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«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (VII)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

ARTE EN LAS MANOS
José Ángel Sillero
El alfarero se mostró sorprendido por la repentina vocación surgida entre los jóvenes varones del pueblo por aprender su técnica.
    Diariamente, acudían al taller nuevos aspirantes a trabajar el barro, no podía ocultar su alegría por el interés que sus enseñanzas suscitaban en aquellos discípulos. Sólo esperaba que algunos de ellos, los mas mañosos, no se acabaran cansando antes de aprender con precisión la técnica empleada para conseguir la simetría que caracterizaba a sus elegantes piezas.
    Su hijo había sido educado desde la infancia entre arcillas, esmaltes, lijas y esponjas, podía presumir con orgullo de conocer a fondo el noble oficio del modelado en todas sus vertientes, el vaciado, el uso del torno y su preferido, el modelado a mano.
   Los aprendices admiraban la delicadeza de sus manos moldeando cada curva con esmero, aquel envidiable arte que era tan apreciado y comentado entre las mozas más bellas de la comarca…


Microrrelatos Artesanía Comprimida ’10

CASTIGO
Luis Bernardo Pérez
El castigo impuesto a Prometeo por el vengativo Zeus todavía despierta nuestra compasión. Llenos de pena, imaginamos al hijo de Japeto y Clímene encadenado a su solitaria roca con las entrañas expuestas a la voracidad de un águila. Sin embargo, nadie parece sentir lástima por la hastiada ave, la cual desearía poder cambiar de menú aunque sea una vez por semana.

Retablo de quimeras

UN CREYENTE
George Loring Frost
Al caer la tarde, dos desconocidos se encuentran en los oscuros corredores de una galería de cuadros. Con un ligero escalofrío, uno de ellos dijo:
    —Este lugar es siniestro. ¿Usted cree en fantasmas?
    —Yo no —respondió el otro—. ¿Y usted?
    —Yo sí —dijo el primero, y desapareció
. 

Memorabilia

YO VI MATAR A AQUELLA MUJER
Ramón Gómez de la Serna
En la habitación iluminada de aquel piso vi matar a aquella mujer.
   El que la mató, le dio veinte puñaladas, que la dejaron convertida en un palillero.
     Yo grité. Vinieron los guardias.
    Mandaron abrir la puerta en nombre de la ley, y nos abrió el mismo asesino, al que señalé a los guardias diciendo:
     —Éste ha sido.
    Los guardias lo esposaron y entramos en la sala del crimen. La sala estaba vacía, sin una mancha de sangre siquiera.
    En la casa no había rastro de nada, y además no había tenido tiempo de ninguna ocultación esmerada.
    Ya me iba, cuando miré por último a la habitación del crimen, y vi que en el pavimento del espejo del armario de luna estaba la muerta, tirada como en la fotografía de todos los sucesos, enseñando las ligas de recién casada con la muerte…
    —Vean ustedes —dije a los guardias—. Vean… El asesino la ha tirado al espejo, al trasmundo
.


Caprichos

PARA EL SOL
J.V. Barcia Magaz
El Sol se ahorcó en Bosnia en mil novecientos noventa y cinco. Desde entonces, nuestro planeta se ve un poco más ensombrecido.
    El Sol tenía rostro de niña cansada de sufrir. El astro se ahorcó, y un periodista retrató la escena.
   La fotografía de aquella niña bosnia dio la vuelta a todo el mundo, y el mundo siguió dando vueltas como si tal cosa
.


Campo de estrellas

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación «Los orígenes de la vida» (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), «El comportamiento altruista» (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e «Inteligencia emocional infantil y juvenil» (Linda Lantieri, Santillana, 2009).

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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TE AMO, DESTRÚYEME
«Afrodita», «Cobardía», «El hombre cebolla», «La felicidad» y «Para acordarme siempre», cinco microrrelatos incluidos en Te amo, destrúyeme, de Ana Grandal. 
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«Microrrelatos escogidos» por Ana Grandal (IV)

La siguiente selección de microrrelatos ha sido escogida para CITA EN LA GLORIETA por Ana Grandal, licenciada en Ciencias Biológicas, traductora científica y escritora.
 

AHORCADOS
Alberto García-Teresa
Se pasó media infancia ahorcando las muñecas de su hermana. Adoraba ver su cara de espanto cuando la niña entraba en su habitación y las encontraba colgando del techo. Ella le odiaba, pero él aullaba de placer, embriagado de poder.
    De adulto, ahora cada mañana él se levanta con una quemazón palpitante en el cuello.
    Puede que, lejos, alguien esté jugando nuevamente con muñecos
.


Esa dulce sonrisa que te dejan los gusanos

PROGRESO Y RETROCESO 
Julio Cortázar
Inventaron un cristal que dejaba pasar las moscas. La mosca venía, empujaba un poco con la cabeza y pop ya estaba del otro lado. Alegría enormísima de la mosca.
    Todo lo arruinó un sabio húngaro al descubrir que la mosca podía entrar pero no salir, o viceversa, a causa de no se sabe qué macana en la flexibilidad de las fibras de este cristal que era muy fibroso. En seguida inventaron el cazamoscas con un terrón de azúcar dentro, y muchas moscas morían desesperadas. Así acabó toda posible confraternidad con estos animales dignos de mejor suerte
.


Historias de cronopios y de famas

SOMBRAS 
Luis Bernardo Pérez
Maestro consumado en el arte de las sombras, Shen Tsu era capaz de formar prodigiosas siluetas utilizando sus manos como único instrumento. Le bastaba juntar las palmas y entreverar los dedos para que, sobre una pantalla de papel de arroz, se reflejara un dragón, una mariposa, un caballo con las crines agitadas por el viento o el tordo de los presagios posado sobre una rama de cerezo. Según la leyenda, realizó la mayor de sus proezas poco antes de morir, cuando se acercaba ya a los ochenta años. En aquella ocasión, ante un grupo de aristócratas y miembros de la corte, recogió las mangas de su túnica, levantó los brazos y creó una pequeña figura humana cuyo contorno proyectado en la pared reproducía, hasta en los más mínimos detalles, al propio Shen Tsu. Los espectadors vieron entonces como aquella efiguie recogía también las mangas de su traje y levantaba los brazos para crear una pequeña figura humana cuyo contorno reproducía, hasta en los más mínimos detalles, al propio Shen Tsu. 
Retablo de quimeras

TABÚ 
Enrique Anderson Imbert
El ángel de la guarda le susurra al oído:
   —¡Cuidado, Fabián!, morirás apenas pronuncies la palabra zangolotino.
   —¿Zangolotino?—pregunta azorado. Y muere.


Las pruebas del caos

VIDA DE ESCRITOR
José Ángel Sillero
La autobiografía me fue revelando que había dedicado cada minuto de mi existencia a escribir sobre mi propia vida. La crisis existencial que por entonces venía experimentando se fue acrecentando al intuir que aquellas eran las últimas líneas...

Mi vida en 100 palabras

Ana Grandal es licenciada en CC. Biológicas y ejerce como traductora científica freelance desde 1996. Entre otros, ha traducido los libros de divulgación «Los orígenes de la vida» (Freeman Dyson, Cambridge University Press, 1999), «El comportamiento altruista» (Elliott Sober y David Sloan Wilson, Siglo XXI, 2000) e «Inteligencia emocional infantil y juvenil» (Linda Lantieri, Santillana, 2009).

Puedes leer una selección de microrrelatos de su libro «Te amo, destrúyeme», publicado por Amargord Ediciones en 2015, pinchando en la imagen.


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