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«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (XVI)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

POST-OPERATORIO
Adolfo Bioy Casares
—Fueran cuales fueran los resultados —declaró el enfermo, tres días después de la operación— la actual terapéutica me parece muy inferior a la de los brujos, que sanaban con encantamientos y con bailes.

Guirnalda con amores

EN EL INSOMNIO
Virgilio Piñera
El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende un cigarrillo. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede dormir. A las tres de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía que no puede dormir. Le pide consejo. El amigo le aconseja que haga un pequeño paseo a fin de cansarse un poco. Que enseguida tome una taza de tila y que apague la luz. Hace todo esto pero no logra dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude al médico. Como siempre sucede, el médico habla mucho pero el hombre no se duerme. A las seis de la mañana carga un revólver y se levanta la tapa de los sesos. El hombre esta muerto pero no ha podido quedarse dormido. El insomnio es una cosa muy persistente.
Cuentos

NACIDO EN SIETE CIUDADES
Emilio Gavilanes
El joven que le acompaña reclama la atención de los que pasan. Picados por la curiosidad, los desocupados se detienen. Poco a poco se va formando un corro. El ciego comienza el recitado. Algunos de los que se acercan a curiosear no tardan en marcharse. No les atraen las historias nuevas. Prefieren sus mitos conocidos.

El recitado se alarga durante toda la mañana. Cuando llega el enfrentamiento entre Héctor y Aquiles, al rapsoda le rodea una pequeña multitud, silenciosa y atenta. Es la primera vez que Homero declama su poema en esta isla. La primera vez que escuchan esta escena. Nadie sabe cómo va a acabar
. 



AMOR DIMENSIONAL
Leandro Hidalgo
No puedes saber mi amor lo que yo siento, ni puedo saber yo lo que tú sientes, porque no conoces otro estado más que la vida, ni yo otro más que la muerte.

Capacho

ELLAS
Jesús Esnaola
Tal vez, si te hubiera preguntado dónde las habías visto, habría podido comprobarlo. Pero preferí pensar que estabas loca, que la cordura te había abandonado y firmé los papeles, dejé que te encerraran en aquel lugar lleno de blancos, de vacíos, de rumores y gritos. En aquel momento me convencí de que era lo mejor para ti, que allí te ayudarían a curarte, a volver a ser la que eras, a olvidar los días en que todo ocurrió.

Hace una semana que no me atrevo a salir de casa. Pronto me llevarán a tu lado. Yo también he empezado a verlas
.


Los años de lluvia

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación Los orígenes de la vida (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), El comportamiento altruista (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e Inteligencia emocional infantil y juvenil (Linda Lantieri, Santillana, 2009) y la compilación de poesía incluida en Mina Loy. Futurismo, Dadá, Surrealismo (La Linterna Sorda, 2016). Cuenta con varios premios literarios, que incluyen el V Concurso de Relato Corto del Ayto. de Monturque (2004) y el XIII Premio de Narrativa Miguel Cabrera (2006). Ha publicado la colección de microrrelatos Te amo, destrúyeme (Amargord Ediciones, 2015). Coedita con Begoña Loza la colección de relatos La vida es un bar (Vallekas) (Amargord Ediciones, 2016), en donde también participa como autora. Colabora en las revistas digitales La Ignorancia y La Charca Literaria. En su faceta musical, toca la flauta travesera en los grupos de rock VaKa y Los Vitter del Kas.

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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«Afrodita», «Cobardía», «El hombre cebolla», «La felicidad» y «Para acordarme siempre», cinco microrrelatos incluidos en Te amo, destrúyeme, de Ana Grandal. 
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«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (X)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

ARDIENTE
José de la Colina
—¿Quieres soplarme en este ojo? —me dijo ella—. Algo se me metió en él que me molesta.

Le soplé en el ojo y vi su pupila encenderse como una brasa que acechara entre cenizas.

La minificción en México

EL MELÓMANO
Eusebio Ruvalcaba
Compra discos, lee biografías de músicos, colecciona programas de mano. Por sus venas circula música. Y muchas veces ama aún más la música que los propios músicos. Pero llora en vez de tocar.

Relatos vertiginosos

PARA UN TESORO DE SABIDURÍA POPULAR
Adolfo Bioy Casares
Me dice la tucumana: “Si te pica una araña, mátala en el acto. Igual distancia recorrerán la araña desde la picadura y el veneno hacia tu corazón”. 

Guirnalda con amores


SIN TÍTULO
Alfredo Álamo
Hay cartas de amor, hay cartas de odio, las hay que cuentan secretos, existen no pocas que listan deseos, sueños, filias y parafilias. Misivas sin remitente, anónimas, de dirección equivocada, postales que llegan años tarde, paquetes con manuscritos escritos por escritores esperanzados.

A cientos esos sobres caen sobre la máquina de triturar que hay en la oficina de correos, destrozando al azar esperanzas, cambiando vidas, destruyendo destinos. Asomado al confeti del caos, el Rey de los Carteros aplaude enfervorizado. 

