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Extremadura, Cataluña, Vallecas y el 1º de Mayo

EXTREMADURA, CATALUÑA, VALLECAS Y EL 1º DE MAYO
Javier Alonso García-Pozuelo
Ayer se clausuró la Feria del Libro de Vallecas en la que he tenido el honor de participar por partida doble: el 22 de abril en la caseta de la librería La Verde y el 29 en la de La Esquina del Zorro.
 

Ha sido una experiencia inolvidable (¡he llegado a firmar un ejemplar de «El Principito» de Antoine de Saint-Exupéry!), de la que en otro momento escribiré algo, pero si comienzo esta entrada del 1º de Mayo hablando de ella es por un motivo: este año la Feria del Libro de Vallecas le ha dedicado especial atención a Cataluña y en la novela que yo he estado firmando, aunque ambientada en el Madrid de 1861, Cataluña y los catalanes son muy importantes. Intentaré explicaros, lo más resumido que pueda, los motivos personales y, sobre todo, los históricos, por los que Cataluña tiene un peso tan importante en «La cajita de rapé» y he decidido hablar de ella en una fecha tan significativa como el 1º de Mayo.

Mi padre nació en Ibahernando, un pequeño pueblo cacereño cercano a Trujillo y en los años 60 se vino a vivir al vallecano Cerro del Tío Pío, con parte de su familia. 

 
Casas bajas de Vallecas
- José González -

Otros Alonsos, tíos y primos de mi padre, emigraron a Cataluña, concretamente a Gerona, al igual que lo hizo la familia de Javier Cercas en 1966, cuando el escritor cacereño tenía cuatro años. Precisamente allí, en la costa gerundense, en casa de mi familia emigrada a Cataluña, pasé una de las vacaciones más maravillosas de mi infancia. Disfrutamos tanto de aquel agosto que hasta el eterno viaje de vuelta en el Simca 1200 lo recordamos a menudo como uno de los momentos más felices de aquellos años 80. Después he vuelto muchas veces a Cataluña –unas por trabajo, siendo profesor de oposiciones al MIR, la mayoría por placer–, pero creo que el que uno de los personajes principales de «La cajita de rapé» sea gerundés se debe al recuerdo que guardo de aquellas vacaciones.

Pero la presencia de
Cataluña en «La cajita de rapé» no se limita a que el señor Ribalter –el almacenista de vinos en cuya casa se comete el crimen con el que arranca la novela– proceda de Sant Feliu de Guíxols. Desde el momento en que decidí ambientar la novela en el año 1861 supe que, aunque la acción transcurriera en Madrid, habría catalanes en ella. Cataluña tendría mucha importancia en ese Madrid de Isabel II y el general O’Donnell.  Os explico por qué.

En una de las últimas reseñas dedicadas a «La cajita de rapé», Loli Ambit dice de ella que es una novela histórica y policíaca con un alto contenido político. Y en una novela ambientada en el reinado de Isabel II con un alto contenido político no podía faltar Cataluña, porque es en su reinado en el que tiene lugar el nacimiento del movimiento obrero, del asociacionismo y del distanciamiento de la clase obrera de los dos partidos liberales con mayor presencia en las Cortes (el Moderado y el Progresista) y todo ello comenzó o tuvo especial eco en
Cataluña.
 

En Cataluña, con motivo de la conflictividad entre obreros del textil algodonero y los patronos, se fundó en 1840 el primer sindicato —en la época se llamaba sociedad de resistencia— de la historia de España, la Asociación de Tejedores de Barcelona. Es en Cataluña donde se crean las primeras sociedades de socorros mutuos, que propiciaron el movimiento asociativo entre obreros. De Cataluña procedía la exposición elevada al Gobierno el 11 de mayo de 1855 reclamando mejoras de las condiciones laborales. Y en Cataluña tuvo lugar la primera huelga general de España en Julio de 1855.

Precisamente en la actitud tomada por el gobierno progresista de Espartero ante las reivindicaciones obreras está en buena parte el origen del giro que el proletariado hizo hacia el Partido Democrático y el Republicano en aquellas fechas. 

 
Baldomero Espartero
- José Casado del Alisal -
(1872)

Uno de esos simpatizantes del Partido Democrático, Nicolás Vilanova, un joven estudiante que procede de Barcelona, juega un papel crucial en «La cajita de rapé» y, en él pensaba, cuando en la primera entrevista que me hicieron tras publicar la novela (casualmente fue para una emisora catalana, Ràdio Silenci) mencioné un hecho que, desde mi punto de vista tiene mucha importancia, al menos simbólica, para el movimiento obrero español. Me refiero a un texto publicado en «El Eco de la Clase Obrera» el 26 de Agosto de 1855, después de que el gobierno progresista de Espartero hubiese dejado patente que no estaba dispuesto a satisfacer las demandas de los trabajadores de la industria textil catalana.

