La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica, escritora y administradora de la página de facebook TOPmicrorrelatos.
CRISIS EN EL SECTOR AUDIOVISUAL
Pedro Herrero
Pedro Herrero
La película estaba llamada a triunfar en los grandes festivales cinematográficos de la temporada y a conseguir el favor del púlico en general, gracias al impacto de una historia llena de acción trepidante y profundos valores humanos. Narraba la vida de un joven humilde, nacido en los barrios más pobres de la ciudad, que, a base de sortear enormes dificultades y poner en peligro su vida constantemente, logra desenmascarar a un grupo de malvados sin escrúpulos, que urdían una compleja trama criminal en la que también se hallaban implicados personajes honorables, libres de toda sospecha. Nuestro héroe no solo los vence a todos, sino que además consigue quedarse con la chica de sus sueños y obtener el reconocimiento de sus conciudadanos.
Sin embargo, cuando el director de la cinta ya estaba contratado, se habían previsto las localizaciones exteriores y los actores habían dado su consentimiento, el productor no pudo reunir los avales bancarios necesarios para financiar un proyecto de tanta envergadura. En consecuencia, lejos de alcanzar sus nobles objetivos (y menos aún al amor de su vida), aquel pobre desgraciado no sobrevivió a la primera pelea callejera.
Sin embargo, cuando el director de la cinta ya estaba contratado, se habían previsto las localizaciones exteriores y los actores habían dado su consentimiento, el productor no pudo reunir los avales bancarios necesarios para financiar un proyecto de tanta envergadura. En consecuencia, lejos de alcanzar sus nobles objetivos (y menos aún al amor de su vida), aquel pobre desgraciado no sobrevivió a la primera pelea callejera.
Los días hábiles
PUBLICIDAD ENGAÑOSA
Javier Puchades Sanmartín
Javier Puchades Sanmartín
Necesitaba
a alguien para reparar aquel desaguisado. Profesionales que preguntasen
lo imprescindible e hiciesen el trabajo rápido. Busqué en la guía y
allí los encontré, DEP-LIMPIEZAS ESPECIALES ESCENARIOS TRAUMÁTICOS.
Hablé con ellos, les contraté, les pagué y si te he visto no me acuerdo.
Al cabo de unos meses recibí una llamada de comisaría, debía acudir en
compañía de mi abogado. Iba a realizarse un careo con la encargada de la
empresa de limpieza. Allí estábamos, frente a frente, cuando el
detective me preguntó:
—Sra. Gutiérrez, ¿es cierto que usted encargó a DEP-LIMPIEZAS ESPECIALES matar a su marido?
Yo controlando los nervios contesté:
—Solo hice caso de su publicidad, que decía: no trate de hacerlo usted mismo, déjelo en nuestras manos profesionales, eliminamos todo. Pero sobre todo me llamó la atención su último punto: para otro tipo de limpiezas, no dude en contratarnos. Y eso hice.
—Sra. Gutiérrez, ¿es cierto que usted encargó a DEP-LIMPIEZAS ESPECIALES matar a su marido?
Yo controlando los nervios contesté:
—Solo hice caso de su publicidad, que decía: no trate de hacerlo usted mismo, déjelo en nuestras manos profesionales, eliminamos todo. Pero sobre todo me llamó la atención su último punto: para otro tipo de limpiezas, no dude en contratarnos. Y eso hice.
IX Concurso de Microrrelatos sobre Abogados
Ahorraron todo lo necesario. Acomodaron horarios, francos y vacaciones. Aumentaron ahorros con un crédito. Seccionaron el futuro en cuotas. Armaron y desarmaron valijas por lo del sobrepeso. Viajaron. Se desilusionaron.
La realidad no se parece en nada a la literatura.
La realidad no se parece en nada a la literatura.
Bonsai en compota
Más arriba, a la izquierda, tengo algo muy dulce para ti. (Ella se obstinó en el hígado y no supo el corazón de Prometeo).
Dispuesta
a quedarse dejó sobre la vereda el colchón mugroso que acarreaba. Las
piernas, deformes, parecían dolerle, se acostó con dificultad. Ni
siquiera tenía unos diarios para cubrirse, daba la impresión de ser muy
vieja. Anochecía. Las calles estaban desiertas, quizá a causa del frío.
Desde mi departamiento vi que un grupo de chicos se acercaba caminando por San Jerónimo, al doblar en Independencia casi tropiezan con ella. Entre risotadas prendieron fuego al colchón. El foco de la esquina, las llamas y la escasa claridad que el cielo aún conservaba brindaron luz suficiente.
Al principio estaba entusiasmado, miraba la filmación a cada rato y se la pasé a varios amigos, hasta que me aburrió.
Acabé por eliminarla.
Desde mi departamiento vi que un grupo de chicos se acercaba caminando por San Jerónimo, al doblar en Independencia casi tropiezan con ella. Entre risotadas prendieron fuego al colchón. El foco de la esquina, las llamas y la escasa claridad que el cielo aún conservaba brindaron luz suficiente.
Al principio estaba entusiasmado, miraba la filmación a cada rato y se la pasé a varios amigos, hasta que me aburrió.
Acabé por eliminarla.
Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (2015) y Hola, te quiero, ya no, adiós (2017) en Amargord Ediciones.
Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.
Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.
Puedes leer una selección de microrrelatos de su primer libro de microrrelatos, «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando AQUÍ.


