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Reseña de «Beltenebros» de Antonio Muñoz Molina, por Josu Arteaga

RESEÑA DE «BELTENEBROS», DE ANTONIO MUÑOZ MOLINA
Josu Arteaga
Aparte de empezar y finalizar de manera rotunda, Beltenebros nos traslada a un Madrid de hospitales, fábricas y cines tapiados, con olor a fritura, tabaco y vino agrio, descritos con la precisión quirúrgica de la fotografía realista. Es en esos escenarios, donde la trama oscura y asfixiante, como debe ser en una novela negra, nos engancha de las solapas para no soltarnos hasta el final.
 

No destripamos nada cuando hablamos de un clásico, así que no me resisto a mencionar que de un estado y una organización revolucionaria, que pretende combatirlo y acaba siendo manejada en favor del primero, sólo puede resultar un humus negro y rico para una buena novela de polis chungos.
 

Pues bien, aquí nos sitúa Muñoz Molina, en una cloaca de vasos comunicantes, en un laberinto de espejos que nos confunden, en una entrevela que se deja adivinar de manera magistral en la novela.

¿Quién dicta las sentencias de muerte? ¿Quién maneja los hilos? ¿Hasta dónde son autónomas las decisiones que se creen propias?
 

El de Úbeda dibuja los personajes con carboncillo, los va ocultando en la penumbra y, en medio de un desolado escenario, nos habla de un heroísmo inútil, de unas organizaciones clandestinas entreveradas por los aparatos del estado, de la soledad y el miedo del militante sentenciado, de los topos y del juego del gato y el ratón, donde el bien (si es que existiera) y el mal se retroalimentan.
 

Soberbio el maquiavélico comisario Ugarte y soberbio también el perfil de sus víctimas y títeres, incluido por supuesto, el capitán Darman, un sicario de gabardina y sombrero, como no podía ser de otra manera.


«BELTENEBROS», DE ANTONIO MUÑOZ MOLINA
Ficha
Fecha de publicación: 1989
 

Editorial: Seix Barral
 

País: España  

Nº de páginas: 256 págs

Sinopsis: Convocado por una organización comunista, Darman, antiguo capitán del ejército republicano exiliado en Inglaterra, regresa a Madrid para ejecutar a un supuesto traidor. Desde la clandestinidad, emprende un periplo trepidante en pos de su víctima del que una misericordiosa cabaretera, viva imagen de una mujer a la que amó, tratará de desviarlo.

Esta reseña ha sido escrita por Josu Arteaga para la SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Noviembre de 2016. Agradecemos a quien quiera reproducirla, total o parcialmente, que cite su fuente original.


Josu Arteaga (Arrasate 1971) es periodista titulado sin vocación, rockero apasionado sin solfeo y escritor parco que ha debutado con la novela «Historia universal de los hombres gato».

Reseña de «Historia universal de los hombres gato» de Josu Arteaga, por Alberto Pasamontes

UNA NOVELA TRAMPA
Alberto Pasamontes
Historia universal de los hombres gato es una novela trampa. Primero de todo, porque no es una novela. O sí. Vaya usted a saber. Volvamos a empezar.

Historia universal de los hombres gato es una colección de relatos que leídos en conjunto forman un todo, superior, intangible, denso, opresivo, que podemos considerar una novela. Varios de ellos se podrían leer en un orden distinto al que Josu Arteaga nos propone. Esto quizás cambiaría de algún modo la percepción que el autor arrasateaga pretende que tengamos de Olariz, aldea ficticia perdida en algún recóndito rincón de Navarra, aunque seguiría manteniéndose, manteniéndonos, firme en lo esencial. No es nueva esta técnica para montar una novela, si es que esta lo es, aunque Arteaga la usa con maestría. Quizás porque, como músico que es (integrante de los rockeros La banda del abuelo), sabe que los temas contenidos en un disco deberían formar (no siempre ocurre) de algún modo un conjunto reconocible y coherente. Un todo, en definitiva. Igual que una novela que no lo es, pero lo parece
.

