RESEÑA DE «MARGARITA ENTRE LOS CERDOS», DE PEDRO BADRÁN (Random House, 2017)
Manu López Marañón
Manu López Marañón
Es muy de agradecer el empeño de Javier por compartir escritores de Colombia que él, lector insaciable, va descubriendo durante su prolongada estancia bogotana, unos escritores de los que, por desgracia, y esto es ya algo tristemente habitual respecto a países con los que nos hermana el idioma, poco o nada sabemos en España. Novelas como la citada o este excepcional libro de relatos, deberían haber facilitado el desembarco europeo de Gamboa y Badrán, así como de otros pujantes autores que hace tiempo tomaron el relevo de las vacas sagradas de las letras colombianas: los finados y venerados Gabriel García Márquez y Álvaro Mutis.
Los nueve cuentos de Badrán, asombrosos y magníficos uno a uno, en conjunto ofrecen al lector una variadísima gama de registros noir, convirtiendo a «Margarita entre los cerdos» en uno de esos raros libros de temática negra que buscan, a la vez que narrar con gusto y fuerza, sacudir los cimientos de un género que, tantas veces anclado en la investigación criminal, ha acabado por resultar ser sinónimo de monotonía lectora. Más meritorio aún me resulta que –para estos loables fines– haya recurrido Badrán al dificilísimo género del cuento: al revés que la novela negra, de cuya abundancia muchos estamos más que hartos, el libro de relatos de esta temática no es nada frecuente, por lo menos en España. Parece que en Colombia el cuento, así, en general, goza de mejor salud que aquí, donde pocos lectores se animan a comprarlos (lo cual resulta muy doloroso porque, como ya he repetido en esta misma revista, el relato pasa por un momento de gran esplendor en nuestro país gracias a un puñado de cuentistas que lo siguen cultivando con gran brillantez). Vengo ahora de reseñar para la revista Abrir un libro otro inolvidable título de relatos, «Los casos del inspector Croce», la obra póstuma de Ricardo Piglia; haciéndolo he recordado la pasión que existe en Buenos Aires por los cuentos: yo viví allá y doy fe que en las librerías porteñas se venden tanto o más libros de cuentos que novelas. Es posible, no lo sé, que esta situación se dé también en Colombia: desde luego libros como «Margarita entre los cerdos» no creo que surjan por generación espontánea, parecen más bien fruto de una larga y feliz tradición.
Los cuentos del libro que hoy nos ocupa son muy variados y enfocan al género negro desde muchos, y a veces insólitos, ángulos. Pero es que, además, esos cuentos de «Margarita entre los cerdos» pueden leerse como los capítulos de una biografía ficticia: la de su principal protagonista, el investigador Ulises Lopera. En efecto, por orden cronológico Badrán, a modo de regocijantes entregas, nos presenta a Ulises en diferentes etapas de su vida y protagonizando peripecias de todo tipo, aunque –lógicamente, siendo investigador– no falten investigaciones criminales más o menos canónicas. Hay otros personajes fijos que dan a los relatos el aire de familia necesario en todo volumen de relatos. Desde el jefe de la agencia de investigación donde trabaja Ulises, Julio Rebolledo, a Fernando Lizarazo, su compañero en tantas investigaciones y que seguirá ayudando a Ulises cuando este se establezca por su cuenta.