Se trata de la «MANIFESTACIÓN FRATERNAL que la clase obrera de Madrid dirige a la de Cataluña en particular y a la de toda España en general», la cual contiene algunos fragmentos que me gustaría rescatar:

[…] no vacilamos en tenderos la mano como amigos, como individuos de una misma clase, como hermanos […] ¡Obreros catalanes y españoles todos! Ya se acabaron aquellos tiempos de barbarie en que el feudalismo sembraba el odio entre dos feudos, entre dos ciudades, entre dos pueblos. […] todos somos hermanos, vuestra causa es la nuestra. De los intereses vuestros como de los nuestros depende la suerte y el porvenir de todos. Los pueblos son todos solidarios: lo es la Humanidad entera.

Desde que Violant Muñoz  me entrevistó el 16 de marzo en su magnífico programa Calaix de llibres (Ràdio Silenci) pensé en que el 1º de Mayo de este año publicaría parte de ese manifiesto solidario de los obreros madrileños con los catalanes.

Al enterarme de que este año la
Feria del Libro de Vallecas se hermanaba con Cataluña, pensé que la “confluencia”, como diría mi buen amigo Sergio Rodríguez, era total. Este 1º de Mayo, como la tercera de las citas que encabezan «La cajita de rapé» tendría acento catalán.


***

Javier Alonso en Monterrey, México
Fotografía: Víctor Eduardo Hernández
es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, y diplomado en Cooperación Internacional por la Universidad Complutense de Madrid. Ha ejercido durante más de una década como profesor de salud pública además de trabajar como redactor, corrector y editor de textos científicos. Actualmente reside en Santo Domingo donde compagina su pasión por la literatura con su cargo como director académico para Latinoamérica en la escuela internacional AMIR. En los  últimos años ha impartido varios seminarios de Creación Literaria, Nacimiento de la Novela Policíaca, Historia del Siglo XIX y Lectura Crítica tanto en España como en diversos países de Latinoamérica. En febrero de 2017 publicó con Ediciones MAEVA, La cajita de rapé, una novela policíaca ambientada en el Madrid de Isabel II de la que se han escrito decenas de reseñas -que puedes leer en Cita en la Glorieta, el blog colaborativo de historia y literatura que Javier dirige y edita- y que ha sido nominada a la mejor novela negra de autor novel en el Festival Morella Negra como la Trufa. A raíz de la publicación de su primera novela, ha participado en festivales de novela negra, en ferias del libro y en diversos clubes de lectura. Ha formado parte del jurado de diversos certámenes literarios, entre ellos el I Premio Tristán Solarte a la mejor novela negra publicada en el año 2018 en Panamá. En febrero de 2018 se publicó una edición en bolsillo de La cajita de rapé, (EmBolsillo, 2018) y actualmente se distribuye, además de en España, en varios países de Latinoamérica (Ecuador, Colombia, México, Panamá...). El 2021 saldrá a la venta su segunda novela, también protagonizada por el madrileño inspector Benítez.


«Fundamentos del catalanismo en el XIX: las Bases de Manresa», por Eduardo Montagut

Os ofrecemos una nueva entrega de Historia del Siglo XIX escrita para CITA EN LA GLORIETA por Eduardo Montagut y Javier Alonso García-Pozuelo. Puedes acceder a todos los artículos publicados hasta la fecha pinchando AQUÍ.

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Fundamentos del catalanismo en el XIX: las Bases de Manresa. 
Eduardo Montagut
Las Bases de Manresa constituyen uno de los documentos más importantes en la Historia del catalanismo. En este trabajo estudiaremos su gestación, además de incluir un extracto del texto.

El catalanismo se encontraba articulado a mediados de la década de los años ochenta del siglo XIX en el Centre Català, pero hacia 1887 entró en una profunda crisis motivada por el enfrentamiento entre la corriente progresista de raíz federal defendida por Valentí Almirall, y la más plenamente catalanista y moderada en torno al diario La Reinaxença. En el seno de esta corriente había surgido una obra harto conservadora, Los fueros de Cataluña de Josep Coroleu y Josep Pella i Forgas. El libro defendía que solamente los padres de familia tuvieran derecho al sufragio. Más conservadora era aún su defensa de que solamente los catalanes nacidos en el Principado pudieran gozar de todos los derechos. Cataluña, por su parte, solamente tendría un carácter católico excluyente. Los autores hacían una profunda crítica al Estado liberal español, a todas sus Constituciones, a sus reyes y al que consideraban el jacobinismo de sus políticos.

Esta corriente se salió del Centre en noviembre de 1887 para fundar la Lliga de Catalunya. A esta organización se sumaron los jóvenes, algo menos conservadores, del Centro Escolar Catalanista, y que terminarían por ser los prohombres del catalanismo posterior que, aunque conservador, se alejó del tradicionalismo referido anteriormente: Francesc Cambó, Enric Prat de la Riba y Josep Puig i Cadafalch. La Lliga se convirtió en la organización catalanista más activa, como lo demostraría su actuación en los Jocs Florals de 1888. En ese momento presentó un segundo Memorial de Greuges a la Reina Regente donde se hacía una serie de demandas: Cortes catalanas propias, el catalán como lengua oficial de Cataluña, enseñanza del catalán, creación de un tribunal supremo propio, servicio militar voluntario y que la Corona jurara las constituciones fundamentales de Cataluña.
 