Decía antes que esta es una novela trampa, y he dado la primera razón. Vamos a por la segunda que es, ni más ni menos, ¡nada más y nada menos!, que una vez que has comenzado a leerla, es muy difícil dejarla. Antes de seguir, voy a meter aquí la única queja que tengo: un cierto abuso de las frases hechas y la aliteración en algunos pasajes. Abuso consciente por parte del autor, en cualquier caso, en parte justificado por su afán de envolver al lector en el peculiar universo de Olariz y la mentalidad de sus gentes, pero que llega a cansar en ocasiones. Dicho esto, nadie debería echarse atrás por ello, porque lo cierto es que Historia universal de los hombres gato te atrapa con su estilo directo, seco, de frases cortas, rotundas, como dentelladas certeras, sin dobleces ni medias tintas. Te atrapa y te enreda, te desorienta, como un laberinto para ratones o una tienda de Ikea (¿no es lo mismo en el fondo?), te sacude, te golpea la cabeza, te engaña, te hace enfrentarte a ella y, cuando crees que ya la dominas, da un salto mortal y te clava un puñal por la espalda.
"En Olariz la vida y la muerte se entienden a nuestra manera. Todo nace y todo muere. Sin más. Así ha sido desde el primer amanecer. Para hombres y animales. Sin distinción. La vida es nieve primeriza. La muerte es nieve pisada. Ambas son lo mismo, Blanca y pura cuando se posa. Barro que desaparece en el barro, cuando el invierno muere bajo un sol que nace. Principio y fin del dolor. Así lo aceptamos desde siempre. Sin grandes aspavientos. Sin vueltas a la cabeza. Esos son quehaceres de curas y gente de carrera. Con tiempo de sobra para barruntar."
La muerte y la vida. La vida y la muerte, que siempre gana. No es un libro fácil Historia universal de los hombres gato. No es fácil, porque Arteaga hace todo lo posible para que no lo sea. No es fácil, porque la historia de Olariz es la difícil historia de una sociedad rural aislada y empobrecida, de gentes recias, sufridas, sin motivos para la alegría. Gentes que tienen sus propias normas, sus leyes no escritas, leyes de los pueblos que no se entienden fuera de ellos, y que en ellos todos entienden como justas. Con su propia concepción del mundo y de cómo deben ser las cosas.
"Aquí, entre estas viejas montañas, de vida parca, la inquina se desarrolla libremente y se remedia sin necesidad de papeles con reales sellos y pliegos que recogen palabros que nadie entiende. A nuestra manera. Aquí siempre se ha hecho a nuestra manera."
No quiere ser Arteaga políticamente correcto. Para eso ya hay otras novelas, otros cuentos. Se mete a fondo y de modo consciente en todos los fregados, jugándose el tipo, desde el particular punto de vista que el opresivo entorno de Olariz tiene de la religión, del maltrato, del suicidio, de la codicia, del homicidio... Un entorno que lleva a la locura, una locura de la que ni los más cuerdos logran escapar indemnes.
"Dicen que los gatos son animales traicioneros. A mí no me lo parece. Menos aún conociendo al gato Bonifacio. Hice buenas migas con él. Me estimaba más que a ninguno del pueblo. Quizás porque nunca le llamé loco. Porque le quise bien. Porque siempre supe que veía cosas por aquel ojo seco."
No es fácil porque quiere remover conciencias. Porque logra removerlas. Y con ello vamos a la tercera razón. Y es que no hay razón. Y si la hay, ¿quién la tiene? Porque, ¿es la gente de Olariz peor que la de otros lugares? ¿O solo son otras reglas? Otro mundo, uno en el que lo que es importante y lo que no, lo que rige el devenir de vivos y muertos, es de otra manera. Ni mejor ni peor, solo distinto. Más sincero, menos hipócrita. Un mundo que, justo o no, queramos o no, se muere devorado por su propio ser, por sus propios pecados, por sus costumbres, sus ritos, sus leyes y sus crímenes, sus virtudes y sus defectos. Por el progreso, por la evolución. Por la falta de ellos. Autofagocitado.

Un mundo que, en todo caso, merece ser conocido. Una no-novela que merecía ser contada de la forma magnífica en que Josu Arteaga lo ha hecho. Y que, por supuesto, merece ser leída del mismo modo.



Posdata: sería muy injusto (y muy chapucero por mi parte, por qué no decirlo), olvidarme de mencionar el estupendo trabajo que han hecho los vallecanos de Desacorde Ediciones. Historia universal de los hombres gato fue editada por primera vez en 2010 por Alberdania. Aquella tirada se agotó y no puedo hablar sobre ella, pero sí sobre esta reedición que ahora nos trae Desacorde. Un libro manejable, que se nota hecho con cariño y respeto, de tacto agradable, con una atractiva portada y unas magníficas ilustraciones de Jota-Han que sirven para abrir cada capítulo/cuento y que potencian el texto. Uno de esos libros que produce placer solo de tenerlo en las manos.

© Alberto Pasamontes, junio 2016.

La reseña de «Historia universal de los hombres gato» ha sido expresamente escrita por Alberto Pasamontes para el blog de Historia y Literatura CITA EN LA GLORIETA. Agradecemos a todo aquel que quiera reproducir este texto en la Red que cite su fuente original.


Alberto Pasamontes (Madrid, 1970) estudió Filología Inglesa y desde 2009 mantiene una constante actividad literaria, con la que ha obtenido el primer premio en la IV edición del concurso de Relato Corto de Ediciones Beta y un accésit en la XIV de los Premios Artísticos y Literarios del Ministerio de Defensa. Algunos de sus cuentos han aparecido en revistas y antologías. Su primera novela, «Entre la lluvia», adscrita al género negro en el que se mueve con gran comodidad, apareció en 2014. Con «La muerte invisible», una fascinante trama policial a la sombra de la tragedia nuclear de Chernobil, ha obtenido por unanimidad el XVIII Premio Francisco García Pavón de Narrativa en 2015.