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Reseña de «Progenie», de Susana Martín Gijón

Como adelanto de la mesa redonda «De novela de género a novela negra, ¿qué ha cambiado? Evolución de la novela negra», que el próximo jueves 26 de noviembre moderará Rita Piedrafita en nuestra VII Semana Negra, os ofrecemos la reseña de «Progenie», de Susana Martín Gijón, escrita por Rita y publicada originalmente en su revista (Palabras en Cadena). Susana Martín Gijón será una de las tres escritoras que acompararán a Rita Piedrafita en nuestra mesa redonda.
 
¡Nos vemos en la VII Semana Negra!
 
Un fuerte abrazo,
 
Javier Alonso

Reseña de «Progenie», de Susana Martín Gijón
por Rita Piedrafita
“Nunca lees a mujeres”, me espetaron… Y era verdad. Mis autores favoritos eran hombres. El 95 % de mis lecturas llevaban firma masculina. “Nunca lees a mujeres”, me acusaron. Y tuve que callar. Por poco tiempo.

A grandes males, grandes remedios. Empecé a incorporar mujeres a mi vida lectora poco a poco, sin prisa, pero sin pausa.

Y, señores, qué bien hice. A día de hoy, al elegir una novela negra, suelo decantarme por las chicas y, ¡Jesús!, siempre acierto. Resulta casi increíble esta nueva oleada de españolas haciendo novela de género. ¿Sería qué hasta ahora estaban vetadas? Lo dejo caer. Solamente lo dejo caer..

Así llego a Progenie, la nueva novela de Susana Martín Gijón publicada por Alfaguara. Porque ahora leo a mujeres. Por eso, porque el “patito” me salía hasta en la sopa y porque, dicho sea de paso, coincidí con Susana en el festival de novela negra del Pirineo, Villanoir, que cada marzo se celebra en Villanúa.
Progenie es una novela femenina apta para todos los públicos y no hablo de edad sino de género. Es delicada, suave, bien narrada y al mismo tiempo crítica y con gancho.

Su protagonista es una mujer, Camino Vargas, que ocupa por accidente, cómo no, el lugar de un hombre y se autoexige todo en esta investigación.

Simboliza Camino el día a día de muchas de nosotras. Ese tener que demostrar que somos perfectas sin serlo, sobre todo a nivel laboral. La inspectora Vargas me representa. Le acompaña curiosamente Pascual Molina, el hombre que siempre está a dieta, el que se preocupa por su físico. Igualdad.

Los crímenes, cómo no, relacionados con la maternidad. Protagonistas y antagonistas presentados en esta obra en forma de decisión. Bien, Susana, bien.

Si deseas ser madre pese a tenerlo difícil, mueres. Encargada de resolver el crimen una inspectora que huye de convencionalismos, que vive la vida, que solo lo da todo a nivel laboral, y que huye, por supuesto, de la maternidad.

Y esa mujer cuya prioridad es ser madre es la persona que se encuentra el lector atropellada, asesinada sin motivo aparente con un chupete en la boca, dando la salida a una serie de crímenes con sello infantil. Baberos y patitos de goma decorando una muerte con bebé en barriga incluido.

Martín Gijón
narra con dulzura la dureza. No penséis que es empalagosa, es placentera. Sin reacciones exageradas ni falsos aspavientos. Y a medida que avanza la trama, ahí va cayendo su crítica, su defensa particular de un mundo en femenino donde la libertad de elección es imprescindible.

Camino Vargas y su equipo: Molina, Alcalá, Quintana y Amador, hombres y mujeres válidos que hacen piña dentro y fuera del trabajo nos llevan por una historia que no quieres dejar de leer porque no solo te interesa quien mató a quien sino qué va a ser de las vidas de quienes sobreviven.

Amor y desamor, crímenes y castigos, penas y glorias. Todo cabe en este «micromundo» creado por Susana.

He adorado este patito de goma. He amado a la televisiva inspectora Vargas con toda mi alma.

Ay, querida Susana, ojalá nos des la oportunidad de volver a encontrarnos con ella en una nueva aventura.

Mientras esto pasa, o no, os dejo aquí mi recomendación para disfrutar de estos días de quedarse en casa, ¡qué falta nos hace!