En 1891, la Lliga de Catalunya tomó una iniciativa importante, la creación de la Unión Catalanista, que fue apoyada por diversas entidades, publicaciones y destacadas personalidades. En marzo de 1892 se celebró su primera asamblea en la localidad de Manresa, presidida por Lluís Domenech i Montaner, siendo el secretario Enric Prat de la Riba


Allí se discutieron y aprobaron unas bases para la Constitución regional de Cataluña, las conocidas como Bases de Manresa, documento casi inaugural del catalanismo. La comisión encargada de su redacción fue presidida por el sacerdote Josep Torras i Bages.

Las Bases establecieron un proyecto autonomista y no independentista, moderado y que intentaba entroncar con las leyes o libertades perdidas en 1714.
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Las Bases de Manresa (extracto)
Poder central
Base 1ª. Sus atribuciones.

a. Las relaciones internacionales.
b. El ejército de mar y tierra, las obras de defensa y la enseñanza militar.
c. Las relaciones económicas de España con los aranceles y el ramo de Aduanas.
d. La construcción, y conservación de carreteras, ferrocarriles, canales y puertos que sean de interés general.
e. La resolución de todas las cuestiones y conflictos interregionales.
f. La formación del presupuesto anual de gastos.

Poder regional

Base 3
ª. La lengua catalana será la única que, con carácter oficial, podrá utilizarse en Cataluña y en las relaciones de esta región con el Poder Central.

Base 4
ª. Sólo los catalanes, lo sean por nacimiento o por virtud de naturalización, podrán desempeñar en Cataluña cargos públicos, incluso tratándose de gobernativos y administrativos que dependan del Poder central. También deberán ser ejercidos por catalanes los cargos militares que comporten jurisdicción. 
Base 5ª. La división territorial sobre la que se desarrolla la gradación jerárquica de los Poderes gubernativos, administrativos y judiciales, tendrá por fundamento la comarca natural y el municipio.
 Base 6ª. Cataluña será la única soberana de su gobierno interior. Por lo tanto, dictará libremente sus leyes orgánicas; cuidará de su legislación civil, penal, mercantil, administrativa y procesal; del establecimiento y percepción de impuestos; de la acuñación de moneda, y tendrá todas las demás atribuciones inherentes a la soberanía que no correspondan al Poder central, según la Base 1ª. 
Base 7ª. El Poder legislativo Regional radicará en las Cortes Catalanas, que deberán reunirse todos los años en época determinada y en lugar diferente. Las Cortes serán formadas por sufragio de todos los cabezas de familia agrupados en clases fundadas en el trabajo manual, en la capacidad o en las carreras profesionales y en la propiedad, industria y comercio, mediante la correspondiente organización gremial en lo que sea posible. 
Base 8ª. El Poder judicial se organizará restableciendo la antigua Audiencia de Cataluña. Su presidente y vicepresidentes, nombrados por las Cortes, constituirán la suprema autoridad judicial de la Región, y se establecerán los Tribunales inferiores que sean necesarios, debiendo ser fallados en un período de tiempo determinado, y en última instancia dentro de Cataluña, todos los pleitos y causas. Se organizarán jurisdicciones especiales como la industrial y la del comercio. Los funcionarios del orden judicial serán responsables. 
Base 9ª. Ejercerán el Poder ejecutivo cinco o siete altos funcionarios nombrados por las Cortes, los cuales estarán al frente de las diversas ramas de la administración regional. 
Base 13ª. La conservación del orden público y seguridad interiores de Cataluña serán confiadas al sometent, y para el servicio activo permanente se creará un cuerpo semejante al de los Mossos d'Esquadra o de la Guardia Civil. Todas esas fuerzas dependerán por entero del Poder regional. 
Base 15ª. La enseñanza pública, en sus diferentes ramas y grados, tendrá que organizarse de una manera adecuada a las necesidades y carácter de la civilización de Cataluña. La enseñanza primaria será sufragada por el municipio, y, en su defecto, por la comarca; en cada una de ellas, según sea su carácter agrícola, industrial, comercial, etc., deberán establecerse escuelas prácticas de agricultura, de artes y oficios, de comercio, etc. Deberá informar de los planes de enseñanza, el principio de división y especialización de las carreras, evitando la enseñanza enciclopédica.
 Base 16ª. La Constitución Catalana y los derechos de los catalanes estarán bajo la salvaguarda del Poder ejecutivo catalán, y cualquier ciudadano podrá interponer demanda ante los tribunales contra los funcionarios que la infringieren.

Manresa, 27 de marzo 1892. 

- El Presidente, Lluís DOMÉNECH I MONTANER. 
- Los secretarios, Enric PRAT DE LA RIBA, Josep SOLER I PALET.
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Muchas gracias por visitar La Glorieta.

