Os invitamos a participar en la mesa redonda «De novela de género a novela negra, ¿qué ha cambiado? Evolución de la novela negra», que el próximo jueves 26 de noviembre moderará Rita Piedrafita en nuestra VII Semana Negra. Conversarán con Rita las escritoras Mar Aísa, Inés Plana y Susana Martín Gijón.
DATOS DE CONEXIÓN
Día: 26 nov 2020 - 19:30 (Hora de Madrid)
Haga clic AQUÍ para unirse al seminario web ZOOM:
ID de seminario web: 862 6046 8832
Código de acceso: 808658
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P. D. James, por Rita Piedrafita
Luego, gajes del lector, olvidé esa fascinación juvenil y busqué una novela negra dolorosa. De las de estómago en puño y angustia en pecho. Si la novela no me hundía pensaba yo que no era para mí. Ahora, tantos años después, he vuelto a ELLA a través de James. A ella, a Agatha, a la novela de mediados del XX, a la descripción e investigación de un crimen.
La sala de crimen parte de una trama sencilla: en el museo Dupayne encontramos arte, libros y archivos del período comprendido entre 1919 y 1939. Pero el visitante también puede encontrar una curiosa habitación, la sala del crimen, que contiene reproducciones de objetos de los crímenes más sonados de la época.
Y es en este museo donde aparece, totalmente calcinado recordando al lector que la sala del crimen guarda un caso parecido, un cadáver. A partir de aquí, la autora envuelve al lector en una trama lineal llena de suspense y pequeños giros inesperados sin olvidarse de su punto fuerte, una definida descripción de escenario, escena y personajes.
Pocos actores aparecen en la obra de James, pero el lector tiene la sensación de convivir con ellos, de pisar el suelo que pisan, de observar cada rincón de la habitación que ocupan. Si hubiese polvo en un estante lo limpiarías.
No solo de manera física, P.D. James perfila a quienes pueblan sus páginas con tal exquisitez que el lector explora junto a ellos las partes invisibles del comportamiento humano. Un doctor obsesivo que sufre más allá de lo razonable por sus pacientes, una adolescente extravagante que arrastra traumas de su infancia… Cada uno de ellos aporta algo, como si la obra estuviese llena de actores secundarios que se turnan el protagonismo de la misma según la escena. Está repleto este libro de figuras cercanas, profundas, afines a uno mismo.
Y ese mismo camino descriptivo sigue la escritora para los escenarios: pocos y muy detallados. Ahí el bidón de gasolina o el cuerpo calcinado, ahí la sala o el antiguo colegio. Poco más necesita para centrar la acción. Cada rincón necesario, cada objeto, cada diálogo, cada acción están narrados con precisión de investigadora minuciosa. Así consigue situar al lector en medio de la escena de crimen, haciéndole juez y parte de la investigación en curso.
Una obra actual con reminiscencias de adolescencias lectoras. Lineal, ordenada, meticulosa y cuidada. Prosa esmerada y limpia. Limpísima, diría, que sin olvidar la sutileza narrativa ataca a la clase política, a la sociedad y sobre todo, a esos humanos que la conformamos.
Qué gustazo volver a la novela de investigación que me ayudó a ser la lectora que hoy soy. Qué gustazo volver al ver que el crimen se escribe con una firme pluma femenina. De Agatha Christie a P.D. James hay un enjambre de autoras de novela negra que crean para que nosotros, lectores, disfrutemos de sus páginas.
Se ha escrito un crimen, y lo ha escrito una mujer.
Puedes acceder al programa de la próxima SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, festival virtual del género negro celebrado del 21 al 27 de noviembre, pinchando AQUÍ.
Prescriptora
para los oficiales, bloguera para la mayoría, influencer para los
exagerados y simplemente lectora para los sensatos.
Amando las letras elegí las ciencias, y a partir de aquí, tú, amante de los libros, rellenas.
Da igual alta o baja, guapa o fea, de ciencias o letras… Lo único importante es que leo, leo y leo.
Y me encanta que leas junto a mí.
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