Bestiario infame de la ciudad adormecida

TRES: DONDE SE DEMUESTRA QUE LA TIERRA ES ESFÉRICA
Gonzalo Suárez
El hombre no tenía nariz, ni ojos, ni boca. 
Y el rostro estaba cubierto de pelo. 
Me llamaron a mí, para que investigara.
La encuesta no fue tan sencilla como posteriormente pudierais imaginar. 
Me proporcionaron el pasaje de avión, y volé hasta las antípodas. Y de allí volví al punto de partida. 
Por la otra cara del mundo. 
Era preciso actuar con cautela, puesto que en ello estribaba el éxito de la empresa. 
Sólo así pude averiguar lo que averigüé, y redacté un informe de setenta y siete páginas. 
Del cual se deducía que: aquel hombre estaba de espaldas.

La literatura

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación «Los orígenes de la vida» (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), «El comportamiento altruista» (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e «Inteligencia emocional infantil y juvenil» (Linda Lantieri, Santillana, 2009).

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (VIII)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

EL DIARIO A DIARIO
Julio Cortázar
Un señor toma el tranvía después de comprar el diario y ponérselo bajo el brazo. Media hora más tarde desciende con el mismo diario bajo el mismo brazo.
Pero ya no es el mismo diario, ahora es un montón de hojas impresas que el señor abandona en un banco de plaza.
    Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que un muchacho lo ve, lo lee y lo deja convertido en un montón de hojas impresas.
    Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que una anciana lo encuentra, lo lee y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Luego se lo lleva a su casa y en el camino lo usa para empaquetar medio kilo de acelgas, que es para lo que sirven los diarios después de estas excitantes metamorfosis
.


Historias de cronopios y de famas

RETRATO
Adolfo Bioy Casares
Conozco a una muchacha generosa y valiente, siempre resuelta a sacrificarse, a perderlo todo, aun la vida, y luego a recapacitar, a recuperar parte de lo que dio con amplitud, a exaltar su ejemplo, a reprochar la flaqueza del prójimo, a cobrar hasta el último centavo.

Guirnalda con amores

EL ESPEJO
Alberto García-Teresa
Alguien la observa desde el espejo. Se asoma desde una esquina, lanza una mirada penetrante y se escabulle rápidamente.
   Ella lo percibe, pero nunca lo alcanza a ver.
   Cuando entra en la habitación y acciona el interruptor de la luz, aprecia un leve rumor en el espejo, como las ondas producidas por una pequeña piedra al caer en el agua estancada. Pero aún no ha podido encontrar nada.
   De hecho, por las noches, en la duermevela, antes de deslizarse en los sueños, un escalofrío recorre su cuerpo, y sabe entonces con certeza que alguien la observa desde el espejo; que alguien la observa
. 

Esa dulce sonrisa que te dejan los gusanos

EL EFECTO QUIJOTE
Miguel A. Román
Parecía buena idea: un chip intracerebral, un puerto USB y cualquiera podía enchufarse un libro electrónico e inyectarse en segundos el manual de la lavadora, el periódico, la Biblia o la Iliada. Pero hubo un fallo: saturaron el filtro de la fantasía, el mecanismo por el cual nuestra mente diferencia lo real de lo ficticio. Ahora las calles están llenas de Julietas suicidas, D'artagnanes retadores, Ulises cegando Polifemos; y hétenos aquí, tú y yo, mi buen Sancho, solos para detener tanta barbarie.

Antología. I Concurso de Microrrelatos LdN

EL CONEJO Y EL LEÓN
Augusto Monterroso
Un celebre Psicoanalista se encontró cierto día en medio de la Selva, semiperdido.
    Con la fuerza que dan el instinto y el afán de investigación logró fácilmente subirse a un altísimo árbol, desde el cual pudo observar a su antojo no solo la lenta puesta del sol sino además la vida y costumbres de algunos animales, que comparó una y otra vez con las de los humanos.
    Al caer la tarde vio aparecer, por un lado, al Conejo; por otro, al León.
    En un principio no sucedió nada digno de mencionarse, pero poco después ambos animales sintieron sus respectivas presencias y, cuando toparon el uno con el otro, cada cual reaccionó como lo había venido haciendo desde que el hombre era hombre.
    El León estremeció la Selva con sus rugidos, sacudió la melena majestuosamente como era su costumbre y hendió el aire con sus garras enormes; por su parte, el Conejo respiró con mayor celeridad, vio un instante a los ojos del León, dio media vuelta y se alejó corriendo.
    De regreso a la ciudad el celebre Psicoanalista publicó cum laude su famoso tratado en que demuestra que el León es el animal más infantil y cobarde de la Selva, y el Conejo el más valiente y maduro: el León ruge y hace gestos y amenaza al universo movido por el miedo; el Conejo advierte esto, conoce su propia fuerza, y se retira antes de perder la paciencia y acabar con aquel ser extravagante y fuera de sí, al que comprende y que después de todo no le ha hecho nada
.


La oveja negra

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación «Los orígenes de la vida» (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), «El comportamiento altruista» (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e «Inteligencia emocional infantil y juvenil» (Linda Lantieri, Santillana, 2009).

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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TE AMO, DESTRÚYEME
«Afrodita», «Cobardía», «El hombre cebolla», «La felicidad» y «Para acordarme siempre», cinco microrrelatos incluidos en Te amo, destrúyeme, de Ana Grandal. 
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