Eduardo Montagut (Madrid, 1965)
es Doctor en Historia por la UAM y profesor de Secundaria en un Instituto de Alcalá de Henares en la especialidad de Geografía e Historia. Socio de las ilustradas Reales Sociedades de Amigos del País de Madrid y Bascongada, pertenece también a la ARMH, y mantiene un constante compromiso por la memoria histórica. Pertenece al Grupo de Memoria Histórica del PSOE y tiene la responsabilidad de Educación, Cultura y Memoria Histórica en la Ejecutiva de la Agrupación Socialista de Chamartín (PSOE-M). Colabora diariamente en diversos medios digitales con artículos de Historia y Política. Tiene publicados un libro sobre los árboles y la Ilustración, y diversos artículos sobre la enseñanza de la agricultura en los siglos XVIII y XIX, así como, sobre Historia social.

Catalanes en el Madrid de Isabel II

Hasta donde está Benítez llega la atronadora voz de José Antonio Ribalter. Curiosa sociedad la formada por el banquero gaditano y el viejo comerciante catalán, se dice el policía. Buena parte del vino de Valdepeñas llega hoy a Madrid en el ferrocarril de Alicante y es de esperar que, en un futuro próximo, también los vinos andaluces entren en la Corte por los caminos de hierro. Estableciéndose en las cercanías de la estación de ferrocarril, el señor Ribalter, con almacén de vinos en la calle de Toledo y proveedor de la mayor parte de los figones y tabernas de los distritos del sur de Madrid, se hace con una posición muy aventajada frente a sus competidores. Su tienda del barrio de La Latina seguirá funcionando, aunque, a partir de mañana, el almacenaje general, la distribución al por mayor y la administración del negocio se llevarán a cabo en el establecimiento de la calle de Atocha, mucho más amplio y mejor situado. El interés de Ribalter por asociarse con un capitalista que le permitiese llevar a cabo la operación es obvio, se dice Benítez, mientras contempla los exagerados aspavientos con los que el almacenista acompaña su atronadora voz. Menos clara le resulta la participación de Monasterio en el negocio de los vinos. Pero, quién es él para meterse en honduras económicas. Él, un humilde inspector de barrio cuya holgada posición debe, en gran parte, a la herencia recibida de su padre.
La cajita de rapé (Maeva, 2017)
Javier Alonso García-Pozuelo

CATALANES EN «LA CAJITA DE RAPÉ»
Javier Alonso García-Pozuelo
La presencia de Cataluña en «La cajita de rapé» no se limita a que el señor Ribalter –el almacenista de vinos en cuya casa se comete el crimen con el que arranca la novela– proceda de Sant Feliu de Guíxols y que el hecho de que él no fuese el hereu de su familia tiene una importancia capital en la novela. Desde el momento en que decidí ambientar «La cajita de rapé» en el año 1861 supe que, aunque la acción transcurriera en Madrid, habría catalanes en ella. Cataluña tendría mucha importancia en ese Madrid de Isabel II y el general O’Donnell.  Os explico por qué.

En una de las últimas reseñas dedicadas a «La cajita de rapé», Loli Ambit dice de ella que es una novela histórica y policíaca con un alto contenido político. Y en una novela ambientada en el reinado de Isabel II con un alto contenido político no podía faltar Cataluña, porque es en su reinado en el que tiene lugar el nacimiento del movimiento obrero, del asociacionismo y del distanciamiento de la clase obrera de los dos partidos liberales con mayor presencia en las Cortes (el Moderado y el Progresista) y todo ello comenzó o tuvo especial eco en
Cataluña.
 

En Cataluña, con motivo de la conflictividad entre obreros del textil algodonero y los patronos, se fundó en 1840 el primer sindicato —en la época se llamaba sociedad de resistencia— de la historia de España, la Asociación de Tejedores de Barcelona. Es en Cataluña donde se crean las primeras sociedades de socorros mutuos, que propiciaron el movimiento asociativo entre obreros. De Cataluña procedía la exposición elevada al Gobierno el 11 de mayo de 1855 reclamando mejoras de las condiciones laborales. Y en Cataluña tuvo lugar la primera huelga general de España en Julio de 1855.

Precisamente en la actitud tomada por el gobierno progresista de Espartero ante las reivindicaciones obreras está en buena parte el origen del giro que el proletariado hizo hacia el Partido Democrático y el Republicano en aquellas fechas. 

 
Baldomero Espartero
- José Casado del Alisal -
(1872)

Uno de esos simpatizantes del Partido Democrático, Nicolás Vilanova, un joven estudiante de Medicina que procede de Barcelona, juega un papel crucial en «La cajita de rapé» y, en él pensaba, cuando en la primera entrevista que me hicieron tras publicar la novela (casualmente fue para una emisora catalana, Ràdio Silenci) mencioné un hecho que, desde mi punto de vista tiene mucha importancia, al menos simbólica, para el movimiento obrero español. Me refiero a un texto publicado en «El Eco de la Clase Obrera» el 26 de Agosto de 1855, después de que el gobierno progresista de Espartero hubiese dejado patente que no estaba dispuesto a satisfacer las demandas de los trabajadores de la industria textil catalana.

