La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica, escritora y administradora de la página de facebook TOPmicrorrelatos.
REFLEJO EN EL AIRE
Victoria García Jolly
Victoria García Jolly
Escribo en mi libreta: «Foto dentro del avión». Esta es una especie de autorretrato caligráfico: junto a mí viaja una mujer sola como yo. De igual manera guarda bajo el asiento su bolsa y mantiene sobre sus piernas un libro. Sin prestar atención a los preparativos de seguridad, ella lee hasta el despegue. Duerme mientras yo me dejo llevar por las nubes de blanco perfecto y por los paisajes diminutos a miles de pies abajo. Nos sirven el refrigerio y nuestros sueños se truncan. Ella se incorpora y, obsesiva, desenvuelve sus alimentos: retira con toda pulcritud el Egapack de la ensalada, saca de su bolsa —sin romperla— los cubiertos, y la aparta. Dobla con agilidad el aluminio de la empanada a modo de plato. Parte su bollo y lo unta a la perfección de mantequilla. Al terminar, reacomoda todo en la charolita. Ambas son devueltas casi como fueron entregadas: como si su contenido no hubiera sido tocado. Mientras convierto esta imagen en palabras, ella saca su libreta de espiral, sin mirarme —como lo ha hecho todo el vuelo—, escribe. Al aterrizar y encenderse la señal de desabrochar cinturones, nadie hay en el asiento junto al mío, solo queda una hoja arrancada de la libreta donde leo: «Foto dentro del avión». Esta es una especie de selfie...
Resonancias
Vio en el banco cómo la jubilada embolsaba el dinero, la siguió y cuando pasaron frente a la estación de ferrocarril le arrebató el bolso y subió al tren que ya partía. Ella fue tras él, pero el tren se puso en movimiento sin que pudiera abordarlo. Desde la ventanilla la saludó con la mano y fingió arrojarle el bolso a los pies. Le divertía sumar decepción a la angustia. Pero ella se inclinó a recogerlo, lo apretó contra su pecho y su expresión pasó de la desolación a la gratitud. Confundido, constató que el bolso ya no estaba a su lado y echó una rencorosa mirada en derredor. Los otros pasajeros, todos a la vez, le devolvieron una sonrisa idéntica, mitad burla, mitad complicidad y el pareció que se borraron en lo que dura un parpadeo. Asustado, abandonó atropelladamente el coche que, salvo por el bolso sobre el asiento, quedó completamente vacío.
Los pescadores de perlas
APARICIÓN DEL TRITÓN
Ramón Gómez de la Serna
Ramón Gómez de la Serna
La bella joven se reía tanto después del baño a la orilla del mar, que como la risa es la mayor provocadora de la curiosidad, asomó su cabeza un tritón para ver lo que pasaba.
—¡Un tritón! —gritó ella, pero el tritón tranquilo y sonriente la serenó con la pregunta más inesperada:
—¿Quieres decirme qué hora es?
—¡Un tritón! —gritó ella, pero el tritón tranquilo y sonriente la serenó con la pregunta más inesperada:
—¿Quieres decirme qué hora es?
Antología de cuentos españoles
INÉS O LA FÁBULA
Agustín Martínez Valderrama
Agustín Martínez Valderrama
Inés habita un ascensor.
Un ascensor sube o baja. Sube si sube y baja si baja.
Bien. Inés habita un ascensor que sube si baja y baja si sube.
Entre en el ascensor. Suba, baje. Baje, suba. Si sube, baje. Si baja, suba. Insista hasta que el ascensor suba si baja y baje si sube. Si se detine, bese a Inés y lea el eslogan: Artefactos Padilla. Elevamos sueños, personas, animales y cosas. Tartamudos o no.
Inés es un surño. O una fábula, o la fábula de un sueño; a saber. Y los sueños suben o bajan. En Southampton y en un ascensor con eslogan.
Ahora, si lo prefiere, use la escalera.
Un ascensor sube o baja. Sube si sube y baja si baja.
Bien. Inés habita un ascensor que sube si baja y baja si sube.
Entre en el ascensor. Suba, baje. Baje, suba. Si sube, baje. Si baja, suba. Insista hasta que el ascensor suba si baja y baje si sube. Si se detine, bese a Inés y lea el eslogan: Artefactos Padilla. Elevamos sueños, personas, animales y cosas. Tartamudos o no.
Inés es un surño. O una fábula, o la fábula de un sueño; a saber. Y los sueños suben o bajan. En Southampton y en un ascensor con eslogan.
Ahora, si lo prefiere, use la escalera.
Premios de microrrelato IASA Ascensores
LEE Y DESCOMPÓN LAS PALABRAS EN CURSIVA
Elena del Hoyo
Elena del Hoyo
De repente, tengo la certeza de que yo sabía hacer algo muy bien, excepcionalmente bien, hace mucho tiempo, cuando era una niña. Sin embargo, aunque estoy segura de que tenía una habilidad especial para ello, he olvidado por completo qué era, de qué se trataba, qué sería eso que se me daba tan bien (¿sumar quebrados, cantar en canon, desenredar lazadas, descomponer las palabras en monemas, imaginar planetas, adivinar quién iba a llamar por teléfono?). Me quedo así: ansiosa, expectante, a punto de descubrir algo de mí que puede cambiar mi vida. El vacío que deja esa incertidumbre me hace daño en la garganta y, quizá para compensar, escribo cosas llenas de sentido.
Esas que también soy yo
Hoy no escribí una palabra, ni una letra.
Solo atiné a hacer un punto, que creó una estremecedor vacío a su alrededor.
Se fue extendiendo y haciéndose más hondo… primero la hoja… luego el escritorio… después la casa…
Perplejo, salí corriendo… pero ya no vi las estrellas.
Entonces supe que era el punto final.
Solo atiné a hacer un punto, que creó una estremecedor vacío a su alrededor.
Se fue extendiendo y haciéndose más hondo… primero la hoja… luego el escritorio… después la casa…
Perplejo, salí corriendo… pero ya no vi las estrellas.
Entonces supe que era el punto final.
Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (2015), Hola, te quiero, ya no, adiós (2017) y Microsexo (2019) en Amargord Ediciones.
Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.
Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.



