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e «Inteligencia emocional infantil y juvenil» (Linda Lantieri, Santillana, 2009).

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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