Se trata de la «MANIFESTACIÓN FRATERNAL que la clase obrera de Madrid dirige a la de Cataluña en particular y a la de toda España en general», la cual contiene algunos fragmentos que me gustaría rescatar:

[…] no vacilamos en tenderos la mano como amigos, como individuos de una misma clase, como hermanos […] ¡Obreros catalanes y españoles todos! Ya se acabaron aquellos tiempos de barbarie en que el feudalismo sembraba el odio entre dos feudos, entre dos ciudades, entre dos pueblos. […] todos somos hermanos, vuestra causa es la nuestra. De los intereses vuestros como de los nuestros depende la suerte y el porvenir de todos. Los pueblos son todos solidarios: lo es la Humanidad entera.


Frente a la clase gobernante, que entonces como ahora jugaba con  mucha frecuencia la baza del “divide y vencerás”, en aquellos años comenzó a fraguarse un movimiento de asociacionismo obrero que traspasó los límites geográficos. No en vano, en la sublevación campesina de Loja, que tanta importancia tiene en la trama de «La cajita de rapé», participaron varios catalanes que viajaron por
el campo andaluz para dar a conocer las ideas del Partido Democrático, del republicanismo y del socialismo.

Muchos eran los catalanes empadronados en el Madrid de Isabel II y muchos de ellos tuvieron una participación capital en los
más destacados acontecimientos políticos, económicos y culturales del reinado isabelino. Sin embargo, contrariamente a lo que una visión reduccionista de la Historia pudiera mostrar, su ideología y los intereses que defendieron estuvieron muy lejos de ser homogéneos. Por poner un ejemplo, frente al poderoso lobby proteccionista de la industria textil catalana, podríamos mencionar a Joaquim Maria Sanromà, catedrático en la Escuela Superior de Comercio de Madrid, que fue uno de los más enardecidos defensores de las ideas librecambistas. 

Otro asunto en el que hubo grandes diferencias entre distintos sectores de la sociedad catalana fue el de la abolición de la esclavitud en la isla de Cuba, pero de este interesante tema hablaremos en otra entrada. 


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Javier Alonso en Monterrey, México
Fotografía: Víctor Eduardo Hernández
es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, y diplomado en Cooperación Internacional por la Universidad Complutense de Madrid. Ha ejercido durante más de una década como profesor de salud pública además de trabajar como redactor, corrector y editor de textos científicos. Actualmente reside en Santo Domingo donde compagina su pasión por la literatura con su cargo como director académico para Latinoamérica en la escuela internacional AMIR. En los  últimos años ha impartido varios seminarios de Creación Literaria, Nacimiento de la Novela Policíaca, Historia del Siglo XIX y Lectura Crítica tanto en España como en diversos países de Latinoamérica. En febrero de 2017 publicó con Ediciones MAEVA, La cajita de rapé, una novela policíaca ambientada en el Madrid de Isabel II de la que se han escrito decenas de reseñas -que puedes leer en Cita en la Glorieta, el blog colaborativo de historia y literatura que Javier dirige y edita- y que ha sido nominada a la mejor novela negra de autor novel en el Festival Morella Negra como la Trufa. A raíz de la publicación de su primera novela, ha participado en festivales de novela negra, en ferias del libro y en diversos clubes de lectura. Ha formado parte del jurado de diversos certámenes literarios, entre ellos el I Premio Tristán Solarte a la mejor novela negra publicada en el año 2018 en Panamá. En febrero de 2018 se publicó una edición en bolsillo de La cajita de rapé, (EmBolsillo, 2018) y actualmente se distribuye, además de en España, en varios países de Latinoamérica (Ecuador, Colombia, México, Panamá...). El 2021 saldrá a la venta su segunda novela, también protagonizada por el madrileño inspector Benítez.




LA CAJITA DE RAPÉ, OPINIÓN DE LOS LECTORES

Es rara la semana que, desde algún rincón de España o Latinoamérica, no me llega por Facebook o por Twitter el comentario de algún lector de La cajita de rapé. Quiero agradeceros a todos de corazón el que le hayáis dado una oportunidad al inspector Benítez y, sobre todo, el que os hayáis tomado la molestia de escribirme unas líneas para animarme a que siga con este personaje. No sabéis lo importante que es para mí. Gracias, de verdad, mil gracias por el apoyo.


Mujeres Lectoras La Laguna
(Torreón, México)

Javier Díez Terrón

"Es una delicia. La he disfrutado de principio a fin, página a página. El desenlace no defrauda."

Alicia del Rosario

"Me encantó La cajita de rapé. Estoy deseando reencontrarme con el inspector Benítez."

Paty Mitre

"La cajita de rapé te atrapa desde el primer momento y no te permite soltarla hasta resolver el misterio que está tratando de descifrar el inspector Benítez."

Alejandro Pozo de la Cámara

"Un libro para recomendar a los amigos."

Paty Briseño

"Hace ya algún tiempo que un libro no me atrapaba de la forma en que La cajita de rapé lo hizo. Es una novela deliciosa, llena de descripciones sumamente detalladas que van construyendo a cada personaje de una manera entrañable, la maraña que se va deshaciendo de principio a fin es intrigante, el manejo del suspenso funciona como un imán que te atrae de manera involuntaria obligándote a seguir leyendo. Cuento los días para tener en mis manos la segunda entrega."