Puedes acceder al programa de la próxima SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, festival virtual del género negro celebrado del 21 al 27 de noviembre, pinchando AQUÍ.


Prescriptora para los oficiales, bloguera para la mayoría, influencer para los exagerados y simplemente lectora para los sensatos.

Amando las letras elegí las ciencias, y a partir de aquí, tú, amante de los libros, rellenas.

Da igual alta o baja, guapa o fea, de ciencias o letras… Lo único importante es que leo, leo y leo.

Y me encanta que leas junto a mí
.



«Línea 37», relato de Susana Martín Gijón

LÍNEA 37
Susana Martín Gijón
Nunca debí haberme entretenido en rematar aquella camisa. Nunca debí quedarme hablando con Jennifer. Nunca debí haber perdido la línea treinta y siete del último turno que salía de la maquila. Cuando subí al bus algo más de una hora después, la noche era ya de una oscuridad densa. Al igual que la de los ojos de aquel conductor que repararon en mí más tiempo del necesario, observándome de arriba abajo con un desinterés fingido, como si tuviera ante sí un trozo de carne fría. No pude evitar que un estremecimiento me recorriera la espina dorsal.

Pero no supe verlo, como sí lo sospechó la última pasajera, una anciana que titubeó antes de pedirme que la acompañara hasta su domicilio. «No llegaré con esta artrosis», se disculpó. Pero no podía retrasar más el regreso a casa. Mi hermano me esperaba para que le preparara el tupper que tenía que llevarse a la obra. Trató de convencerme, casi me suplicó. Al comprobar que no cedería, me dedicó una extraña mirada entre la lástima y la incomprensión, descendió trabajosamente los escalones del autobús y se desvaneció en la inmensa penumbra que parecía haber clausurado el mundo.

Cuando los baches del camino me hicieron botar, comencé a imaginarlo. Cuando el vehículo se paró inesperadamente, lo presentí. Cuando se levantó con movimientos deliberadamente lentos, lo supe con certeza. Estábamos en mitad de la nada, él y yo. No parecía tener prisa; no tenía cómo escapar, ni nadie a quien gritar pidiendo ayuda. Se acercó con una sonrisa aviesa curvando sus labios y deleitándose al registrar el terror que iba acrecentándose en mí. Yo me encogía en mi asiento como un bebé que quiere regresar al vientre materno donde ningún peligro le aceche. Al llegar a poco más de un metro de distancia se detuvo durante unos instantes para, a continuación, lanzarse en una embestida como una fiera que va a capturar a su presa.

Me agarró por las muñecas y le devolví la mirada: lo que vi me inundó de tanto desprecio que al fin reaccioné. Forcejeamos. Él pesaría unos noventa kilos y yo no más de cincuenta. Me bloqueó con su antebrazo izquierdo, sosteniéndolo contra mi tráquea e impidiéndome respirar. Pataleé frenética a la vez que trataba con escasas esperanzas de liberar mis brazos de aquella mole que me empotraba contra el frío suelo.

Dicen que la policía de Ciudad Juárez nunca llega a tiempo. Por una vez lo hizo. Aquella señora les había proporcionado los datos del autobús e insistido para que lo siguieran. No me dio tiempo a escapar. Encontraron entre mis ropas la afilada tijera de costura, aún cubierta de sangre, que le había clavado en el cuello con todas mis fuerzas. No estaba dispuesta a desaparecer como mi madre
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Este relato ha sido escrito por Susana Martín Gijón para la II SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Mayo de 2017. Agradecemos a quien quiera reproducirla, total o parcialmente, que cite su fuente original.


es autora de la serie policiaca Más que cuerpos, también conocida como saga del trébol y compuesta hasta la fecha por las novelas Más que cuerpos (2013), Desde la eternidad (2014), Vino y pólvora (2016) y las novelas cortas Pensión Salamanca (2016) y Destino Gijón (2016), protagonizadas por la policía Annika Kaunda. En 2015 publicó Náufragos, novela finalista en prestigiosos certámenes como el Premio Literario Felipe Trigo o La Trama de Ediciones B.