Antes de ocuparnos sucintamente de cada relato, copio esta frase que, me parece, resume bien el espíritu del libro:
Eddie patentó la teoría del veinticinco por ciento, porque siempre que había un crimen en Colombia él decía, hay un veinticinco por ciento de posibilidades de que haya sido la guerrilla; otro veinticinco por ciento de que hayan sido los paramilitares; la delincuencia común o los narcos se llevan otro veinticinco por ciento; y el último veinticinco por ciento se lo reparten el ejército, la policía y los agentes de seguridad del gobierno.En La cruz de hierro Ulises Lopera –protagonista aún innominado– cuenta en primera persona cómo cumpliendo el servicio militar, y en una refriega con la guerrilla, pierde y recupera una cruz de hierro muy especial por ser un regalo de su abuela. En El hombre de la caja fuerte un adolescente Ulises ve «trabajar» a un amigo de su padre, Nino Portaccio, todo un especialista en abrir cajas fuertes; la que Ulises ve descerrajar corresponde a un despacho de abogados y los millones que contiene son para pagar un soborno. En La ética del doctor Rebolledo se nos introduce ya en la agencia de investigación donde trabaja Ulises, codo a codo con Fernando Lizarazo. En este relato se investiga si el suicidio de Álvaro Pablo Urrea, un financiero desaprensivo que dilapidaba los ahorros de quienes se los confiaban, no haya sido en realidad un asesinato. En Ulises calcula dos jóvenes de buena familia matan a una prostituta y el padre de uno de ellos da un buen dinero para que el crimen se silencie. El reparto de ese dinero entre Rebollodo, Ulises y Fernando refleja un irrespirable clima de corrupción e inmoralidad. En Pesquisa conyugal, parodiando el monólogo de Molly Bloom al final de «Ulises» (la novela de Joyce), la mujer de Lopera, mientras aguarda a que su marido llegue, teme que él la esté engañando con una becaria de criminología. En el cuento que da título a toda la colección, Margarita entre los cerdos, entramos de lleno en la atmósfera policíaca: Ulises recibe el encargo de una madre rica para encontrar a su hija, una estudiante que ha dejado la universidad para recluirse en un piso con drogadictos y ponerse hasta las cejas de bazuco. Ulises se enamora de la pelirroja y no dudará en ir de su mano al mismo infierno. Cuento de aromas intensamente chandlerianos, es uno de los mejores del libro. En Valbuena se hace un memorable retrato de Lorenzo Valbuena, un bogoteño que se hacía pasar por argentino en los ambientes futboleros de la ciudad. Falso entrenador, alardeaba de contactos con clubs argentinos que ficharían jóvenes cracks descubiertos por él: con esta treta les sacaba el dinero a los padres y se acostaba con las madres… En Cuatro o cinco versiones sobre la muerte del coronel nos encontramos ante el primer caso resuelto por Ulises tras dejar la agencia de Rebolledo. Es un caso canónico de investigación criminal en el que Lopera tratará de desentrañar la muerte de un coronel que parece haberse suicidado tras matar a un hijo gay. Toda la mierda oculta de una gran ciudad desfila por este caso: tráfico de drogas, sobornos, etcétera, hasta llegar a un conseguidísimo y cínico desenlace. En El misterio del cuarto amarillo, único relato que se desarrolla fuera de Colombia, concretamente en París, se trata de clarificar el asesinato del venezolano Aristóbulo Paéz, un especialista en crímenes que participa en un congreso. Los colombianos UIises Lopera, Julio Rebolledo y Fernando Lizarazo, participantes también en ese congreso, están muy bien apoyados por Lázaro Aranguren, el jefe de archivos criminales, que dotado de una memoria prodigiosa (recuerda al Funes borgeano), será quien dé con la complicada solución.
Si les gusta el género negro y tienen interés por conocer algo realmente bueno de la narrativa colombiana contemporánea, no lo duden: estas Navidades regalen (o regálense) «Margarita entre los cerdos». Acertarán seguro.
Esta reseña ha sido escrita por Manu López Marañón para la V SEMANA NEGRA EN LA GLORIETA, celebrada del 21 al 27 de Noviembre de 2018. Si quieres acceder al programa de la Semana Negra PINCHA AQUÍ.
nació
en Bilbao en 1966 y es diplomado en Relaciones Laborales y máster en
Prevención (especialidad Seguridad e Higiene en el Trabajo). Residió un
año en Buenos Aires tras ser becado por el Gobierno Vasco para llevar a
cabo un trabajo sobre la legislación laboral argentina. En la actualidad
se dedica en exclusiva a escribir guiones cinematográficos y a la
literatura. En 2015 ha editado con Ediciones Oblicuas su primera novela, “Alcohol de 99º”. Recientemente ha terminado “Prosas para eunucos”, un libro de relatos en busca de editorial. Además de para Cita en la Glorieta, también reseña para las revistas Calibre. 38 y Moon Magazine.