Gini Matos

"¡Pedazo de novela! Sin aliento he estado de comienzo a fin. ¡Me ha encantado!"

Leonardo Jiménez

"Fascinante thriller policíaco de época que nos traslada al Madrid del siglo XIX. Recomendadísimo"

Dark Blovers 507
(Panamá)

Almudena Pérez Cruz

"El inspector Benítez es un personaje entrañable, con sus recovecos, sus miedos, sus inseguridades; entrañable me parece también la relación con sus subordinados, con sus hijas, sobrino y con la criada Gregoria. Me ha encantado como Javier Alonso enlaza las tres tramas: policial, político-social y personal. En fin, a mí me encanta la historia del XIX y he disfrutado muchísimo."

Yolanda Valero

"La experiencia de lectura ha sido formidable. Lenguaje, personajes, entorno histórico, la propia historia. Bravo."

Vilma Andrade

"El inspector Benítez merece seguir llegando a muchos hogares."

Samuel Enrique Fuentes

"Un trabajo exquisito, lleno de cultura, curiosidad e historia. Grandioso libro, me lo disfruté de principio a fin. Espero con ansias el próximo caso del inspector Benítez."

Gaby de Rojas

"Más que recomendado. Ya esperamos más sobre el inspector Benítez."

María Jesús Romero de Avila

"La cajita de rapé es puro encaje de bolillos, literatura artesanal, no puede estar mejor documentada… Y además amena, cercana y entretenida; seguro que volveremos a tener noticias del inspector Benítez y compañía. Se necesitan novelas como ésta, que enganchen desde el comienzo a los lectores."

Mercedes Marcos Rico

"Estoy esperando la siguiente entrega del inspector Benítez como agua en mayo"

Almudena Gutiérrez

"Yo también quiero seguir leyendo a Benítez

Martha Laura Garza Esparza

"Sin lugar a dudas, La cajita de rapé es el inicio de una serie de historias con Benítez y Ortega como protagonistas. Javier Alonso García-Pozuelo, me has dejado con ganas de más."

Isabel Trujillanos

"La cajita de rapé es maravillosa. Ojalá Javier escriba pronto la segunda novela para seguir las andanzas del inspector Benítez."

Fernando Pérez

"He disrutado mucho con el primer caso del inspector Benítez. ¿Resolverá más casos?"

Nieves Terrats Bielsa

"Me gustó muchísimo La cajita de rapé. Una novela con una historia muy intrigante.

Pablo Aguilera

"Cuidado con este libro, porque engancha."

Ignacio Rodríguez

"Maravillosa obra policiaca con tintes históricos en el Madrid del XIX, una historia que engancha y nos lleva de la mano del inspector Benítez a descubrir un entramado de corrupción, asesinatos e intriga política. Un libro muy recomendable que nos hace retroceder en el tiempo. Esperemos que la saga continúe."

Lola Romero

"Bien documentada, bien estructurada, bien escrita... He disfrutado mucho leyendo La cajita de rapé . Me han encantado las referencias manchegas y el personaje de Benítez, aunque no tenga la cabeza en forma de huevo de Poirot."

Ana María Walter

"La cajita de rapé es una gran novela negra, con una trama absolutamente bien manejada, y un nutrido repertorio de personajes y de historias diferentes, que apuntan todas a lo mismo, entrelazándose, para lograr dilucidar de la mano del inspector Benítez y su equipo el asesinato de Lorenza Calvo en casa de los Ribalter. Una gran obra."

Claudia Patricia Rincón Bastidas

"Qué buen libro. Espero que haya segunda parte."

Pilar Sigüenza

"El inspector Benítez me llegó al alma. Espero que haya nuevas entregas."

María Belén López Sevilla

"Siguiendo las recomendaciones de Juan Antonio Rodriguez Ramirez acabo de terminar de leer La cajita de rapé y no puedo más que coincidir con él. ¡Me ha encantado!"

Carmencita Moreno

"Una maravillosa novela, disfrute todos los personajes, me mantuvo en suspenso. Siento que Benítez y yo nos hicimos compinches. Ahora queda como esa nostalgia por seguir sabiendo de su vida."

Coral Presa Latorre

"Qué historia tan maravillosa, qué personajes tan bien construidos y menudo giro da al final: no me lo esperaba para nada."

Club de lectura Librería Bravo
- Fuenlabrada, España -

Ángeles Martín Salinas

"Me ha tenido intrigada desde la primera página. El inspector Benítez ha venido para quedarse."

Mariví Molinos

"Fue un placer leer La cajita de rapé."

Susana Pascual

"Muy buena. Muy buenas descripciones y muy amena. Disfruté mucho con La cajita de rapé."

Sofía Romo

"La cajita de rapé es una maravilla."

Anamaría Trillo

"Un Madrid del XIX que me encanta... y Javier Alonso García-Pozuelo lo borda..."