Combina su afición al noir con el relato, género en el que ha cosechado diversos galardones como el del Círculo de Bellas Artes de Tenerife, el del concurso de Relatos para la Igualdad del Ayuntamiento de Burgos, un premio de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, o el de relato policiaco del Festival Granada Noir.
 

Ha participado como jurado en numerosos certámenes, entre ellos los concursos de microrrelatos "Alza tu voz contra la trata de mujeres y niñas" y "Tú también tienes algo que decir contra la violencia de género", o el certamen literario para personas mayores "Experiencia y Vida".

Licenciada en Derecho con posgrados en Derecho Internacional Público y Cooperación para el Desarrollo, ejerció la labor de Directora del Instituto de la Juventud de Extremadura y ha sido Presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia. Colabora en plataformas nacionales e internacionales como la Asociación por la Cultura Clásicas y Modernas y la Red de Mujeres Jóvenes Africanas y Españolas, y forma parte de la directiva de la Asociación de Escritores Extremeños.

Como autora y conferencista ha participado en festivales y congresos literarios tales como el Congreso Internacional de Literatura Medellín Negro en Colombia, el Congreso de Novela y Cine Negro de Salamanca, la veterana Semana Negra de Gijón, el festival de novela policiaca Getafe Negro o el Festival Atlántico del Género Negro Tenerife Noir
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«Mujeres en la novela negra», por Rita Piedrafita

Como adelanto de la mesa redonda «Mujeres en la novela negra», que el próximo jueves 26 de noviembre moderará Rita Piedrafita en nuestra Semana Negra, os ofrecemos una reseña escrita por Rita y publicada originalmente en su revista (Palabras en Cadena). Susana Martín Gijón será una de la tres escritoras que acompararán a Rita Piedrafita en nuestra mesa redonda. Si quieres consultar el programa de la VII SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, pincha AQUÍ.
 
¡Nos vemos en la VII Semana Negra!
 
Un fuerte abrazo,
 

Reseña de «Progenie», de Susana Martín Gijón
por Rita Piedrafita
“Nunca lees a mujeres”, me espetaron… Y era verdad. Mis autores favoritos eran hombres. El 95 % de mis lecturas llevaban firma masculina. “Nunca lees a mujeres”, me acusaron. Y tuve que callar. Por poco tiempo.

A grandes males, grandes remedios. Empecé a incorporar mujeres a mi vida lectora poco a poco, sin prisa, pero sin pausa.

Y, señores, qué bien hice. A día de hoy, al elegir una novela negra, suelo decantarme por las chicas y, ¡Jesús!, siempre acierto. Resulta casi increíble esta nueva oleada de españolas haciendo novela género. ¿Sería qué hasta ahora estaban vetadas? Lo dejo caer. Solamente lo dejo caer..

Así llego a Progenie, la nueva novela de Susana Martín Gijón publicada por Alfaguara. Porque ahora leo a mujeres. Por eso, porque el “patito” me salía hasta en la sopa y porque, dicho sea de paso, coincidí con Susana en el festival de novela negra del Pirineo, Villanoir, que cada marzo se celebra en Villanúa.
Progenie es una novela femenina apta para todos los públicos y no hablo de edad sino de género. Es delicada, suave, bien narrada y al mismo tiempo crítica y con gancho.

Su protagonista es una mujer, Camino Vargas, que ocupa por accidente, cómo no, el lugar de un hombre y se autoexige todo en esta investigación.

Simboliza Camino el día a día de muchas de nosotras. Ese tener que demostrar que somos perfectas sin serlo, sobre todo a nivel laboral. La inspectora Vargas me representa. Le acompaña curiosamente Pascual Molina, el hombre que siempre está a dieta, el que se preocupa por su físico. Igualdad.
Los crímenes, cómo no, relacionados con la maternidad. Protagonistas y antagonistas presentados en esta obra en forma de decisión. Bien, Susana, bien.

Si deseas ser madre pese a tenerlo difícil, mueres. Encargada de resolver el crimen una inspectora que huye de convencionalismos, que vive la vida, que solo lo da todo a nivel laboral, y que huye, por supuesto, de la maternidad.

