Ninguno de los siguientes textos, pese a que algunos de ellos lo parezcan, son microrrelatos. Al menos, no fueron concebidos como tales por sus autores. Los fragmentos de esta entrada de nuestra sección «No son microrrelatos» han sido escogidos por el escritor madrileño afincado en Bogotá Javier Alonso García-Pozuelo, director de Cita en la Glorieta y de la Semana negra en la Glorieta, co-administrador de TOPmicrorrelatos y autor de La cajita de rapé, una novela policíaca ambientada en el Madrid de Isabel II, de la que puedes leer una reseña escrita por el escritor colombiano Mauricio Palomo pinchando AQUÍ.
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| @JavierAlonsoGP en Onda Madrid (pincha en la imagen para oír la entrevista) |
PARAR TODOS LOS TRENES
Piedad Bonnett
Piedad Bonnett
Desde la ventanilla del tren yo me despido
y tú eres el que viaja. Y cuando llegas tú hasta mi estación
llueve y no hay nadie.
Habría que parar, amor, todos los trenes
y volver a citarse.
Recuerda: en mi cuerpo batallan
la luz que le impusieron tus oficios de brujo
y la sombra que sueña la muerte entre mi sangre.
Más tarde, te lo digo, será tarde.
y tú eres el que viaja. Y cuando llegas tú hasta mi estación
llueve y no hay nadie.
Habría que parar, amor, todos los trenes
y volver a citarse.
Recuerda: en mi cuerpo batallan
la luz que le impusieron tus oficios de brujo
y la sombra que sueña la muerte entre mi sangre.
Más tarde, te lo digo, será tarde.
Más tarde será tarde
CÁPSULAS
José Asunción Silva
José Asunción Silva
El pobre Juan de Dios, tras de los éxtasis
del amor de Aniceta, fue infeliz.
Pasó tres meses de amarguras graves,
y, tras lento sufrir,
se curó con copaiba y con las cápsulas
de Sándalo Midy.
Enamorado luego de la histérica Luisa,
rubia sentimental,
se enflaqueció, se fue poniendo tísico
y al año y medio o más
se curó con bromuro y con las cápsulas
de éter de Clertán.
Luego, desencantado de la vida,
filósofo sutil,
a Leopardi leyó, y a Schopenhauer
y en un rato de spleen,
se curó para siempre con las cápsulas
de plomo de un fusil.
del amor de Aniceta, fue infeliz.
Pasó tres meses de amarguras graves,
y, tras lento sufrir,
se curó con copaiba y con las cápsulas
de Sándalo Midy.
Enamorado luego de la histérica Luisa,
rubia sentimental,
se enflaqueció, se fue poniendo tísico
y al año y medio o más
se curó con bromuro y con las cápsulas
de éter de Clertán.
Luego, desencantado de la vida,
filósofo sutil,
a Leopardi leyó, y a Schopenhauer
y en un rato de spleen,
se curó para siempre con las cápsulas
de plomo de un fusil.
Obra completa
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| José Asunción Silva (Bogotá, 1865 - Ib., 1896) |
Acabaron
aceptando una oportunidad de trabajo en Santo Domingo y luego otra en
México y luego una muy breve en Santiago de Chile, de manera que Aura
salió de Bogotá siendo todavía muy pequeña y su adolescencia fue una
suerte de circo itinerante y, a la vez, de sinfonía permanentemente
inconclusa. La familia de Aura volvió a Bogotá a comienzos de 1994,
semanas después de que mataran a Pablo Escobar; ya la década difícil
había terminado, y Aura viviría para siempre en la ignorancia de lo que
vimos y escuchamos quienes estuvimos aquí. Más tarde, cuando la
jovencita desarraigada se presentó en la universidad para dar la
entrevista de admisión, el decano de la facultad le hizo la misma
pregunta que hacía a todos los aspirantes: ¿por qué Derecho? La
respuesta de Aura dio bandazos aquí y allá, pero acabó con una razón
menos relacionada con el futuro que con el inmediato pasado: «Para poder
quedarme quieta en un mismo sitio». Los abogados sólo pueden ejercer
allí donde han estudiado, dijo Aura, y esa estabilidad le parecía
impostergable.
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| Bogotá vista desde el Cerro de Monserrate |
Esta mañana los he observado desde mi balcón, a usted y a su esposa, mientras pensaba en todo esto. He estudiado sus movimientos, cómo le abría la puerta del taxi: galante, como siempre, pero al mismo tiempo, también como siempre, con una pose demasiado estudiada, demasiado rígida y tiesa. A veces parece que su propio cuerpo esté disgustado con usted. Cualquiera puede aprender unos pasos de baile, pero no todo el mundo puede bailar de verdad. Esta mañana, la diferencia de edad entre su mujer y usted sólo podía expresarse en años luz. Cuando están los dos juntos, usted a veces me hace pensar en una reproducción oscura y agrietada de un cuadro del siglo XVII al lado de una postal soleada.
SÓLO ESO
Michael Ondaatje
Michael Ondaatje
“Morimos... morimos... morimos ricos en amantes y tribus y sabores que degustamos. En cuerpos en los que nos sumergimos como si nadaran en un río. Miedos en los que nos escondimos como en esta triste gruta. Quiero todas esas marcas en mi cuerpo. Nosotros somos los países auténticos. No las fronteras trazadas en los mapas con los nombres de hombres poderosos. Sé que vendrás y me llevarás al Palacio del Viento. Sólo eso he deseado. Recorrer un lugar como ése contigo, con nuestros amigos... Una tierra sin mapas”.
El paciente inglés
***
Javier Alonso García-Pozuelo (Madrid, 1972)
es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid, y diplomado en Cooperación Internacional por la Universidad Complutense de Madrid.
Ha ejercido durante más de una década como profesor de salud pública
además de trabajar como redactor, corrector y editor de textos
científicos. Actualmente reside en Bogotá donde compagina su pasión por la literatura con su cargo como director académico para Latinoamérica en la
escuela internacional AMIR. En
el último año ha impartido varios seminarios de Creación Literaria, Nacimiento de la Novela Policíaca, Historia del Siglo XIX,
Competencias Ciudadanas y Lectura Crítica tanto en
España como en Colombia. En febrero de 2017 publicó con Ediciones MAEVA, La cajita de rapé, una novela policíaca ambientada en el Madrid de Isabel II de la que se han escrito decenas de reseñas -que puedes leer en Cita en la Glorieta, el blog colaborativo de historia y literatura que Javier dirige y edita- y que ha sido nominada a la mejor novela negra de autor novel en el Festival Morella Negra como la Trufa. A raíz de la publicación de su primera novela, ha participado en festivales de novela negra, en ferias del libro y en diversos clubes de lectura. En febrero de 2018 se ha publicado una edición en bolsillo de La cajita de rapé, (EmBolsillo, 2018) y recientemnte se ha comenzado a distribuir en varios países de Latinoamérica (Ecuador, Colombia, Ecuador, México, Panamá...).