Alicia R. García González

"La cajita de rapé me gustó muchísimo. Un libro entretenido, divertido, bien ambientado y muy bien contado. El inspector Benítez me encanta y tengo muchas ganas de conocer más casos suyos. Lo recomiendo sin duda."

Fátima Ramírez Moya

"Me ha encantado La cajita de rapé. Muy bien escrita. Me ha gustado mucho tanto la trama como los personajes y lo que más me ha llamado la atención es el vocabulario."

Carlos Ferrero Duque

"La cajita de rapé es una clásica novela de intriga donde Javier Alonso García-Pozuelo, sabiamente, nos va enredando en la madeja. Y como toda novela enigma que se precie tiene un final inesperado que deja al lector desconcertado."

Macorina Hernández

"Fantástica novela."

Roberto Rodríguez Salas

"Gustará mucho a los amantes de Madrid"

Teresa José Creus

"Lo mío con La cajita de rapé fue amor a primera vista. Es una novela negra e histórica con la que, quien es curiosa como yo, aprenderá mucho del Madrid del Siglo XIX. Léela, no te defraudará, te lo aseguro."

Pilar Carbonell

"La cajita de rapé retrata el Madrid de Isabel II maravillosamente bien, metiéndonos de lleno en la política la época con mucho acierto."

Marilo Villanueva Fernández

"¡Absorbente! Espero con impaciencia la próxima aventura del inspector Benítez."

Ángeles Villaverde

"Una novela excelente."

Claudia Consuegra

"Qué historia, me atrapó la trama. El inspector Benítez merece una saga."

Viviana Raffo

"Excelente novela, me ha gustado mucho. Fue un gran hallazgo que me hizo pasar un rato estupendo."

Chelo Ruiz Ortiz

"La cajita de rapé me ha encantado y el inspector Benítez me ha enamorado; estoy fascinada con él. La novela me atrapó desde el primer capítulo y no pude parar de leer."

Pilar Blanco Casado

"Una novela maravillosa."

Fernan G Rei

"¡Qué gran novela La cajita de rapé! Digna heredera de la inspiración de Galdós y de Agatha Christie en una combinación no por menos probable menos excitante. Me pareció maravillosa y la he devorado en tres días."

Miguel Aldai Trujillo

"Una interesante aventura en el Madrid de mediados del siglo XIX."

Andrea Bulacia

"Recomiendo la lectura de La cajita de rapé. Es una señora novela."
 
Gabriel Amill Millán

"Me ha gustado mucho la trama de La cajita de rapé porque mantiene muy bien hilvanado el interés del lector a través de toda la novela. El telón de fondo es la historia de Madrid, en un período de grandes transformaciones sociales y políticas. La recomiendo sin reservas, la van a disfrutar."

Juana Jaime Sevilla 

"Una novela magnífica, muy ágil y tremendamente visual. He disfrutado mucho leyéndola."

Liova Villalba Rodriguez

"Me gustó muchísimo, su descripción de Madrid y la situación política. Esperando una próxima novela."

Ángela Gascó

"Voy por la página 200 y me tiene enganchada. Dos géneros que me encantan... Os recomiendo a todos su lectura"

Mayte JP

"La cajita de rapé me ha sorprendido muy gratamente. No solamente por lo que tiene de intriga, también por sus escenarios. Novela castiza donde las haya. Muy simpáticos sus personajes, pero me ha gustado sobre todo cómo refleja el Madrid de aquellos años (siglo XIX). El Madrid que siempre ha sido de TODOS, me gusta cómo ya por aquellos años Madrid era la ciudad de extremeños, de andaluces, etc. Lo dicho, me ha sorprendido muy gratamente. Gracias, Beatriz Vega, por habérmela recomendado."

Gema Solano

"Javier Alonso García-Pozuelo ha sabido plasmar con gran acierto esta trama policial capitaneada por el inspector Benítez durante el reinado de Isabel II. Un robo, un asesinato, la apertura de las Cortes, el barrio de la Latina, rosquillas de anís y hasta el vino rancio de Peralta... Si a mí, que soy navarra, me ha gustado mucho el libro, los madrileños tienen que estar encantados recorriendo su ciudad en el siglo XIX; las clases sociales, sus costumbres, el ambiente, las tabernas... La descripción de los personajes es tal que parece que los estés viendo..."

Sonia Jaramillo

"Muy buena combinación de historia, costumbrismo y suspense."

Carlos Francisco Echeverría

"Javier Alonso García-Pozuelo ha escrito una novela de primer orden en su género.  La trama, la ambientación, los personajes, la riqueza del lenguaje, todo encaja a la perfección en una experiencia de lectura entretenida y enriquecedora. Lo dice un lector exigente, que no ha tenido reparo en abandonar en la página 20 alguna novela de autor famoso.  La cajita de rapé me capturó desde el inicio y la leí en unos pocos días.

Ana Hernández Martínez

"Me ha encantado el inspector Benítez y la novela, aunque se van dando pistas, mantiene la intriga hasta el final. Con ganas de leer más casos protagonizados por Benítez."