Y esa mujer cuya prioridad es ser madre es la persona que se encuentra el lector atropellada, asesinada sin motivo aparente con un chupete en la boca, dando la salida a una serie de crímenes con sello infantil. Baberos y patitos de goma decorando una muerte con bebé en barriga incluido.

Martín Gijón narra con dulzura la dureza. No penséis que es empalagosa, es placentera. Sin reacciones exageradas ni falsos aspavientos. Y a medida que avanza la trama, ahí va cayendo su crítica, su defensa particular de un mundo en femenino donde la libertad de elección es imprescindible.

Camino Vargas y su equipo: Molina, Alcalá, Quintana y Amador, hombres y mujeres válidos que hacen piña dentro y fuera del trabajo nos llevan por una historia que no quieres dejar de leer porque no solo te interesa quien mató a quien sino qué va a ser de las vidas de quienes sobreviven.

Amor y desamor, crímenes y castigos, penas y glorias. Todo cabe en este «micromundo» creado por Susana.

He adorado este patito de goma. He amado a la televisiva inspectora Vargas con toda mi alma.

Ay, querida Susana, ojalá nos des la oportunidad de volver a encontrarnos con ella en una nueva aventura.

Mientras esto pasa, o no, os dejo aquí mi recomendación para disfrutar de estos días de quedarse en casa, ¡qué falta nos hace!


Reseña de «Antes mueren los que no aman», de Inés Plana
por Rita Piedrafita
«Fue un hachazo que parecía caído del cielo a traición, para clavarse profundamente en la tierra y provocar un abismo entre las gentes y sus esperanzas».
Y la autora provoca en «Antes mueren los que no aman» un abismo entre las gentes y sus esperanzas. Se podría finalizar aquí la reseña. Se puede añadir un “y es por ese abismo que provoca por lo que debéis leer ésta novela”, pero sería injusto. Tremendamente injusto. Porque Inés Plana, que en «Morir no es lo que más duele» dejó muy alto su propio listón, esta vez se supera alejándose de los principios  preestablecidos de la novela negra para acercarse a la narrativa pura. Y es que en las novelas de Plana el muerto es una excusa. La excusa perfecta para llevarte al abismo.

La autora usa con maestría el crimen para abrirse un camino duro que coloca al lector en el borde del precipicio con un leve balanceo, ¿caigo, no caigo?, ¿caigo, no caigo?, y con una continua necesidad de parar para tomar aire. Es Inés. Ella escribe así, volcando toda su rebeldía interior en sus letras.
Sobra hablar de trama en esta reseña y seguramente me falte espacio para hablar de personajes, porque Luba y Tresser se han echado peso de la novela a la espalda y, como sherpa, guían a quien lee por los caminos más duros del comportamiento (in)humano.
 
Luba duele. La inocencia robada de esa niña revuelve el estómago. Inés maneja bien los escenarios y sitúa la huida, la pequeña Luba huye de un prostíbulo, en mitad de la nieve. Una blancura que se ensucia cada vez más, primero de huellas, luego de sangre… como esa inocencia perdida de nuestra pequeña protagonista. ¡Que te revuelves en la silla y sientes ganas de gritar «basta ya, por favor»!

Tresser, duele.
Un Tresser que evoluciona, aprendió mucho Plana de su primera novela, captando totalmente la atención quien está ya buceando sin pestañear en la historia. Un Tresser que busca a Luba para arrancarla de la frialdad de la nieve con miedo, pero con decisión. Un Tresser vulnerable. Como tú. Como yo.
Y junto a ellos un sinfín de personajes que se escapan de la coletilla de secundarios para acabar protagonizando esta historia. Mujeres fuertes, independientes, decisivas. Mujeres crueles también. Proxenetas despiadados y ricos que abusan de todos los que se encuentran en su camino. Familias que van tirando. Inagotable aporte el de esta galería de personajes tan bien dibujada.

Y así, huyendo con Luba o buscando con Tresser, avanzas a través del abismo que Inés Plana propone, mirando al frente, porque ahí, al fondo, hay un brillo enorme de esperanza. De quizá. De ojalá.
 