Graciela Anastasi

"¡Una historia muy bien contada y ambientada!"


Xudit Caramés Fernández

"He disfrutado mucho de la historia que el autor ha creado; de la trama, de la forma, de su manera de escribir. Este Benítez merece más páginas, creo que le quedan muchas cosas por contar."

Beatriz Mesa Reche

"El inspector Benítez me encantó y la historia también y los demás personajes."

Arely Bueso

"He concluido con tristeza la lectura de La cajita de rapé. Con tristeza porque es uno de esos libros que no quieres terminar. Me siento dichosa y afortunada de haber estado ya en Madrid a través de su lectura. Felicitaciones a Javier Alonso García-Pozuelo porque sin esa forma de narrar, sería imposible transportarte a esa época; inclusive aquellos que nunca han estado en Madrid, seguro que después de leer este hermoso libro, querrán ir, lo aseguro.  Aprendí mucho y esto no hay forma de pagarlo.  Ya espero una precuela o secuela de este libro, con Benítez, personaje tan simpático, como protagonista. ¡Le leería sin dudar!."

Eloísa Moreno

"Un libro muy recomendado, muy bien escrito y ambientado. Enhorabuena al autor."

Genoveva Fernandez

"Ha conseguido que me traslade al Madrid de calles embarradas, de señores con chistera y corrillos políticos. Con un investigador con pundonor y que no se vende al poder, cosa que es difícil en TODOS los tiempos. El autor tendrá en mi una seguidora de Benítez."

Pilar Collado Barreira

"La cajita de rapé está muy bien escrita, es fácil de leer, entretiene y ofrece una buena visión de la época. La aconsejo. Espero la siguiente."

Luis Menéndez

"Me ha encantado. Esperarando nuevas aventuras del inspector Benítez."

Carlos Guzmán Sancibrián

"La cajita de rapé es una novela histórica y policíaca absorbente, ambientada en el Madrid del siglo XIX, muy distinto pero a la vez muy parecido al que hoy conocemos. Está muy bien documentada, y tanto la trama policiaca como el marco histórico son sublimes. Además se agradece mucho que el tema político tratado se exponga de manera tan sutil y amena.

La cajita de rapé es uno de esos libros que hacen que duermas poco y
te pases estaciones de metro; es de esas novelas en las que por un lado te mueres de ganas de saber el final pero por otro no quieres llegar a la última página; espero poder leer pronto una segunda novela con Benítez como protagonista, su fiel escudero Fonseca al lado, un grandísimo policía de maneras algo rudas pero al que añoras en cuanto termina la novela, y ver a Damián, ese chaval inteligente, con tan buena memoria y al que no le ha ido demasiado bien en la vida, aprendiendo de su nuevo maestro.

Creo que Javier Alonso García-Pozuelo tiene un gran futuro como novelista y al inspector Benítez, al que he cogido un grandísimo cariño, le atisbo un prometedor futuro como inspector especial de Madrid
."


María José Andrés 

"La cajita de rapé me ha gustado mucho y además aprendes cómo se hacían las cosas en es otra época; merece la pena leerla."

Gema López Varón 

"La cajita de rapé es una gran novela que nos transporta al Madrid de mediados del XIX. Yo he estado allí, oliendo la sala del crimen, viendo claramente a todos los rostros con sus dejes, formas y maneras de hablar... escondida, con miedo, en las salas de juego y cafés, notando la humedad del día o el calor sofocante, viendo las vestimentas de los personajes cual cuadros de Vermeer... Gracias al autor por escribir esta historia. Y ahora esperando más..."

Olga Pueyo Zatorre 

"Un buen contador de historias, esperamos noticias del inspector Benítez."

Almudena Natalías 

"Una novela envolvente, rápida, con personajes muy bien perfilados."

Victoria Muñoz Macho

"Excelente La cajita de rapé, interesante y amena de principio a fin. Increíble la descripción tan detallada que hace el autor tanto de las pesquisas para la resolución del caso, como de los lugares, personajes, ambientes y situación política de la época, consiguiendo un mágico equilibrio entre todos los ingredientes de su ópera prima."

José Carlos García

"Hacía mucho que no veía un debut literario con la calidad de La cajita de rapé."

Juan María Hernández Hernández

"Un buen libro. Disfruté mucho con su lectura"

Fernando García Pañeda

"¡Menuda pieza de orfebrería es esa Cajita de rapé!"

Juan Antonio Rodríguez Ramírez

"Una novela tan apasionante como deliciosa y madura, que me plantea dos dudas: ¿cómo es posible que se trate de la novela de debú de Javier Alonso García-Pozuelo? Y, sobre todo, ¿para cuándo una nueva novela protagonizada por el inspector Benítez?"

Charo Llaneza

"¡Me ha gustado mucho!"

Fátima Díez

"Un libro que merece ser recomendado; una historia redonda y un buen hacer indiscutible."

Raquel Murilllo

"Poco más se puede decir de La cajita de rapé que no se haya dicho ya. Me ha gustado muchísimo pasear por el viejo Madrid de la mano del inspector Benítez."