Y acabas la novela revuelta, movida y alterada. La cierras creando nuevas tramas para sus personajes, preguntándote si será posible… ¿Qué pasará ahora? Y casi tienes un nuevo libro en tu mente. Entonces te das cuenta de que estás esperando ya la tercera obra de Inés Plana, pese a que has sentido dolor leyendo.

Porque tú, lector, necesitas que el libro te zarandee, te haga reaccionar y te duela. Y piensas: gracias, Inés. Y si fueses yo añadirías, “por tanto”.

Reseña de «Dostoievski en la hierba», de Mar Aísa Poderoso 
por Rita Piedrafita
Me sorprende mucho abrir una primera novela, ópera prima dicen los expertos, de una nueva autora en editorial pequeña y encontrarme con una obra que bien podría estar publicada en alguna “marca blanca” de los grandes grupos editoriales. Me sorprende y me enfada en la misma proporción. Se están rechazando manuscritos válidos favoreciendo, no siempre, por suerte, el enchufismo.

«Dostoievski en la hierba» me llega, no pretendo yo engañar a nadie, a través de su autora, Mar Aísa Poderoso, sin papel de regalo pero con una bonita dedicatoria. Una novela bien encuadernada con acierto en portada y título, no digáis que
«Dostoievski en la hierba» no es un gran título. Empieza bien mi experiencia lectora. Y en apenas 20 páginas queda resuelto el enigmático título… Un cadáver y una enigmática frase de Dostoievskien la hierba.
“Solo en las viviendas de estas perversas y viejas viudas puede verse una limpieza semejante.” 
Y a partir de ese momento, lectores, comienza el espectáculo. Ya tenemos el muerto, nos falta Diego, el policía quien junto a una curiosa Virumbrales, curioso es el personaje, no es que ella sea cotilla, tiene que llegar al asesino.

Diego Cárdenas, inspector divorciado que no acaba de aceptar la separación y Lucía, su hermana dolida, traumatizada, casi acabada, ponen la parte humana de esta historia. Porque si bien Diego nos va guiando a través del caso, Lucía, que ayuda en las traducciones necesarias se involucra poco a poco en la trama ganando terreno. Y es que en este relato, quizá como en la vida, las mujeres empiezan en un segundo plano pero acaban llenando el escenario, Logroño, y acaparando la atención de quien las mira.

Mujeres buenas y malas, débiles y fuertes, todas ellas luchadoras a su manera que reinvidican su papel en esta historia de mafia, poder y danza.
 

Una violinista… Ha muerto una violinista, importante para su país, desconocida en el nuestro, así es la vida, nos dice Mar Aísa. Imprescindible para unos, nadie para otros.
 

Así, este relato de celos y falsos poderes nos lleva a través de Logroño, sus viñedos y algún otro escenario externo. Nos guía a través del tiempo, de las dificultades, de la vida menos favorecida. Nos entretiene con frase corta y bien hilada.

Teje bien su primera historia Aísa Poderoso, muy bien, me atrevo a decir. Y sin salir de La Rioja, que no hay que irse a Brooklyn para acabar con la vida de una bailarina, autores españoles que me leéis. Logroño es más bonito y quedan fetén sus calles en vuestras novelas negras
.

Me encanta traer a esta Glorieta, diría que me emociona, a Mar. Una autora discreta que huye de aspavientos y revoluciones para presentarnos un libro rápido y sencillo desprovisto de complejos.

La novela negra, dicen las malas lenguas, tiene que tener un crimen y denuncia social, pues ahí la tenéis. Salid de esta pequeña cita en la Glorieta y leed a Mar Aísa. La novela negra en España está en boga pero no siempre tenemos la fortuna de que nos llegue lo mejor…


Puedes acceder al programa de la próxima SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, festival virtual del género negro celebrado del 21 al 27 de noviembre, pinchando AQUÍ.


Prescriptora para los oficiales, bloguera para la mayoría, influencer para los exagerados y simplemente lectora para los sensatos.

Amando las letras elegí las ciencias, y a partir de aquí, tú, amante de los libros, rellenas.

Da igual alta o baja, guapa o fea, de ciencias o letras… Lo único importante es que leo, leo y leo.

Y me encanta que leas junto a mí
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